JUSTIFICACIÓN
El presente artículo tiene como objeto, por un lado, rescatar dos trabajos elaborados durante mis cursos de doctorado ya que me une a ellos un vínculo afectivo y me pareció justo dedicarles este espacio. Y, por otro, compartir lo que he ido aprendiendo en estos últimos años, dedicados en profundidad al estudio y recopilación de romances.
Mientras ahondábamos en la materia del curso "El romancero y la tradición oral", descubrí que quería saber más sobre el romance del Conde Olinos pues recordaba haberlo aprendido a los diez años. Estaba en el libro de lectura de sexto curso de E.G.B.: "Senda". Recuerdo que lo leí y me cautivó tanto que lo memoricé por iniciativa propia. También recuerdo que al pie del romance estaba escrito: "ANÓNIMO Flor nueva de romances viejos, de Ramón Menéndez Pidal. Fue la primera vez que leí este nombre y así mismo lo memoricé sin saber, todavía, quién era ni por qué aparecía debajo de un poema del que se decía que era anónimo. ¡Qué poco imaginaba yo, por aquel entonces, la de veces que iba a leer, oír, estudiar este nombre y admirar al hombre años más tarde!
Comenté a mi profesor y director de tesis, Rafael Beltrán Llavador, mi interés por este romance en particular y me facilitó documentación para empezar a trabajar. Resultado de aquel primer acercamiento es la primera parte de este trabajo, al que he llamado "TRABAJO DE INVESTIGACIÓN", donde se presenta una introducción, un estudio comparativo entre las diferentes versiones que encontré en aquel momento y un comentario sobre las mismas.
Pero también es cierto que, desde el primer momento en que concebí este trabajo que ahora exponemos, supe que el formato papel resultaba insuficiente e incómodo para la lectura. Yo entonces ignoraba la existencia de otros formatos. Pero, otra vez, y siempre con tan buen tino, Rafael Beltrán me instó a que realizara el curso "La edición de textos en formato electrónico" que impartía el profesor J. Lluis Canet Vallés. No necesitó convencerme de que transformara el trabajo sobre el romance del Conde Olinos en un texto electrónico. Yo misma, al descubrir las posibilidades de este nuevo -para mí- lenguaje, comprendí que era justo el formato que yo deseaba cuando imaginé mi trabajo. Así que me puse manos a la obra y traté de llevar a la pantalla del ordenador lo que yo tenía en mi mente. He aquí el resultado.
Sin embargo, y a pesar del vínculo afectivo, no quería presentar el trabajo sin añadir algo de lo que durante mis años como recopiladora de romances he ido adquiriendo. Por esta razón, bajo el apartado de "TRABAJO DE CAMPO" he incluido las versiones que he encontrado en las provincias de Alicante y Valencia, las he comparado con las que consulté entonces en los libros y las he comentado.