El Dialogus super auctores de Conrado de Hirsau
y algunas versiones hispánicas
de la Consolatio Philosophiae de Boecio [*]

Antonio Doñas
Universitat de València

La técnica del accessus ad auctorem fue una parte fundamental de los métodos hermenéuticos empleados desde finales de la Antigüedad y del sistema educativo de toda la Edad Media. [1] Un conjunto de comentarios preliminares organizados en función de un esquema tradicional se anteponía habitualmente a las obras de los auctores de las diferentes disciplinas bajo diferentes denominaciones: accessus es el nombre que recibía este esquema entre los artistae; materia en las obras de derecho civil y canónico –especialmente en el ámbito germánico–; los exégetas de la Escritura lo llamaban introitus o ingressus, etc. El número de ítems de este esquema y su desarrollo fueron objeto de frecuentes y complejas modificaciones en función de diversos factores, especialmente del interés que el texto o el autor en cuestión suscitaba en determinado momento o ámbito, de la hermenéutica a la que se sometía la obra o del tipo de difusión que iba a tener ésta. [2] Para el propósito de este trabajo basta con señalar las características de los principales modelos de accessus que estuvieron vigentes entre los siglos XII y XV, período en que el acceso al conocimiento se generaliza extendiéndose desde los monasterios y escuelas catedralicias a las universidades y, más tarde, de los círculos teológicos y académicos a ámbitos laicos o no profesionales; como es lógico, estos cambios se reflejan en los diferentes usos y propósitos de los accessus y en su propia estructura.

En la época mencionada convivían básicamente tres modelos de accessus: (1) el denominado "tipo B" en la clasificación de Hunt, que tiene su origen inmediato en los comentarios sobre Virgilio de Donato y de Servio; (2) el "tipo C", originado a principios del siglo XII a partir de la difusión del comentario de Boecio de la Isagoge de Porfirio; y (3) el llamado "prólogo aristotélico", que se desarrolla a partir del siglo XIII con el auge del aristotelismo aplicando las cuatro causas de la generación y el cambio (eficiente, material, formal y final) al estudio de la obra. Hay que tener muy en cuenta que la clasificación en diferentes modelos o tipos de accessus llevada a cabo por autores como Hunt o Minnis se fundamenta básicamente en la denominación de los diferentes ítems o "heads" del esquema y en el uso de una terminología relativamente homogénea; en realidad los diferentes modelos no parecen haber sido nunca fórmulas rígidas, de manera que se encuentran casi tantas variantes de los esquemas como accessus en cuanto al número de ítems y su desarrollo. Los puntos tratados con más frecuencia y sus denominaciones en cada uno de estos tres modelos de accessus son los siguientes:

I. "Tipo B"

I.1. Primera variante (en el prólogo de Donato a las Églogas de Virgilio)

ante opus:

titulus

causa

intentio

in ipso opere:

numerus (de los libros)

ordo

explanatio

I.2. Segunda variante (en el prólogo de Servio a la Eneida de Virgilio)

vita

titulus operis

qualitas carminis

scribentis intentio

numerus librorum

ordo librorum

explanatio

II. "Tipo C"

titulus libri

nomen auctoris

intentio auctoris

materia libri

modus agendi (modus scribendi, modus tractandi)

ordo libri

utilitas

cui parti philosophiae supponitur

III. "Prólogo aristotélico"

Causa efficiens (= autor)

Causa materialis (= tema)

Causa formalis (= procedimiento didáctico y forma literaria)

Causa finalis (= objetivo)

Como puede verse claramente, las cuestiones que se abordan en los tres esquemas –con la importante excepción de la pars philosophiae del "tipo C"– son prácticamente las mismas, sólo cambia la designación de éstas y su distribución en ítems:

 

B 1

B 2

C

PA

TÍTULO

titulus

titulus operis

titulus libri

 

CAUSA

causa

 

 

 

INTENCIÓN

intentio

scribentis intentio

intentio auctoris

 

NÚMERO DE LIBROS

numerus

numerus librorum

ordo libri

 

ORDEN DE LOS LIBROS

ordo

ordo librorum

 

UTILIDAD

explanatio

explanatio

utilitas

causa finalis

CUALIDADES LITERARIAS Y RETÓRICAS

 

qualitas carminis

modus agendi (modus scribendi, modus tractandi)

causa formalis

AUTOR

 

vita

nomen auctoris

causa efficiens

MATERIA

 

 

materia libri

causa materialis

PARTE DE LA FILOSOFÍA

 

 

cui parti philosophiae supponitur

 

Este conjunto de perspectivas desde las que se afronta la interpretación de la obra para presentarla al lector constituían, junto con el glosado o comentario de la misma, las armas más potentes de las que disponía el hermeneuta medieval para dirigir la lectura del texto, y su estudio nos proporciona una valiosa información sobre la concepción de las obras prologadas y el ámbito en que se gestaron y difundieron. La intención de este trabajo es confrontar las diferentes lecturas, en momentos históricos y ámbitos de difusión bien diferentes, de una de las obras más populares de la Edad Media, la Consolación de la Filosofía de Boecio, a través de la selección de los ítems que los glosadores tenían a su disposición y de la atención dedicada a cada uno de ellos. Se compararán los prólogos de tres versiones hispánicas de la obra partiendo de uno de los accessus latinos de la obra más extenso y completo, el que presenta Conrado de Hirsau en su Dialogus super auctores.

