Antonio Huertas Morales – Universidad de Tallin

Resumen 

El presente trabajo tiene como objeto el análisis de la narrativa de tema medieval autopublicada en Amazon (Kindle  Direct  Publishing)  desde una doble vertiente: tanto las aportaciones y novedades reseñables de los más recientes títulos y autores como las modificaciones derivadas  de la plataforma. Se pretende así dar cuenta  de la producción de narrativa española en sus primeros años de andadura digital, pues el más de medio centenar de títulos en apenas cinco años que hemos compilado en el catálogo final nos permite afirmar que Amazon actúa como la mayor editorial de novela española de tema medieval en la actualidad. 

Abstract

The aim of this paper is to analyse the medieval themed narrative self-published in Amazon (Kindle Direct Publishing) from a double perspective: the most recent titles and authors, and the modifications related with digital diffusion. My intention is to provide an overview of the five   first years of digital Spanish narrative. With the publication of more than fifty titles, Amazon becomes the most important publishing house of medieval themed Spanish novel in this period.

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A finales del siglo XX, la introducción de medios digitales y el uso de masas de la World Wide Web permitieron nuevas posibilidades en la edición que tuvieron como consecuencia cambios relevantes en el sector del libro. Los costes de maquetación, fotocomposición y edición se abarataron, se popularizaron sistemas de impresión bajo demanda y, frente a la fusión de editoriales en grandes grupos de comunicación internacionales, aparecieron pequeñas pero numerosísimas editoriales (algunas de ellas, de vida muy breve) con distintas apuestas en el mercado que ofrecían oportunidades a autores noveles y exploraban distintos sistemas de autopublicación. A la par que las librerías en red ofrecían visibilidad a obras de escasa tirada, surgían relevantes proyectos como Project Gutenberg y Google Books, que compilaban miles de títulos digitalizados y que alimentaban el imaginario futurístico con bibliotecas borgianas. Este proceso coincidía con un nuevo auge del coleccionismo y, en la literatura, con una visión nostálgica y mítica del libro antiguo (Huertas Morales, 2016), protagonista de la narrativa histórica y algunos de sus híbridos con lo fantástico, lo sobrenatural y la ciencia-ficción.

Última Roma,
León Arsenal.

La introducción de estas nuevas tecnologías dio lugar a algunas iniciativas interactivas de interés –aunque minoritarias hasta el momento−, como ilustra, siempre limitándonos a la narrativa de tema medieval, el uso de códigos QR en  la publicación de novelas como Última Roma (2012), de León Arsenal, mediante los cuales se accede a abundante información paratextual que incide en la vertiente didáctico-informativa de la novela histórica (mapas, vídeos, artículos, etc.). El proceso de transformación del libro y de la lectura, sin embargo, alcanzó un nuevo hito con la creación de los libros electrónicos, que en poco tiempo incrementaron sus ventas frente al formato tradicional en papel y que suponen un paso más en nuestra manera de acercarnos al texto escrito. La incorporación de técnicas digitales puede ser especialmente significativa en la  narrativa  histórica  debido a su doble naturaleza: ficción literaria y reconstrucción del pasado. Nuevos proyectos también para viejos textos, como los de la joven editorial Kokapeli1, que pretende «explorar los nuevos campos tecnológicos y las posibilidades que estos abren para la literatura. […] buscar también la expansión de la literatura, romper barreras entre lenguajes creativos, gracias a esta era de milagros tecnológicos que nos ha tocado vivir», que ha reeditado en versión digital Rihla (2004), de Juan Miguel Aguilera, bajo el título Viaje a las tierras del ocaso (2014) y con añadidos que modifican la clásica lectura lineal:

La novela además incorpora añadidos tecnológicos. Expansiones de distintos tipos que aumentan y enriquecen la lectura del libro en sí, siempre de manera opcional para el lector. Son accesibles desde el e-reader mediante códigos QR o, en tablet o Smartphone mediante hipervínculos.

Gracias a una de estas expansiones, podemos considerar a esta edición la primera novela geolocalizada, puesto que se ha creado un panel de Pinterest, con localización de pines sobre un mapa de Foursquare, a través del cual puede observar el lector, si así lo desea —a través de un segundo dispositivo   y mediante los códigos QR o tecleando los enlaces insertos en el ebook— los lugares donde discurre la novela, con fotos e ilustraciones. Esta geolocalización está disponible aquí.

También se incorpora una bibliografía por la que se puede acceder a enlaces externos donde se encuentran valiosas obras de ensayo, en las que el lector que lo desee puede ampliar conocimientos e información sobre las culturas (aztecas, mayas) con las que entra en contacto el erudito Lisán. Por último, se incluye una expansión que lleva a mapas de Mesoamérica durante la época en la que discurre la novela.

Viaje a las tierras del ocaso,
Juan Miguel Aguilera.

Con el libro electrónico ya se está modificando el propio concepto del texto escrito, pero también necesariamente nuestros hábitos de lectura y producción. En esta continua transformación del libro, pero también  del lector, el autor y el sector editorial, el año 2007 reviste especial relevancia, con el lanzamiento del lector Kindle, de Amazon, que ha ido actualizándose con distintas versiones (aunque ha primado el uso de sus dispositivos –Kindle y Fire–, proporciona facilidades de lectura a sus suscriptores, bien sea desde la visualización de sus libros a través de navegadores web –Chrome, Mozilla, Safari o Explorer– compatibles con Linux, MacOS X y Windows, o bien mediante su aplicación para móviles disponible en Windows, Macintosh, iOs y Android). Aunque las posibilidades técnicas no son particularmente innovadoras o diferentes de otros lectores de libros electrónicos (permite resaltar en cuatro colores, contiene diccionario, su biblioteca se puede organizar en colecciones, dentro de lo que se conoce como «lectura social» se pueden ver los fragmentos subrayados por otros lectores del mismo libro, etc.), e incluso hay opciones incómodas (el acceso a los fragmentos seleccionados almacenados en MyHighlights), era la primera vez que aparecía un lector asociado a una librería, con 80 000 libros en su catálogo (538 000 lectores vendidos en menos de un año) (Cordón, 2011: 19). A finales de 2011 Kindle llegaba a España y, según se afirma, actualmente oferta más de 175 000 títulos en español.2 El libro más vendido desde entonces es precisamente La última cripta (Barcelona, El Andén, 2007), una novela de indagación histórica en torno a la orden del Temple escrita por Fernando Gamboa, actualmente todo un fenómeno de ventas con sus aventuras del Capitán Riley. El propio autor (2013) explicaba los motivos de su elección y las ventajas de publicar en Amazon:

Hace apenas un año, descubrí a Amazon y la posibilidad que ofrecía de publicar mis obras a nivel mundial y sin la necesidad de intermediarios, y rápidamente comprendí que ese era el futuro no solo para los escritores, sino también para los lectores. Para los primeros ha dejado de ser requisito imprescindible hallar un editor que elija leer tu manuscrito entre otros miles −no digamos ya, decidirse a publicarlo−; y para los lectores se abre un colosal abanico de posibilidades, donde pueden descubrir a estupendos autores independientes como Jorge Magano, Blanca Miosi, Carmen Grau, u otros muchos que han decidido publicar obras de gran calidad al margen de las editoriales.

Mi experiencia personal con Amazon.com y KDP no ha podido ser más satisfactoria. Ya no he de preocuparme de si lo que estoy escribiendo encontrará un editor que quiera publicarlo. Ahora mi único objetivo es satisfacer a mis decenas de miles lectores, pues es a ellos a los únicos que me debo en exclusiva.3

Ningún escocés verdadero,
Ana Ballabriga y David Zaplana.

Amazon ofrece la opción de publicar de forma gratuita la propia obra mediante el sistema Kindle Direct Publishing (formato digital) y CreateSpace Independent Publishing Platform (formato tradicional), alentando la primera entre autores noveles mediante talleres (sobre la experiencia de publicar en KDP), sesiones de Speed Dating coincidentes con la  celebración de Sant Jordi (donde escritores noveles pueden comentar sus proyectos con autores y miembros de Kindle y donde se premian los tres mejores proyectos para impulsarlos y promocionarlos en Amazon.es. En 2013 resultó ganadora Museum, de Jorge Magano) y el Concurso Literario de Autores Indie, en  cuya tercera edición, en el 2016, fue galardonada la novela Ningún escocés verdadero, de Ana Ballabriga y David Zaplana, y que tiene como premio, amén de 5000 dólares, la publicación en papel de la obra en CreateSpace, en formato audio en Audible y la traducción al inglés en Amazon Crossing.4 La novela de Ballabriga y Zaplana precisamente narra los intentos del obispo de Cartagena –Francisco Santos Pena− y el nuevo papa español por hacerse con la desaparecida cruz de Caravaca y presentar su aparición como un milagro y por acabar con los descendientes contemporáneos de los cátaros supervivientes –asentados en Navarra y convertidos en agotes−, creadores de W, un destilado con la capacidad de abrir la mente y liberarla de normas y ataduras muy convenientes a la Iglesia. Como explica L, última de los agotes e hija del obispo, a Elías, detective privado y su hermanastro, en tanto que también hijo del obispo: «[…] Vivimos en una Edad Media moderna. Los políticos son los actuales reyes y los grandes empresarios los señores feudales».

En poco tiempo el gran gigante Amazon  ya se ha erigido como la mayor plataforma de publicación y lectura digital, lugar que comparte con el iPad, si bien las características de ambos difieren: mientras que el Kindle es la versión electrónica del libro en papel, en muchos sentidos un manuscrito digital, el iPad tiene otras muchas posibilidades de integración multimedia e hipertextualidad. Los datos no pueden ser exactos y son difícilmente comprobables, pero Amazon es la plataforma preferida por los escritores por  su  alcance: se estima que vende el 65 % de los libros electrónicos y el 40 % de los libros que se compran a nivel mundial, y el 40 % de las ventas las generan libros de autores noveles, mientras que los géneros más solicitados son la no ficción, la novela romántica, la ciencia ficción y la fantasía (Nieto Churruca, 2014/16). La gratuidad de la publicación, contar con un mercado global y la disponibilidad e inmediatez con la que el lector consigue el producto son algunos de los motivos por los que elegir el formato digital para algunos de sus valedores (Estrella Casado, 2014). El estudio de la narrativa autopublicada en estos primeros compases resulta un trabajo de observatorio: a través de KDP han cobrado visibilidad internacional tanto novelas que no encontraban otro modo de publicación, escritas mucho antes y pensadas para el papel −pero al margen de los intereses y directrices de las editoriales−, como novelas concebidas ya para su publicación digital, que aprovechan los recursos electrónicos (también para su divulgación) y que apuntan hacia una nueva «poética» de la novela histórica.

El nuevo autor aúna las facetas de publicista y de comercial de su obra. El objetivo que se alienta es el de conseguir lectores y visibilidad: el paso esencial es ser escritor, tener un producto que ofrecer para crear las plataformas desde las que conectar con el público, por lo que el cuidado del texto puede pasar a un segundo plano. Aunque muchos escritores buscan empresas especializadas en la corrección e incluso en la preparación del escrito para su correcta visualización en Kindle, reseñable es, en no pocos casos, el descuido, desde las erratas hasta la ilegibilidad de algunos pasajes. El esmero es algo que se suprime en aras de la rapidez:

Otra de las grandes ventajas de tener tu libro en Amazon es que puedes actualizar su contenido cuando quieras. Con un clic subirás tu nuevo archivo con todas las modificaciones y actualizaciones que incluyas y estará disponible en menos de 12 horas. No esperes demasiado a tener un libro impecable, tienes tiempo de ir perfeccionándolo después. La redacción no tiene que ser perfecta.

