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Comedia llamada Florinea, que tracta de los amores del buen duque Floriano con la linda y muy casta y generosa Belisea, nuevamente hecha, muy graciosa y sentida y muy provechosa para aviso de muchos necios. Compuesta por el bachiller Joan Rodríguez Florián.

Vista y examinada y con licencia impressa.

Véndense en Medina del Campo, en casa de Andrián Ghemart, 1554

 


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/Aij r/

El bachiller Joan Rodríguez endereçando la comedia llamada Florinea a un especial amigo suyo, confamiliar en el estudio, absente.

Como sea ansí que el amor no compadezca ocio para del que ama al que es amado, ansí en mí esta tal fuerça ha hecho a mi mano sacar osadía y temor y fuerças de flaqueza para que en aquello, que el coraçón desseoso de vuestro servicio y hambriento de vuestra buena presencial communicación de amigo no puede exercitarse estando tan distantes en las moradas, a lo menos desde acá os signifique la memoria que tengo de vos. Y pues las obras son pregonero de la voluntad -según atestigua la sentencia del divino Gregorio-, quise que con esta pequeña obra -vista por los leyentes la pequeñeza de mi possibilidad para os servir- veáys vos la integridad de mi amorosa voluntad en representaros, como mejor mi pluma me permitiere, aquello que, aunque aquí por comedia leerán los leyentes, vos vistes parte de ello, antes que vuestra partida me experimentasse en soledad de vuestra buena familiaridad y mi descontento me acompañasse de ociosidad; y la ociosidad me diesse nombre de historiador cómico, si a los oyentes les paresciere, que por sola vuestra causa la merezco. Vale felix.

 


/Aij v/

Comiença un proemio del autor de la comedia Florinea, dando en ella avisos por el proemio al lector.

 

Muy gran daño
pare la mala
compañía.

   ¡O, sabio lector!, recoge tu mente
aquesta comedia queriendo leer,
do flores de dichos podrás escoger
y avisos de males que ay en la gente.
   Aquí podrás ver el inconveniente
que suelen causar malas compañías
y las vanidades de las mocerías;
recoge lo bueno con seso prudente.

El amor todo lo
postpone, y nada
vee, sino cómo ame
y goze del amor.

   Del buen Floriano, illustre y amante,
tendrá buen aviso, si fueres señor,
que mires qué daños le traxo el amor,
qué bascas y gastos y mal tan pujante.
   Ni honra ni estado ya pone delante,
en todo pretende cumplir su cobdicia,
ni oye a Lydorio, fundado en justicia,
escucha a malsines creyéndolos ante.

Muy poco se deve
la hembra fiar de sí
mientras fuere moça.
Y ansí ha de ser reca-
tada de todo lo que
oye y ve.

   Pues miren las damas en la Belisea,
tan sancta y honesta y tan recogida,
que puesto que en todo no dio de caída
amor talla puso, que ya vacilea.
   Ya tiene por bueno amar lo que afea;
Marcelia y Justina con su mal consejo
la hazen que niegue al buen padre viejo,
no dándole el sí en lo que él dessea.

/Aiij r/

Mucho afán y peli-
gro ahorra el padre
que, en siendo para
ello la hija, la da a
su marido o dispone
de su estado.

   Avisen los padres tener más cuidado
de dar a sus hijas de presto marido,
que pierden congoxa y ganan olvido
de algún gran desmacho que den a su estado.
   No duerman diziendo que Dios les a dado
las hijas muy castas, honestas, santeras,
que al fin ya se viendo que son casaderas,
si anda Marcelia, tendrán mal recado.

La floxedad de los
señores haze de fie-
les siervos, malos,
y de leales, ladrones,
donde no ay buen
conoscimiento.

   Entienda qualquiera en bien governar
a sí y a su casa que Dios le aya dado;
no pierda con ocio lo que es allegado
con grandes congoxas y grande afanar.
   Que un floxo señor más suele dañar
con ser descuidado a los sus sirvientes,
pues mala cobdicia despierta las gentes
de entrar en lo ageno que no veen guardar.

La nobleza de la
casta mucho ayuda
a la virtud.

Del vicio de la carne
huyr es lo más seguro
las occasiones.

   Los vicios y embustes de gente ociosa,
a quien noble casta no da soffrenadas,
aquí descubiertas verás bien asuadas
si notas muy bien lector cada cosa.
   Verás la luxuria de carne cevosa,
que oy tiene en el orbe muy grande poder;
verás el peligro de pobre muger
a do no la guardan, si es moça y hermosa.

Las mugeres natural-
mente son escasas y
pedigüeñas.

   Verás los embustes que saben urdir
por guardar su honra y cumplir su apetito,
del vicio en que puestas es muy infinito,
ansí en luxuria como en el pedir.
   Ni a todas las taches por mi tal dezir, /Aiij v/
mas todas las teme y estarás guardado,
que para en los vicios no andar cenagado,
orar bien por todas y de ellas huyr.

   Tendrás gran aviso quando esto leyeres;
guardar la manera que cada qual quiere,
o que grave o triste, o alegre o qual fuere,
hablar alto o baxo, según que entendieres.
   Y entre las malicias, risadas, plazeres,
verás las verdades de lo que ora passa:
de amos y moços y gentes de casa,
segund el estado de cada qual vieres.

 

 

Comparación.
Comparación.

Applicación.

   Y quando encontrares en cosas lascivas
no tomes leción de malos desseos,
mas piensa que en baxo de sus casos feos
ay grandes avisos por donde bien vivas.
   Que estando en las eras el pan si lo acribas
la paja va fuera, que el grano cubría;
también so las hojas la fruta se cría.
Reprocha tú el mal, y el bien bien recibas.

Concluye con el lector

 

Promete para otro
año continuar la
comedia.

Con tanto concluyo, lector, te rogando
que des por lo bueno a Dios los loores,
y suplas las faltas de los escriptores
de lo que te escriven te aprovechando.
Las bodas del buen Floriano esperando
para otro año de más vacación,
a donde la historia tendrá conclusión,
a Dios dando gracias allá nos llegando.

AMÉN

 


/Aiiij r/  [en blanco]

/Aiiij v/

 

Introdúzense en la presente comedia las personas siguientes:

 

 

 

Floriano    cavallero

Lydorio    su camarero

Polytes    paje

Felisino

Fulminato    criados de Floriano

Pinel

Lucendo    cavallero padre de Belisea

Belisea    donzella

Justina    donzella

Despensero de Lucendo

Grisindo    paje de Lucendo

Marcelia    alcahueta

Liberia    donzella

Gracilia    donzella

Un estudiante

 

Divídese la presente obra en quarenta y tres scenas o actos


Escenas 1-5