 

1. Boecio en el Dialogus super auctores de Conrado de Hirsau

Entre los años 1100 y 1150 el monje Conrado (ca. 1070–ca. 1150) escribe en el monasterio benedictino de Hirsau –adherido en 1078 a la reforma cluniacense– un manual de introducción a los autores más comúnmente estudiados en las escuelas de gramática. El Dialogus super auctores se presenta como un coloquio o un diálogo didáctico entre un maestro y un discípulo estructurado en tres partes: (1) una sección introductoria en la que se definen algunos términos como liber, proson, metron, titulus, auctor, etc.; (2) una serie de veintiún accessus a otros tantos autores; y (3) un análisis de las diferentes ramas del conocimiento. La ordenación de los autores en la segunda sección de la obra no es cronológica, sino pedagógica: en primer lugar aparecen las lecturas de los principiantes: la Ars grammatica de Donato, los Disticha moralia de Catón y las Fabulae de Esopo y de Aviano; en segundo lugar los poetas cristianos: el Carmen paschale de Sedulio, el Liver evangeliorum de Juvenco, los Epigramas de Próspero, la Égloga de Teodulo, los Acta apostolorum de Arato y la Psychomachia de Prudencio; a continuación los escritores romanos: los diálogos De amicitia y De senectute de Cicerón, Catilina y el Bellum Jugurthinum de Salustio y la Consolatio Philosophiae de Boecio; finalmente, los poetas paganos: la Pharsalia de Lucano, Horacio, Ovidio, las Sátiras de Juvenal, la Ilias Latina, las Sátiras de Persio, la Thebaida de Estacio y Virgilio. [3]

Según el propio Conrado, las cuestiones que pretende tratar en cada accessus son las siguientes (Huygens 1970: 78, ll. 215–228):

(Magister) [...] Nec te lateat, quod in libris explanandis VII antiqui requirebant: auctorem, titulum operis, carminis qualitatem, scribentis intentionem, ordinem, numerum librorum, explanationem. Sed moderni quatuor requirenda censuerunt: operis materiam, scribentis intentionem, finalem causam et cui parti philosophiae subponatur quod scribitur.

(Discipulus) Dic igitur quid sit materia, quid intentio, quid causa finalis.

(Magister) Materia est unde constat quodlibet, unde et vocabulum trahit quasi mater rei. Duobus autem modis dicitur materia, ut, sicut in edificio sunt ligna et lapides, sic in vocibus genus et species et cetera quibus opus perficitur quod auctor agendum aggreditur. Intentio est quid auctor intendat, quid, quantum, de quo scribere proponat. Porro finalis causa fructus legentis est.

 

(Maestro) [...] Y ten en cuenta que a la hora de interpretar los libros los antiguos respondían a siete cuestiones: el autor, el título de la obra, la cualidad de los poemas, la intención del escritor, el orden y número de los libros y la exposición. Sin embargo los modernos sólo consideran cuatro: la materia de la obra, la intención del escritor, la causa final y a qué parte de la filosofía pertenece lo escrito.

(Discípulo) Dime entonces qué es materia, qué intención y qué causa final.

(Maestro) Materia es aquello de lo que todo está hecho, de donde recibe su nombre, algo así como la madre de la sustancia. Materia tiene dos significados: igual que en un edificio hay madera y piedras, así en las palabras hay géneros y especies y otras categorías mediante las cuales el autor alcanza su propósito. La intención es lo que el autor pretende, es decir, aquello sobre lo que se ha propuesto escribir. La causa final es el provecho que extrae el lector.

Vemos cómo, en una declaración que se repite en otros autores como en su más que probable fuente Bernardo de Utrecht (Huygens 1970: 59), Conrado considera ya antiguo el esquema "tipo B" del accessus y declara que sus contemporáneos emplean sólo cuatro ítems, fácilmente identificables con otros tantos del "tipo C", aunque la utilitas se formule como causa finalis (cf. Silvestre 1957 y Lutz 1969). Pese a esta afirmación, Conrado de Hirsau, que se basa para componer el Dialogus en un buen número de accessus con diferentes esquemas, no se atiene a este patrón, como vamos a ver de inmediato en el caso de la Consolatio de Boecio. Presento a continuación el accessus a Boecio traducido y encabezado por las diferentes cuestiones sobre las que Conrado va discurriendo (Huygens 1970: 105–110, ll. 1043–1197):

 

[ Introducción]

(D) Itaque Boetium ex romanis auctoribus ingenio facundiaque illustrissimum pretaxatis auctoribus appone, qui non solum virtute sapientiae, sed etiam divitiis et morum honestate dicitur floruisse.