Si perteneces al mundo académico o científico te parecerá una locura estos plazos comparados con los años que se tarda en escribir una tesis doctoral. Para que te quedes tranquilo puedes encontrar en Amazon.com algunos libros que te enseñan a escribir un bestseller en 24 horas (Nieto Churruca, 2014/16).

Entre estas recomendaciones, que incluyen, remitiendo al lector a The Da Vinci Code (2003), la de los capítulos enlazados, se cuelan interpretaciones de las normas académicas que pueden llevar a la confusión:

[…] tienes que escribir rápido. Quizá no estés de acuerdo y te preguntarás: ¿porqué? Los bestsellers están escritos con un lenguaje sencillo y directo, como si el autor estuviera hablando a una audiencia. No busques la perfección, ni te preocupes por la puntuación, ni siquiera por la ortografía (ya corregirás los errores en la revisión). Como anécdota te contaré que la palabra bestseller a la que hacemos referencia en muchas ocasiones en este libro hay que escribirla en cursiva para ajustarse a las normas de la Real Academia de la Lengua. Sin embargo, si se escribe separado bestseller, sí está admitida en el diccionario de la RAE. De todo esto me enteré al hacer la revisión del texto y, sin embargo, he dejado «bestseller» −incumpliendo las normas de la Academia− ya que es como se suele escribir (Nieto Churruca 2014/16).

La propia plataforma de Amazon permite esta agilidad, ya que el texto  no queda fijado nunca: se puede modificar y corregir con mucha facilidad, se puede cambiar el título, la portada y hasta el nombre del autor, en un interesante work in progress. La materialidad del libro se ve afectada, pero no solo porque no exista como elemento físico, sino porque no hay una versión definitiva, lo cual también altera el trabajo tradicional de los estudiosos. Escandell (2014: 76) habla de

un dinamismo que va contra el concepto de cierre o clausura de la obra, pues en el ámbito digital –en su publicación web− siempre estará potencialmente abierta a nuevos comentarios, glosas, etc. Esto era posible también antes, aunque como elementos separados e independientes, nunca unidos a la obra misma. Como el diálogo es con otros medios se trata de un cambio de paradigma profundo, en el que el texto es mutable, alterable en una combinación en movimiento –real o potencia- en el que se suman los componentes multimedia.

De hecho, no es necesario ni ISBN para publicar en Amazon, dado que la plataforma tiene su propia clasificación (ASIN: Amazon Standard Identification Number, que coincide con el ISBN solo si el libro lo tiene). Cuando la materialidad se desvanece, del libro solo queda el contenido, de modo que «El modelo que acabará imponiéndose será el del acceso y no el de la propiedad, por lo que las editoriales habrán de cambiar de política de trabajo y de concepción si quieren desplazarse desde la época del incunable digital, en la que ahora se encuentran, a la de la ciberliteratura, en sentido amplio, en la que acabarán instándose» (Cordón, 2011: 31).

Las consecuencias para el género pueden ser significativas. Por un lado, habrá que ver cómo se concilia la premura con la exigente documentación que los puristas del rigor han defendido como parte del proceso creador: la novela de tema histórico de Amazon es más concisa, sin los «mamotretos» insignia de la narrativa histórica, a la vez que hay una clara apuesta por los formatos breves (relato y novela corta) que, en muchos casos, resultarían «no aptos» para la edición tradicional. Una novela como El alguacil (2016), de Carlos P. Casas, tiene su origen en el NaNoWriMo (National Novel Writing Month), proyecto de escritura creativa nacido en el año 2009 que anima a escribir durante cada mes de noviembre una novela que alcance las 50 000 palabras. La exhibición de datos y fuentes desaparece en la novela histórica tradicional, la contextualización y la recreación del pasado no interesa tanto como la acción o la intriga detectivesca en los formatos híbridos. Obsérvense, al respecto, las recomendaciones, por ejemplo, del autor y preparador Joaquín Pérez:

Hace un tiempo que documentarse para escribir una novela tiene más mérito que la calidad literaria o el propio argumento. Parece como si tuviéramos que agradecerle al escritor que se haya tomado la molestia de leerse algunas obras para elaborar la suya. Pero el escritor literario no es un ensayista, sino un creativo. Y si tanto mérito piensa que tiene lo de documentarse quizá lo mejor sería que se dedique al ensayo y deje la literatura. El peligro de documentarse en exceso es que luego no sepas renunciar y seleccionar de entre toda esa información acumulada, y quieras embutirla toda en la novela, con lo cual ya no es una obra de narrativa sino un ensayo novelado. Umberto Eco se documentó ampliamente sobre la Edad Media y el conflicto entre franciscanos y dominicos, pero no lo hizo para escribir su exitosa novela histórica El nombre de la rosa, sino que su estudio tuvo de motivo la tesis universitaria con la cual se licenció. Toda esa información, bien asimilada mentalmente, le sirvió años después para escribir  su novela. En cambio, muchos novelistas de hoy escriben con el Google y la Wikipedia, quizá por eso todas las novelas han acabado pareciéndose y adolecen de ingenio y creatividad.

Por otro lado, los tempos de la aparición de los títulos se ven alterados. Los autores publican mucho más: puede tratarse tanto de la agilidad del proceso como, vistas las fechas de propiedad intelectual, de novelas que ya estaban en el «cajón», sin encontrar editorial (o en sus papeleras), y que ven la posibilidad de ser publicadas. Los «gurús» de Amazon, también pensando en el rendimiento económico, animan a la secuenciación: se trata de parcelar, nunca volcar toda la historia en una sola novela, sino apostar por las continuaciones. Esto puede tener interesantes plasmaciones, en tanto que la narrativa histórica, sobre todo en sus hibridaciones genéricas (novela negra, especialmente, pero no exclusivamente: erótica, rosa, etc.) tiende a la seriación, a publicarse en sagas (piénsese en las grandes colecciones británicas y norteamericanas, por ejemplo, de Ellis Peters, con los más de veinte títulos de fray Cadfael, o las más de treinta entregas de la saga de detectives templarios de Michael Jecks, solo por mencionar algunos de los casos más internacionales), algo que en nuestro país solo tímidamente encontramos (la pentalogía templaria de Núria Masot, la trilogía protagonizada por Alvar Mozo, de Enrique de Diego, y un muy breve etcétera), pero que podría acabar consolidándose: aunque no todas las entregas remitan a la Edad Media, las aventuras de Jaime Azcárate, de Jorge Magano, y las de Ana Fauré, de Emilio Prados, con estructura de novela de indagación histórica, ya cuentan con sendos tres títulos.

