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Resumen |
Se parte de la premisa de que los pasajes de LC en que se hace alusión explícitamente al sentido del olfato (de los que se da una lista) no bastan para describir el paisaje olfativo de la obra. Dichos pasajes funcionan en su mayoría como complementos caracterizadores de los personajes, particularmente femeninos, que proporcionan información sobre su calidad moral (malos olores = maldad; buenos olores = bondad). A su vez, la percepción de estos olores depende del punto de vista del personaje que los describe sobre aquel al que se le atribuyen, de manera que adquieren un valor retórico antes que descriptivo. Fuera de estos pasajes, hay toda una serie de olores implícitos en detalles que se mencionan en el diálogo que completan el paisaje olfativo y que, en algunos casos, también pueden desempeñar una función retórica (reforzar un contraste, crear una atmósfera, etc.) y de acotación implícita para la lectura en alto, para la adecuación de los gestos a los olores evocados. |
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