(Discípulo) Pues coloca junto a los autores mencionados a Boecio, destacadísimo entre los autores romanos por su ingenio y su elocuencia, de quien se dice que brilló no sólo por la perfección de su sabiduría, sino también por sus riquezas y por la honestidad de sus costumbres.

(M) De auctorum moribus vel diviciis tecum conferre non proposui, sed quid in eorum scriptis querendum materia vel intentione fuerit, quibus agnitis totus profectus esset in agnitione lectoris: muta enim liminari pagina vel scriptoris intentione vel materia, quis operis perpendit sequentia?

(Maestro) No pretendo tratar contigo sobre las costumbres de los autores o sobre sus riquezas, sino indagar sobre el contenido y la intención de sus escritos; una vez conocidas estas cosas, de gran provecho han de ser para el conocimiento del lector. Pues, enmudecida la primera página, es decir, la intención del autor y la materia tratada, ¿quién puede interpretar correctamente el resto de la obra?

(D) Manifestum est sine clave clausae domus introitum nulli patere.

(Discípulo) Es evidente que sin la llave nadie puede entrar en una casa cerrada.

 

[1. Vida de Boecio e intención]

Super Boetium. (M) De Boetio quidem suis temporibus florentissimo nota est historia, quomodo pro tuenda veritate a tiranno Theodorico carcerali squalore punitus sit, quot et quantos libros ante id tempus sive alios transferendo vel exponendo seu dictando et alios ipse per se confecerit. Sed istum quem habemus in manibus in consolationem sui et aliorum iniuste afflictorum ex persona miseri dolentis et Philosophiae consolantis patet eum confecisse, quia, post tantas vitae delicias hausto gustu doloris, melius potuit ostendere miseriae qualitatem, sibi prius ignotam, cuiuslibet dolentis et quodammodo de alto cadentis.

Sobre Boecio. (Maestro) Conocida es la historia de lo que le acaeció al ilustrísimo Boecio en su tiempo: cómo le castigó el tirano Teodorico con los rigores de la cárcel por defender la verdad, los libros –cuáles y cuántos– que antes de aquello compuso, en algunos casos traducciones, en otros comentarios, algunas lecciones y otras obras originales. Pero el tratado que tenemos entre manos, para su consolación y para la de cualquier otro que sufre injustamente, a partir de un personaje que llora su desgracia y la Filosofía que lo consuela, lo escribió, está claro, porque, gustado el amargo sabor de la aflicción tras una vida llena de placeres, mejor pudo mostrar la condición, desconocida antes para él, de la desgracia del que sufre o cae de lo alto.

 

[2. Título de la obra y nombre del autor]

(D) Cur igitur operi suo, quod de consolatione et de mundi contemptu exorsus est, aliorum more scriptorum prologum non proposuit?

(Discípulo): ¿Por qué a su obra, que versa sobre la consolación y el desprecio del mundo, no antepuso un prólogo como hacen otros escritores?

(M) Dicam causam: consuetudinis quidem quorundam scriptorum est, ut ais, prologos operi suo prefigere, quibus opus sequens aut commendant aut excusant, auditores suos benivolos, dociles et intentos reddentes; sed Boetius in ipso titulo, qui gerit officium prologi, haec omnia breviter comprehendit et lectorem ex ipso titulo ad considerationem operis sequentis instruit. Est autem titulus huiusmodi: Anicii Manlii Severini Boetii viri illustrissimi exconsularis ordinarii patricii de consolatione Philosophiae liber incipit. Nec tandem credendum est virum tantum tantae sapientiae in hoc titulo se ipsum adeo excedere potuisse, ut se virum illustrissimum iactitaret, nisi molestias hostium sibi iniuste irrogatas resumptis animi viribus per hoc temperare voluisset. Potuit autem fieri ut ipsum titulum ampliarent postea lectores amici, ut ostenderent quantae fuerit dignitatis, nobilitatis et virtutis, quem tam miserabiliter depresserat manus hostilis. Sunt igitur in hoc titulo quaedam quae pertinent ad animi virtutem, quaedam ad generositatem, alia ad morum elegantiam, quaedam ad gloriam, alia ad miseriae probationem, quaedam ad pietatem et ad potentiam secularem.