Si bien en estos primeros años nos encontramos con autores que ya llevaban tiempo publicando novela histórica, como Mila Beldarráin, Rafael Saura Rodríguez (que fue finalista del Premio Alfonso X) o Rubén García Cebollero, autor también en Kindle de Manual de novela histórica (2015) −conjunto de reflexiones sobre el género, entrevistas a novelistas y ejercicios de estilo−, muchos de los autores son noveles, pero se han hecho un hueco en el mundo virtual a través de entrevistas, foros (vale a decir boca-oreja), páginas personales, etc. Alonso y Cordón (2015: 35) emplean el término «desintermediación» para referirse a los cambios sufridos por conceptos como autoría, crítica y recepción debidos al entorno digital y señalan que «Ahora el problema para un autor no es saber si un editor le publicará la obra, sino saber cómo encontrar a sus lectores, lo que entraña el desarrollo de competencias complementarias al mero hecho de escribir. El escritor se convierte en promotor de sí mismo». Y es que el atractivo de Kindle no es tanto técnico –dentro de las limitaciones del propio Kindle, las novelas suelen aprovechar únicamente la «navegabilidad», para conseguir opiniones o incluir enlaces a otras obras del autor, sus redes sociales o su correo electrónico, con muy pocas excepciones: Jorge Magano, en su novela La Isis dorada nos ofrece en enlace del blog del protagonista, Jaime Azcárate, cuya última entrada es del 2014− como económico −se pueden obtener hasta el 70 % de los derechos por cada venta (el precio suele estar entre los 0,99 y los 2,99 euros), frente al 8-10 % que se cobraba generalmente en la edición en papel− y promocional, ámbito en el que se ha puesto una especial dedicación para que el autor del libro sea también el gestor de sus ventas y promoción. Se multiplican las técnicas y estrategias de mercadotecnia orientadas  a cuidar a los autores y a ofrecer oportunidades a los lectores: la posibilidad de que el libro aparezca también en papel, mediante Create Space; la sección «Echa un vistazo», que permite consultar el 10 % inicial de cada obra; el envío de correos electrónicos con libros relacionados en los que el cliente puede estar interesado; listados de ventas que, al menos en sus primeros lugares, se actualizan cada hora; programa Unlimited, con una cuota mensual que permite al lector las facilidades de tomar libros como en una biblioteca, al autor de cobrar derechos por páginas leídas; la posibilidad de regalar el propio libro; Kindle MatchBook, para ofrecer un precio especial en la versión digital que el cliente ya ha adquirido en papel; ofrecer gratis el libro (Free Promo) u ofrecerlo con un precio de salida que va aumentando paulatinamente hasta llegar a un tope (Kindle Countdown); millones de tarjetas bancarias fidelizadas que permiten una compra rápida e impulsiva con su solo clic, etc.

Donde nacen los milagros,
Jorge Magano.

Algunos de los novelistas decidieron sumarse cuanto antes a la consolidación de la lectura en soporte digital, que tiene visos de convertirse en la mayoritaria en poco tiempo. En estos primeros compases, sin embargo, todavía hay una amplia interrelación entre formato digital y formato tradicional. Un autor como Jorge Magano, autor de la saga de «Las aventuras de Jaime Azcárate», publicó la primera entrega, La Isis dorada, en Suma de Letras (Madrid, 2007), que fue reeditada en Kindle Amazon (2013) tras la publicación de la segunda entrega, Donde nacen los milagros (2012, corregida y revisada en 2014, con formato en papel en CreateSpace). El tercer volumen, La mirada de piedra (2014), resultó ganador del Primer Concurso para Autores Indies organizado por Amazon Kindle y El Mundo y pasó de Kindle al papel en La Esfera de los Libros (2014). Semejante es el caso de Alexandre Copperwhite, uno de los autores pioneros –sus primeros textos son del 2011− en convertirse  en una referencia de la publicación en Kindle (algunas de sus obras se encuentran también en otras editoriales, como Tagus o Bubok). Con una treintena de títulos publicados y algunos de ellos en el Top 10 de ventas de Amazon, su imagen ha aparecido en la prensa de tirada nacional y sus novelas están siendo traducidas a doce idiomas, de modo que la joven editorial Dokusou prepara la versión en papel de toda su producción narrativa. En este sentido, se puede considerar que las plataformas como Amazon funcionan a modo de escaparate o feria del libro: cuando un título destaca, ya sea por ventas o calidad, no es extraño que las grandes editoriales adquieran sus derechos y lo publiquen en papel, que viene a actuar en estos momentos como filtro o símbolo de prestigio, por tradición.

La morada de Dios,
José María Cuenca.

Las cifras de ventas  no  son  desdeñables: el «thriller histórico místico» La morada de Dios (2014, corregido y revisado en 2016), de José María Cuenca, que fue Superventas 2015-2016, número 1 en  Acción y aventura y número 3 en Ficción histórica, etiquetas que utiliza Kindle en la clasificación de sus libros, cuenta con más de 10000 ejemplares vendidos, que suelen ser muchos más si tenemos en cuenta que, al poco tiempo de su aparición en red, suelen dar lugar a copias pirata en distintas páginas de descargas. En la novela de Cuenca, Jordán, tras un fallido intento de suicidio en París, despierta en Roncesvalles y, en contacto con todo tipo de misteriosos personajes y urgido por una misión que en realidad no conoce, seguirá el camino de Santiago y logrará superar las pruebas para las que se lo ha estado preparado toda la vida: Dámaso I encargó a los prebenedictinos la construcción de la morada de Dios, un recinto subterráneo donde ocultar las riquezas espirituales de la Iglesia, que desde entonces han sido protegidas por el Císter y su Gran Abad, cargo que ocupará.