(Maestro): Te diré la causa: ciertamente es costumbre entre algunos escritores, como dices, anteponer prólogos a su obra, en los que le dan su valor o la justifican, para que sus oyentes sean benévolos, dóciles y atentos; sin embargo Boecio, en el mismo título, que hace la función de prólogo, incluye todo esto brevemente, e instruye al lector gracias al mismo título sobre la consideración de la obra que sigue. Y el título es el siguiente: Comienza el libro sobre la consolación de Filosofía de Anicio Manlio Severino Boecio, varón ilustrísimo, exconsular, ordinario, patricio". Y no se debe creer que semejante varón, de tanta sabiduría, en este título se excediese hasta tal punto que se jactara de ser "varón ilustrísimo", a no ser que hubiese querido con esto mitigar, una vez recobrado el ánimo, los injustos pesares que sus enemigos le habían infligido. Asimismo puede ser que más tarde los lectores que le eran favorables ampliasen este título de manera que mostrasen de cuánta dignidad, nobleza y virtud era aquel con quien tan miserablemente había acabado la mano de su enemigo. Hay en este título algunas cosas que tienen que ver con el valor de su espíritu, algunas con su nobleza, otras con sus honradas costumbres, algunas a su reputación, otras con la superación de la adversidad, algunas con la piedad y con el poder secular.

(D) Resolve queso in vocabulis istis quomodo vir talis processerit in vita sua dignitate, virtute vel officiis.

(Discípulo) Explícame, te lo pido, cómo en estas palabras se trasluce la manera en que este varón se condujo en su vida en cuanto a dignidad, virtud y ocupaciones.

(M) Faciam, tu vero totus adesto. Nicos grece, latine victus dicitur; anicos, invictus: non enim vir iste prosperis vel adversis flecti potuit, non de iure ad <in>iusticiam precio vel precibus aut minis inclinari. Itaque per hoc nomen animi virtutem considera; per Manlium, nobilem romanum, generis adverte dignitatem; per Severinum, constantis animi severitatem nec virum strennuum aliqua levitate lascivantem; per Boetium, adiutorium miserorum (boetos enim adiutor dicitur); viri propter animi virtutem, illustrissimi propter duas res, bonam famam et bonam conscientiam, exconsularis solutus scilicet a consulatu nec tamen otio vacando dignitate vel gloria sua privatus (exconsularibus enim reverentia semper a Romanis exhibebatur, qui licet exacto officio virtute solita non destituebantur), ordinarii quia rationis ordine viriliter animus exercebatur; verum nomen illud officii nomen erat inter magistratus et milites adversus hostes dimicaturos et dimicantes; per hoc patricius, quod paterno affectu predecessores bonos imitatus est vel certe per hoc nomen adtende nobilitatem. Videturne tibi per hunc titulum satis expressa Boetii virtus, dignitas et nobilitas, quippe qui per avos, proavos et attavos sic commendatur, quomodo si fructus arboris nobilis et preciosae per radicum vigorem pulcher et suavis ostendatur?

(Maestro) Lo haré, pero tú presta la máxima atención. Nicos se dice en griego lo que en latín es victus; anicos, invictus. Y esto porque este varón no se doblegó ni en la prosperidad ni en la adversidad; ni el dinero, ni los ruegos ni las amenazas le hicieron desviarse del derecho a la injusticia; considera entonces por este nombre el valor de su espíritu. Por Manlio, noble romano, advierte la virtud de su linaje; por Severino, la rectitud de su constante espíritu, y no al hombre turbulento que se altera por cualquier liviandad; por Boecio, ayuda de los desgraciados (pues boetos significa 'ayudador'); varón por el valor de su espíritu; ilustrísimo por dos cosas: su buena fama y su buena consideración; exconsular quiere decir libre del consulado, pero no privado de su dignidad o de su gloria al alejarse de la vida pública, pues los romanos siempre mostraban respeto a los exconsulares y, aunque hubiesen abandonado su cargo, no les despojaban de su habitual honor; ordinario porque su espíritu se ejercitaba vigorosamente con el orden de la razón; este nombre se aplicaba a aquellos de entre los magistrados y los soldados que luchaban o iban a luchar contra los enemigos. Por patricio has de entender su nobleza, porque imitó con afecto paterno a sus buenos predecesores o simplemente por su nombre. ¿Te parece ahora que con este título se expresa suficientemente la virtud, la dignidad y la nobleza de Boecio como corresponde a quien está avalado por abuelos, bisabuelos y tatarabuelos de la misma manera que el fruto de un árbol noble y precioso se muestra hermoso y dulce gracias al vigor de su raíz?

(D) Elegantiam subsequentis operis titulus satis ostendit nec opus est prologo, ubi prologus commendatus in titulo; perge amodo.

(Discípulo) El título de la obra muestra claramente la calidad de la obra a la que precede y no es necesario un prólogo, ya que el prólogo está contenido en el título; sigue adelante.

 

[3. Orden, materia e intención]

(M) Huius itaque tanti viri liber incipit non de solitis disciplinis liberalibus, sed de consolatione, id est de sententiis consolatricibus Philosophiae. Philosophi dicuntur qui percepta veri boni cognitione quatuor passionibus quantum in ipsis est non laborant, id est gaudio, spe, dolore, timore.

(Maestro) El libro de tal varón no comienza tratando sobre las acostumbradas disciplinas liberales, sino sobre la consolación, es decir, sobre las sentencias consoladoras de la Filosofía; se les llama filósofos a aquellos que, tras haber adquirido el conocimiento del verdadero bien, no se sufren por las cuatro pasiones, a saber, el placer, la esperanza, el dolor y el miedo.

(D) Haec naturam humanam videntur excedere, ubi vult accidentia sua fragilis homo ex vocabuli dignitate delere: non est iustus qui non gaudeat, speret, doleat et metuat.

(Discípulo) Esto parece no ser propio de la naturaleza humana, pues el hombre débil quiere que sus desgracias desaparezcan por la dignidad de la palabra: no es justo quien no goza, tiene esperanzas, sufre y teme.

(M) Male intelligis. Est gaudium de gratia divina, spes de mercede aeterna, est dolor iustus de iusti vel mali ruina, timor sanctus permanens in secula. Quodsi inflexeris haec quatuor ad inferiora, melioribus reperis prorsus contraria. Qui enim vano mundi gaudio levatur, qui spe rei perfunctoriae trahitur, dolore perditi boni cruciatur, timore mortis afficitur, putasne recte philosophatur? Est enim amator sapientiae philosophus, quod nomen merito amittit qui a iusticiae tramite divertit et vitia pro virtutibus colit.

(Maestro) No lo has entendido: el placer proviene de la gracia divina, la esperanza de eterna misericordia, el dolor es justo cuando procede tanto de la desgracia del justo como del malo, el temor santo dura para siempre. Pero si diriges estas cuatro pasiones a las cosas inferiores, te encontrarás con cosas totalmente contrarias a las mejores. Aquel que se desvía hacia el vano placer del mundo, quien es atraído por la esperanza de lo efímero, el que se tortura con el dolor del bien perdido, el afligido por el temor de la muerte, ¿crees acaso que se comporta como un verdadero filósofo? Un filósofo es un amante de la filosofía, y por ello justamente pierde este nombre quien se desvía del camino de la justicia y se dedica a los vicios en vez de a las virtudes.

(D) Sic videtur: nomen enim philosophiae cultum querit veritatis et iusticiae. Sed quaenam est huius libri materia?

(Discípulo) Tal parece: el nombre de filosofía requiere el cuidado de la verdad y de la justicia. Ahora bien, ¿cuál es la materia de este libro?

(M) Materia Boetii sunt philosophicae consolatrices sententiae, de quibus agit in hoc opere. Intendit autem auctor iste quoslibet miseros in miseriis laborantes ex ipsa miseria retrahere et ad veri boni noticiam per mundi contemptum informare.

(Maestro) La materia de Boecio son las sentencias filosóficas consoladoras, sobre las cuales versa esta obra. Asimismo la intención de este autor es apartar del sufrimiento a todos los que se afligen en las desgracias y proporcionarles el conocimiento del verdadero bien a través del desprecio del mundo.

 

[4. Utilidad, parte de la filosofía y modo]

(D) Qui sunt, rogo miseri? Et quae maxima vitae nostrae miseria?

(Discípulo) ¿Quiénes son, te lo pido, estos desgraciados? ¿Y cuál es la mayor desgracia de esta nuestra vida?

(D) Dicam. Generalis humana miseria est totum quod recte volumus nec habemus nec interdum possumus; ceterum maxima in hac vita hominis miseria est ignorantia veri boni et diversis passionibus exagitari. Utilitas est, ut ducti lege rationis prospera et adversa equaliter estimemus et ad veri boni ut beati esse possimus appetitum festinemus.

Ethicae subponitur, quia nihil magis pertinet ad bonos mores quam hominem iustum unum et idem esse in hac rerum mutabilitate et ad summi boni perfruitionem properare.