¡Oh Campeador! La otra cara del héroe,
Jenaro Aranda.

Un simple recuento del catálogo que adjuntamos nos permite constatar una doble línea continuista en torno a la temática y a los modelos de éxito consolidados en los dos decenios precedentes. El lector se reencuentra con imaginados viajes y asentamientos transatlánticos anteriores al de Colón5 en La crux de los ángeles (2014), de Daniel Paniagua, pero esta vez en América del Norte, mientras Alfonso II el Casto, quien, aprovechando la información del legendario obispo Barandán, pone la expedición en manos de Teodoro tras el asalto de Lisboa, está encerrado en un monasterio (Ablaña, según debemos suponer). La quête en busca del Grial sigue generando todo tipo de tramas, asociadas a los cátaros, por ejemplo, en El enigma del Santo Grial (2014), de César Orta, en la que, en 1367, Raimond Guibert, jefe militar del papa, investiga unos crímenes vinculados al Grial, tesoro de los cátaros, que en realidad es la tumba de Cristo y María y se halla oculto en la catedral de San Justo y San Pastor, en Narbona. Los héroes del medievo también tienen su historia, como las vivencias de Rodrigo Díaz6 en ¡Oh Campeador! La otra cara del héroe (2005), de Jenaro Aranda, narradas por el fiel Millán Sánchez, que pasó de hijo de molinero en las propiedades de Diego Laínez a adalid de sus mesnadas y posteriormente a hombre libre. Desde el purgatorio, merced a San Millán y con la aquiescencia del Cid, pretende desmentir a los «propaladores de cuentos» y los falseadores de la historia «para poder contar alguna verdad en ese mundo que habitan vuesas mercedes, donde hoy se presta oído antes a un felón hijo de mil padres que a los sabios y gente de pro. Un mundo donde se toma como artículo de fe −con todos mis respetos a las putas de verdad, que bien han servido siempre para aliviar los ímpetus varoniles− la palabra de furcias más cabalgadas que  el pollino de un médico judío mientras que son desoídas las doctas sentencias de los hombres discretos y de aventajado conocimiento». Sin embargo, se nos presenta una obra documentada, muy próxima a las vivencias que hoy se consideran como históricas, queriendo deslindar la historia de la leyenda o mito (se nos advierte, por ejemplo, de la inconsistencia de algunas leyendas: «Y para que vean que lo de la jura de santa Gadea y todo eso es un camelo, sepan que el buen rey hasta se molestó en buscar al héroe esposa, y no ya una de su misma alcurnia, sino incluso de más abolengo»). No es una desmitificación tanto en el fondo (el tono de admiración del narrador, se ofrece una visión de Rodrigo muy acorde con la de la historiografía), pero sí en la forma: queda en manos del fiel adalid, que esta vez es un guerrero, y se intenta trasladar el lenguaje de los bravos, pero no podemos dudar de su veracidad, porque es el testigo de lo narrado:

Como digo, no hablo por hacer mal a la memoria del que fue más temido que la peste tanto por propios como por extraños, sino porque en los tiempos que corren, en que como decía al principio se cuentan los mayores camelos con la misma propiedad con que el cura convierte el pan y el vino en la carne y la sangre de Nuestro Señor, conviene que algunos mitos sean bajados de sus pedestales. Y si vuesas mercedes tuviesen la sesera razonablemente despejada, no dudarían en apear de la fama a gente odiosa que, haciendo como que actúan en bien de sus semejantes, no se percatan de que sólo buscan su provecho y medrar a costa de dejar al vecino más desnudo que Job cuando vagaba por esos campos comido de llagas.

La infamia,
José Manuel González.

La Orden del Temple sigue siendo la máxima expresión de la popularización de la Edad Media en la narrativa. En un contexto de crisis, los templarios se alzan con la inmanencia de sus valores, esperanza de un mundo mejor, estimados por el pueblo y víctimas del poder (el estado, la monarquía), con un abanico de tramas ya bien conocido: desde versiones historiadas, las menos, como en La infamia (2015), de José Manuel González, sobre el final de la presencia cristiana en Tierra Santa y la persecución de Felipe IV, hasta temas recurrentes, como la ejecución del emplazamiento templario en La profecía del templario (2012), de  Daniel  Gutiérrez, o la puesta a salvo de los tesoros de la Orden, como en El último desafío templario (2015), en la que el heterodoxo Philippe de Aroch, con el apoyo de otros proscritos templarios –también allende la mar−, pone a salvo el oro y los documentos templarios en la isla de Saltés, a la par que descubre los secretos de la Orden y, mientras se ejecuta la venganza contra los culpables de su caída en desgracia, decide, elegido maestre, hacerla renacer para combatir el oscurantismo y la ignorancia. Los templarios siguen siendo también los eternos acaparadores de misterios custodios de reliquias, manuscritos y saberes. La asociación con la masonería, druidas y alquimistas continúa En el nombre del dragón (2015), de Jorge Pelegrín, donde la persecución de Felipe IV lleva a los protagonistas en pos del secreto templario, en un viaje desde Gales hasta Barcelona, Génova, el nacimiento del Rin, la tierra de los vikingos, Alejandría, Samarcanda, Katmandú, la cueva de Taktshang y dzong Thimphu, que guarda no un arma física, como pretende el rey francés, sino el legado espiritual templario. A su vez, en El sonido del clavicordio (2015), de Francisco Zurita, Ernesto Cervantes es despedido a causa de la crisis, pero su fortuna cambia al ser agraciado con el premio de la lotería europea, lo que le permitirá cumplir su sueño: comprarse un castillo en Toledo donde escribir una novela sobre la Orden, pero pronto descubrirá que allí habita el fantasma de su antepasado templario, Pedro Nuño de Cervatos, quien a punto estuvo de detener la conspiración contra el Temple y quiere que su historia, oculta en un viejo códice que reposa en las mazmorras, salga a la luz. El hallazgo del manuscrito, sin embargo, solo es la puerta de nuevas sorpresas: el descubrimiento del Grial-Baphomet en la catedral de Toledo, que resulta ser la cabeza del Bautista. Desafortunadamente, Ernesto morirá tras un accidente de tráfico, o nos quedará la duda de si todo lo leído es un ensueño de un joven Ernesto en coma.