Denique modus talis considerandus est in hoc opere: inducitur enim ut miser Boetius conquerens de sua miseria, dinde qualiter ei apparuerit Philosophia, qualiter passiones ab eo amoveat, quomodo verum bonum potenti ratione demonstret et appetitum eius persuadeat. Tres autem a Boetio inducuntur personae, Boetius miser querens ut consoletur, Philosophiae quae consolatur, Boetius auctor qui de utrisque loquitur. Est enim officium eius ostendere quid misero sibi contigerit et quali consolatione Philosophia conquerentem erexerit. Porro auctor iste imitatut in hoc opere Martianum Felicem Capellam in poematis genere, qui describir nuptias Mercurii et Philologiae nunc prosaice nunc opus exsequens versifice; hic autem Boetius elegantius scripsit, qui nec in prosa fuit inferior Rullio nec in metro Virgilio. Habet autem in eo locum consolatrix Philosophia, quia preditus scientia desperationem turbatus non incidit et gratanter consolanti vel docenti cordis motum inclinavit.

(Maestro) Te lo diré: la desgracia que es propia del género humano es querer justamente algo que ni tenemos ni podremos tener jamás; la mayor desgracia en la vida del ser humano es, sin embargo, el desconocimiento del verdadero bien y la turbación causada por las diversas pasiones. La utilidad está en que, guiados por la ley de la razón, apreciemos de igual manera lo favorable y lo adverso y dirijamos nuestros esfuerzos al verdadero bien para poder ser felices.

Y esto pertenece a la ética, dado que nada es más propio de las buenas costumbres que mantenerse el hombre justo inalterable en esta mutabilidad de las cosas y que se esfuerce en gozar el sumo bien.

Hay que considerar, por otro lado, el modo empleado en esta obra: se presenta a Boecio lamentándose de su desgracia; a continuación cómo se le apareció Filosofía, cómo destierra de él las pasiones, cómo le muestra con el poder de la razón el verdadero bien y le conmina a su consecución. Tres personas son presentadas por Boecio: el Boecio desgraciado que busca consolación, Filosofía, que le consuela, y el Boecio autor que habla de ambos; su función es mostrar lo que le había sucedido en la desgracia y con qué tipo de consolación le había liberado de la lamentación. Asimismo, este autor imita en esta obra en cuanto al género poético a Marciano Félix Capela, que describe las nupcias de Mercurio y Filología alternando prosa y verso; pero Boecio escribe con más elegancia, y no fue inferior a Tulio en la prosa ni en el verso a Virgilio. Tiene que ver en esto la consoladora Filosofía porque, aunque atribulado, no cayó en la desesperación gracias al bagaje de sus conocimientos y dirigió gozosamente su corazón a quien le consolaba e instruía.

(D) Admiratione dignum videtur quod vir iste totus catholicus Fortunam tociens in hoc opere ponit et testimoniis divinis literam elegantem vacuam ostendit.

(Discípulo) Digno de admiración parece que este varón tan católico mencione tantas veces a la Fortuna en esta obra y que una escritura tan elegante carezca de testimonios divinos.

(M) Huius rei gemina causa est, et prima quidem quod qui inter hostes veritatis versabatur, si testimoniis scripturae cingeret opus quod fecerat, incredulorum malicia combureret quod non intelligebat; secunda causa est, quod vir prudentissimus ad incertos temporalium eventus demonstrandos ratione magis uti voluit quam Scripturarum auctoritate, ut vel sola ratione mundi contemptum persuaderet, qui tunc temporis nihil ex auctoritate divina ex perverso interprete vel lectore proficeret. Et hoc tibi notandum, quod liber iste sicut in argumentis suis ingeniosissimos lectores et doctores sollicitat, sic et minoribus et minus capacibus ingenio se coaptat, ut fortus sub fasce desudet et fragilis sub onere cervicem non inclinet, iuxta illud vulgare proverbium: Ubi agnus ambulat et elephans natat. Septem enim artium liberalium disciplinas caeteris perfectius auctor iste comprehenderat ideoque liberiori stilo literam suae lectionis pro capacitate cuiuslibet philosophiae studioso exhibebat. Ubi enim scrptoris progressum altiorem tardius ingenium lectoris invenit, sepe dictaminis ordo docendum ab ipsis studiis suis avertit et retrahit: aut enim opus leve rusticitate sua legentem offendit, aut si urbanitatem afferat, sepe toruosis amfractibus obscuritatem lectionis ostentat. Sed Boetius, liber ex omni parte, liberalibus disciplinis libera lingua sensum gravem et apertum proposuit in modo suae lectionis et dictaminis.