Comulgando con la muerte,
Alexander Copperwhite.

Siguen produciéndose hibridaciones entre lo fantástico y la ciencia ficción que también se plasman en la «milicia de Dios», como suceden en Comulgando con la muerte (2014), relato de Alexander Copperwhite en el que el profesor Camerman y sus ayudantes descubren, y será el último descubrimiento para algunos, que los templarios llevaron al monasterio de Hallstatt un alfabeto único compuesto por todos los idiomas del mundo conocidos o por conocer, la lengua de la muerte, o en Mandylion (2016), de L. P. Amat, donde Jules de Chartres custodia la reliquia y va transformándose en Alquimista, como Jesucristo:

Al analizar lo que estaba pensando, recordé las enseñanzas de Gustave sobre la cábala masónica. Según las claves de los constructores, el vientre de María era representado como el crisol en el que tendría lugar la personificación de la gran obra, el nacimiento del Gran Alquimista: Jesucristo. En mi caso, el crisol había sido, sin lugar a dudas, el preciado Mandylion. -¡Por supuesto! -Ahora lo entendía todo-. Me había convertido, o me estaba convirtiendo en “El Alquimista” y de ahí mis supuestos poderes. ¿Cómo no me había dado cuenta an- tes? Al igual que la túnica de San Vicente dotó de poderes a los habitantes de Zaragoza contra el asedio de Childeberto, el Mandylion me los había estado otorgando a mí.

Por su parte, en El templario (2015), de Mila Beldarráin, mientras trabaja en un superventas sobre los templarios, la autora recibe un correo electrónico firmado por Beau Sire, en el que se le propone un encuentro en el camarín de la Virgen del Coro de la Basílica de Santa María. Allí se encontrará con el fantasma del templario Hugo de Armagnac, dispuesto a narrarle la verdadera historia de la Orden a cambio de que lo ayude a recuperar la desaparecida reliquia de la Cruz de Caravaca, que se encuentra en la antigua encomienda de Arizkun y que los miembros del mal quieren utilizar. Mientras conoce la verdadera historia del Temple, que deberá hacer pública para refutar invenciones interesadas, la autora conseguirá infiltrarse en el hotel en que se ha convertido la antigua encomienda y descubrir su paradero, pero para hacer frente a los esbirros del Nuevo Temple de la Ahnenerbe Forschungs no solo necesitará la ayuda del arcángel Miguel, sino también vencer las tentaciones del Infierno dantesco que los señores del mal han concebido.

Secretum Templi,
Julián Eymerich.

Algunas de las propuestas más interesantes, por  la  conjunción  entre  pasado  medieval  y nuevas tecnologías, corresponden al anteriormente citado Joaquín Pérez, que bajo el pseudónimo de Julián Eymerich publicó Secretum Templi (2014), ficticia transcripción del testimonio de Adrián Arderius, descubridor del desazonador secreto de los templarios, que quedaría enterrado, a su llegada a América, donde siglos más tarde se levantaría el World Trade Centre: «Así pues, Dios era aquello: el espacio y el tiempo conjugados, metidos en el turmix de fórmulas y ecuaciones capaces de convertir la realidad “real” en una realidad virtual, un sinnúmero de otros mundos y universos múltiples (y ya estaba claro que uno de ellos era el Secretum Templi) repetidos a imagen y semejanza como en un juego de espejos paralelos. Quizá Henri Bergson tenía razón cuando había dicho que “el universo es una máquina de hacer dioses”. Deus ex machina». El propio Pérez (2016) define su novela como «El primer best-seller digital de nuestra era», que se presenta como anticipador del desastre del martes negro. Tras el atentado del 11-S «La depresión económica, moral y psicológica dura todavía, como una grave secuela que sigue causando la dolorosa certidumbre de que la tecnología no bastará para construir un mundo mejor, diferente al de la Edad media. Y sin embargo, no son las grandes cifras, el formidable impacto mediático que todos hemos padecido, sino las leyendas que dejó al descubierto el brutal atentado, como la del Secretum Templi, lo que nos otorgan la verdadera dimensión de la tragedia».

Necronomi.com,
Jean Delclaux.

Un año más tarde, y con el pseudónimo de Jean Delclaux, Pérez retomaría la figura de Leonardo da Vinci, el Punto Fijo, la hermandad de los pitagóricos y a Cristóbal Colón en la zafoniana El código templario (2015), algunas de cuyas líneas ficcionales siguen presentes en Necronomi.com (2016), en la que Ernesto López espera la revelación del mayor secreto templario, el baphomet, y rememora los pasos que lo han llevado allí: la prelatura Virtus laboris, para recuperar su supremacía, emprendió una serie de estrategias entre las que se incluye restaurar el miedo al Diablo en la sociedad mediante un juego de rol en línea, el Necronomi.com, de modo que la gente sienta que solo a través de ellos es posible la salvación. El juego despertará los recelos de los dominicos y los fantasmas de pasado: alertados por un texto hallado por Roberto, antiguos  jerarcas  nazis  regresan en busca del baphomet, escindido en dos partes por la hermandad del Beauseant para que fueran custodiadas por la Orden de Montesa y la de Cristo, y clave de los viajes de Colón. Sin embargo, los últimos miembros de la Unidad Westhor sucumbirán ante el poder del terrible artilugio y Virtus laboris será desenmascarada. Pero ahora el periodista sabe que el plan los nazis falló porque no tenían la totalidad de los manuscritos que permiten invocar el baphomet, que él sí ha logrado reunir.

El modelo de novela de indagación histórica, ya consolidado, codificado y reconocible, sigue  siendo  ampliamente  reproducido: más sencillo, menos erudito, permite no la reconstrucción del pasado, sino la narración en boca de los personajes, de aquellos episodios fundamentales para el desarrollo de la trama, si bien ahora nos encontramos con títulos que todavía simplifican los datos en aras de la propia intriga, de las pesquisas de los protagonistas. En La tienda secreta (2014), de Eugenio Prados, Ana Fauré se entera de la muerte de su padre, asesinado en Francia. Asumiendo los secretos y la dirección de la casa de antigüedades de su progenitor, y decidida a descubrir quién lo mató y está acabando con el resto de casas, empezará a indagar sobre los anteojos de Giordano da Volterra, que su padre dibujaba incansablemente y que la llevarán hasta Praga, donde se le revelará el poder de los mismos: registrar para la posteridad los acontecimientos dolorosos.

Tan rápida y notable fue la eclosión de la Edad Media en la narrativa que, de la misma manera que dio lugar a congresos, jornadas, encuentros y presentaciones, tardó muy poco en convertirse en metaliteratura, senda que sigue ensanchándose en los títulos de nuestro catálogo. En el nombre del dragón (2015), de Jorge Pelegrín, nos presenta, a modo de homenaje a las obras de Matilde Asensi, la biblioteca de Alejandría, custodiada por Catón, sumo representante de una orden dedicada a su guardia, y a Asensi, la bibliotecaria que los ayudará en sus pesquisas.

Como respuesta a la marabunta de presuntos misterios templarios destilados y reproducidos por la narrativa, con su culmen en The Da Vinci Code (2003), de Dan Brown, se presenta El templario (2015), de Mila Beldarráin, donde, frente a algunas, de las más conocidas especulaciones sobre la Orden, el propio Hugo de Armagnac ofrece la verdad:

–Ahora lo verás, y es de una simpleza, de un infantilismo, que me cuesta creer que alguien se trague esos cuentos.
–Pues lo que cuenta Dan Brown en “El Código Da Vinci”, ha causado un gran escándalo.
–Opina tú misma. Dicen que un descendiente del hijo de María Magdalena y de Jesús se casó con un miembro de la estirpe merovingia, la estirpe real fran- cesa, y que, por tanto, a partir de ese momento todos los reyes de Francia son descendientes de Jesús, en consecuencia nadie puede cuestionar su poder, que se convierte en divino.
–Ya, pero Dagoverto, el último rey merovingio, fue asesinado, luego ahí termina la estirpe de María Magdalena.
–No señorita, enseguida se encontró la solución al problema. Pipino el Gordo, de la estirpe de los carolingios, asesina a Dagoverto, pero, con el fin de unir las dos dinastías, ordena que los reyes carolingios se casen siempre con mujeres merovingias, descendientes de Dagoverto, con lo que volvemos a vincular la realeza francesa y Dios ¿Qué te parece? Si los merovingios eran descendientes de Dios, ahora los carolingios también lo son.
–Tengo que confesar que dicho así me parece una leyenda bastante burda y traída por los pelos para que los franceses no se atrevan a derrocar a sus reyes, ni a criticar nada de lo que hagan.
–Exactamente.
–¿Pero qué hay de verdad en todo eso?
–Nada. ¿Te parece razonable que una María Magdalena embarazada acabase en Francia?

Albada del viento,
Raúl Vela.

En otros casos se busca la parodia mediante la reproducción de estructuras bien manidas, como en Albada del viento (2013), de Raúl Vela, en la que nos topamos con un libro capaz de doblegar la voluntad del hombre, que ha viajado  por  los  siglos  cambiando  de manos −también pasó por las de los templarios−, del que Gutenberg hizo copias y que ahora anhelan tanto la Iglesia como nacionalsocialistas alemanes que aspiran a instaurar el IV Reich. El propio autor comenta que una de sus intenciones era la de «Realizar una  crítica  a  los  “best-seller”  actuales,  los “libros de caballería”, y al igual que el ilustre e ingenioso hidalgo, emprender una aventura con su Sancho Panza particular», donde destaca la multiplicación de encuentros absurdos y la desmedida afición por el alcohol de los protagonistas.

 

CONCLUSIONES

En pleno proceso de transformación del libro –y del lector, el escritor, los soportes, las editoriales, la creación y la lectura− Amazon, con su dispositivo Kindle, su librería en línea y su plataforma para la autopublicación, ocupa un lugar central, tanto por su dimensión internacional como por el volumen de su catálogo y ventas y por haber sido elegido por un gran número de autores para dar a conocer sus textos. Durante estos primeros pasos de andadura digital (Kindle llegaba a España 2011) aún se produce una intensa interrelación entre el clásico formato en papel y el nuevo soporte digital: no todos los títulos aparecidos fueron pensados para el libro electrónico, de la misma manera que muchos libros electrónicos acaban también en los estantes de las librerías. No obstante, resulta importante prestar atención a estos títulos autopublicados porque quizá podamos observar en ellos algunas de las características que acabarán imponiéndose con el predominio del libro electrónico (autor-vendedor, volatilidad de los contenidos –modificación y actualización del texto, título, portadas−, multiplicación de títulos) y que, dejando al lado requisitos técnicos, pueden erigirse como rasgos de la narrativa digital de tema medieval, tales como la proliferación de formas cortas, la brevedad y la supresión de parte de los contenidos enciclopédicos, la consolidación de las sagas y las publicaciones seriadas y la predilección por los temas y motivos más populares, que pretenden satisfacer las expectativas de un lector con el que se está en continua interrelación.

CATÁLOGO

En este catálogo final compilamos las novelas de tema medieval autopublicadas hasta el momento en Amazon. Hemos intentado incluir solamente aquellas que aparecieron originalmente para KDP –con su versión en papel en Create Space−, si bien se impone dejar constancia de que otras obras, aparecidas en formato tradicional de la mano de alguna pequeña editorial, actualmente solo viven en Amazon, de la misma manera que otros títulos, aunque publicadas digitalmente en Amazon, posteriormente han sido adquiridos y publicados por distintas editoriales.