(Maestro) La causa de esto es doble: la primera es que, dado que éste se movía entre enemigos de la verdad, si en su obra se hubiera ceñido a los testimonios de la Escritura la maldad de los incrédulos hubiera destruido lo que no entendían; la segunda causa es que este prudentísimo varón prefirió servirse de la razón para exponer los inciertos sucesos temporales antes que recurrir a la autoridad de la Escritura, con el fin de inducir al desprecio del mundo sólo por medio de la razón, pues de poco provecho sería en aquel tiempo la autoridad divina a los ojos de un intérprete o lector perverso. Y debes de tener en cuenta que este libro estimula con sus argumentos tanto a los lectores más sagaces y a los doctores como se adapta a los de menor capacidad y talento, de manera que el fuerte suda con su enjundia y el débil no inclina su cerviz ante la tarea; como dice el proverbio vulgar: "Donde el cordero anda, también el elefante nada". Este autor conocía mejor que los demás las siete artes liberales, y por ello con un estilo más libre sus lecciones eran accesibles al interesado en la filosofía, fuese cual fuese su capacidad. Cuando el discurso del escritor resulta demasiado elevado para el de escaso talento, muchas veces a éste le retrae de sus estudios el estilo de las lecciones; a menudo también una obra que, o bien ofende al lector por su rusticidad o bien conserva su urbanidad, muestra una lectura oscura por tortuosos senderos; Boecio, sin embargo, libre por completo, con un estilo libre derivado de su estudio de las disciplinas liberales muestra un contenido profundo pero al mismo tiempo claro en la forma de exponer sus lecciones y enseñanzas.

 

[Vida de Boecio]

(D) Apertum quidem et studentibus aptum ad tantum auctorem introitum parasti, sed nosse velim, ubi novissimam tubam corpus eius suscitandum exspectet, cum de requie spiritus eius nullus dubitet.

(Discípulo) Me has proporcionado una introducción a tan gran autor clara y apta para los estudiantes, pero querría saber dónde espera la última trompeta su cuerpo, que ha de resucitar, pues nadie duda del descanso de su espíritu.

(M) Ut veridicorum relatio docet, Papiae prope sepulchrum Augustini Ipponensis episcopi et ipse sepultus est, quem etiam imitatus libellim De Sancta Trinitate composuit, in quo et fidei suae et ingenii profundissimi aperta argumenta monstravit. Sed de hoc auctore satis dictum.

(Maestro) Como enseña el relato de las cosas verdaderas, está enterrado cerca del sepulcro del obispo Agustín de Hipona, en Pavía; en imitación de éste escribió también el opúsculo De Sancta Trinitae, en el cual mostró claros argumentos de su fe y de su profundísimo ingenio. Pero de este autor ya hemos hablado bastante.

Conrado de Hirsau se ha detenido, en mayor o menor medida, en los ocho ítems de que consta el más completo esquema de C, y además ha añadido uno nuevo presente en B y en todos los demás modelos de accessus, la vita auctoris:

1)  Vida de Boecio (se corresponde con el ítem vita auctoris): Conrado se limita a señalar las circunstancias en las que Boecio compuso su Consolatio y, al final del accessus, a mencionar la localización de su tumba.

2)  Intención (intentio auctoris): en primer lugar se señala que la intención del autor había sido "mostrar la condición [...] de la desgracia del que sufre o cae de lo alto"; más adelante se amplía este ítem: "la intención de este autor es apartar del sufrimiento a todos los que se afligen en las desgracias y proporcionarles el conocimiento del verdadero bien a través del desprecio del mundo".

3)  Título (titulus libri): en relación con el siguiente ítem, Conrado comenta cada palabra del título de la obra, de manera que, bien entendido éste, el habitual prólogo del autor se hace innecesario.

4)  Nombre de Boecio (nomen auctoris): desde muy temprano, probablemente ya a finales del siglo VI, en el título de la obra se incluían los nombres y las dignidades de Boecio, que se interpretan aquí a través del habitual recurso a la etimología.

5)  Orden (ordo librorum): generalmente este ítem se refiere a la disposición o secuencia de los materiales en el libro y a su división en partes o capítulos; en muchos accessus, y también aquí, el ordo se trata en relación con algún aspecto estudiado en el apartado del modus (ver nº 9); en esta primera mención sólo se menciona la manera en que comienza el libro: "el libro de tal varón no comienza tratando sobre las acostumbradas disciplinas liberales, sino sobre la consolación, es decir, sobre las sentencias consoladoras de la Filosofía".

6)  Materia (materia libri): simplemente "la materia de Boecio son las sentencias filosóficas consoladoras".

7)  Utilidad (utilitas): "La utilidad está en que, guiados por la ley de la razón, apreciemos de igual manera lo favorable y lo adverso y dirijamos nuestros esfuerzos al verdadero bien para poder ser felices".