  • ABELLÓ, Marta, Los hijos de Enoc, 2016.
  • AGUILAR ARRECIADO, Francisco, El último desafío templario, 2013.
  • ÁLVAREZ ÁLVAREZ, Margarita, El gran secreto del Monsacro, 2015.
  • AMAT, L. P., Mandylion. La custodia sagrada, 2015.
  • ARANDA, Jenaro, ¡Oh, campeador! La otra cara del héroe, 2015.
  • ARANDA, Jenaro, Sevilla para Castilla, 2015.
  • ARANDA, Jenaro, Yago, el asesino, 2015.
  • AYMERICH, Julián, Secretum Templi, 2014.
  • BELDARRÁIN, Mila, El templario, 2015.
  • BLASCO SANJUÁN, Tamara, 1085. Sueños cumplidos, 2017.
  • CARBAYO, Elena, Gesta de pluma y espada, 2016.

Nuevo título en el mismo año, Guiomar.

  • CARBONELL PLA, José Antonio, La cruz de Hattin, 2012.
  • CASAS, Carlos P., El alguacil, 2016.
  • CASTELL, Juan, Luz de Sefarad, 2014.
  • CASTELL, Juan, Muerte en Sevilla. Luz de Sefarad II, 2015.
  • COPPERWHITE, Alexander, La vértebra de Dios, 2013.
  • COPPERWHITE, Alexander, Las delicias del mal, 2014.
  • COPPERWHITE, Alexander, El templo de los mil cristales, 2014.
  • COPPERWHITE, Alexander, Comulgando con la muerte, 2014.
  • COPPERWHITE, Alexander, In nomine patris, 2015. Actualizada en 2016.
  • CUENCA, José María, La morada de Dios, 2014.
  • DELCLAUX, Jean, El código templario, 2015.
  • DELCLAUX, Jean, Necronomi.com, 2016.

Versión de 2017 como Necronomicón Digital.

  • DIEZMA, Pedro J., La corona de Adán, 2016.
  • ESCOBAR, Mario, El rey de las montañas, 2014.
  • ESCOBAR, Mario, El reino del cielo, 2015.
  • ESCOBAR, Mario, El misterio de Rennes-le-Château, 2017.
  • FERNÁNDEZ MONTE, Alejandro, La rebelión del Norte, 2017.
  • GAMO ARRANZ, Raúl, Satafiros el dragón, y otros enredos del Medievo, 2014.
  • GARCÍA CEBOLLERO, Rubén, Almogávares II. Señores de Cornago. Rocafort. 2014.
  • GARCÍA CEBOLLERO, Rubén, Almogávares III. Señores de Cornago. Almyros. 2014.
  • GARCÍA FANDIÑO, Carlos, La cruz de campo templaria y la dama pálida, 2014.
  • GONZÁLEZ RICO, José Manuel, La infamia, 2015.
  • GUTIÉRREZ, Daniel, La profecía del templario, 2012.
  • HERNÁNDEZ GARCÍA, José, El códice negro, 2012.
  • JUÁREZ QUESADA, Gema, El mensaje del viento, 2017.
  • LAMPREA, María Reyes, Me encontré con su alma, 2016.
  • –Reeditada en el 2017 con el pseudónimo de Alma Queen
  • LARA, Eva, El guardián del umbral, 2012.
  • –Edición especial firmada en 2014, a través de Amphibia Ediciones Digitales.
  • LORENZO, Adolfo J., Vos y yo aquí muramos, 2013.
  • MAGANO, Jorge, Donde nacen los milagros, 2014.
  • MARÍN ALBESA, Concepción, El jardín de los deseos, 2014.
  • MARÍN ALBESA, Concepción, La sombra del lobo, 2017.
  • MELLADO VALLE, J. Luis, El cuerpo de los dioses, 2014.
  • NAVARRO PEÑA, Juan María, Conjura de infieles. Libro 1: reino de necios, 2016.
  • NAVARRO PEÑA, Juan María, Conjura de infieles. Libro 2: la sombra de Alarcos, 2017.
  • ORTA, César, El enigma del Santo Grial, 2014.
  • PANIAGUA DÍEZ, Daniel, La crux de los ángeles, 2014.
  • PELEGRÍN BORONDO, Jorge, En el nombre del dragón, 2015.
  • PEÑACOBA, Ramón, La pantera islamita: una novela de Al-Ándalus, 2015.
  • PRADOS, Eugenio, La tienda secreta, 2014.
  • RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ, Antonio, El monje de Gorma, 2014.
  • RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ, Antonio, Mi señor Ibn Mardanish, 2015.
  • SABARICH, Enric, La caja secreta. El legado de Rennes-le-Château, 2016.
  • SALVADOR, María Gema, La fortaleza de la damisela perdida, 2017.
  • SÁNCHEZ AMPUERO, Miguel Ángel, Mayrit, 2016.
  • SAURA RODRÍGUEZ, Rafael, El último ermitaño de Caaveiro, 2012.
  • SEGOVIA, José, A fuego y espada, 2014.
  • SEGOVIA, José, El testamento del prior, 2014.
  • SIMÓ, Lourdes, El caballero del rey, 2013.
  • SOLA PÉREZ, Pedro Joaquín, El libro del muerto, 2016.
  • TAPIA, Sergio, La ciudad de Recaredo, 2014.
  • TAPIA, Sergio, La mora encantada, 2014. Cambiaría a pseudónimo de Nemeron.
  • TENA, Juan José, El último templario de Monzón, 2014.
  • VELA LARRAZ, Raúl, Albada del viento, 2014.
  • VELASCO, Manuel, Úlfar, el Vengador, 2016.
  • XAIREN, Giulia, IÚL: Llegó el momento de saber la verdad, 2015.
  • ZURITA, Francisco, El sonido del clavicordio, 2015.

Bibliografía