8)  Parte de la filosofía (cui parti philosophiae supponitur): como en la mayor parte de los comentarios de autores de la Antigüedad por parte de los artistae, la Consolatio se inscribe dentro de la ética (ethicae supponitur). [4]

9)  Modo (modus agendi, modus scribendi, modus tractandi): en este apartado del accessus se suelen comentar los aspectos específicamente literarios de la obra prologada, especialmente sus cualidades estilísticas y retóricas, normalmente en relación con su valor pedagógico o didáctico. Conrado estudia tres aspectos de la dimensión literaria de la Consolatio: el desarrollo o secuencia de lo que llamaríamos acción de la obra en relación con sus personajes o actantes, la forma o género literario y la naturaleza y el estilo de su argumentación. El primer caso supone el nexo entre el modus y el ordo al señalar la secuencia de aparición de los personajes: en primer lugar aparece Boecio (primera persona o personaje, "querens ut consoletur"; el consolandus) y a continuación Filosofía (segunda persona, "quae consolatur"; la consolatrix); la tercera persona de la acción habla del Boecio personaje y de Filosofía, es decir, lo que hoy llamaríamos el autor–narrador intradiegético: "Boetius auctor qui de utriusque loquitur". El género o forma literaria que emplea Boecio es la mezcla de prosa y verso, siguiendo según Conrado la técnica de Marciano Capela en De nuptiis Mercurii et Philologiae, aunque superándolo: "pero Boecio escribe con más elegancia, y no fue inferior a Tulio en la prosa ni en el verso a Virgilio". [5] Por último, llama la atención del discípulo que Boecio sólo utilice argumentos naturales y no recurra en ningún caso a la autoridad divina, cosa que según Conrado se debe a que Boecio quiere persuadir del desprecio del mundo tanto a cristianos como a paganos. Este mismo afán divulgativo de la Consolatio hace que su estilo se adapte a todo tipo de lectores, de tal manera que los sabios encuentran en la obra materia sobre la que reflexionar y los de menor capacidad no se pierden bajo el peso de la argumentación; esta obra es como el río de San Gregorio, en el que el cordero anda y el elefante nada ("iuxta illud vulgare proverbium: 'Ubi agnus ambulat et elephans natat'").

Los intereses de Conrado, por tanto, se extienden a prácticamente la totalidad de los asuntos tratados por los accessus que, bajo diferentes esquemas, se difundían en el siglo XII; se dedica una atención similar a los diferentes ítems, aunque se aprecia un especial hincapié en el valor ético, de carácter práctico, de la obra y en la intención didáctica del autor, que pretende dirigir a sus lectores hacia el verdadero bien y apartarlos de las engañosas pasiones del mundo. Es sin duda este interés –así como todo el texto de Conrado– un excelente ejemplo de la intensa reflexión del siglo XII sobre la función de los textos clásicos y sobre su lugar en el curriculum. Para nuestro autor, como para la mayoría de comentaristas de la época, estos textos se sitúan dentro de la filosofía práctica, de la ética, y sus principios de carácter universal eran tan válidos en el siglo xii como en la época en que estas obras aparecieron; eran además una preparación esencial, dentro del trivium, para el estudio de la Sagrada Escritura, de una complejidad mucho mayor pero que comparte con los clásicos muchos de sus recursos gramáticos, retóricos y dialécticos. La mención del extendido tópico del "expolio de los egipcios", autorizado por San Agustín, justifica la visión de los clásicos de Conrado de Hirsau. [6] Una justificación, por otro lado, necesaria en el caso de la Consolatio, un texto complejo que causaba no poca controversia entre los comentaristas medievales a la hora de conciliar su hechura enteramente clásica, su contenido a veces herético y la condición de auctor de Boecio, maestro del trivium y el quadrivium, profesor de lógica de Occidente hasta el siglo XIII y, sobre todo, teólogo estudiado en las escuelas y martillo de herejes como Nestorio y Eutiques.

 

2. Los prólogos de las versiones hispánicas de la Consolatio Philosophiae

Se conservan cuatro versiones hispánicas medievales de la Consolatio Philosophiae de Boecio: (1) la versión al catalán realizada por Pere Saplana y revisada por Antoni Ginebreda, traducida también al castellano; (2) una versión castellana de los comentarios a la Consolatio de Nicolás Trevet; (3) la llamada versión interpolada; y (4) la Consolaçión natural, traducción encargada por Ruy López Dávalos y atribuida tradicionalmente a Pero López de Ayala. De una quinta versión, que circuló en catalán bajo el nombre de Pere Borró, no se ha conservado ningún testimonio (Riera i Sans 1984; Keightley 1987). Dado que el objetivo de este trabajo es dilucidar la concepción del texto y los intereses que éste suscita a través de la selección de los materiales en el prólogo o accessus, queda excluida de este estudio la versión de los comentarios de Trevet, ya que es una traducción casi literal del prólogo del dominico inglés, que contiene una extensa vida de Boecio, un accessus aristotélico y la glosa del título y los nombres de Boecio. Las otras tres versiones compilan, seleccionan y reorganizan materiales, bien de una sola fuente, bien de varias.

 

2.1. Un prólogo académico: la "versión interpolada"

El manuscrito 17814 de la Biblioteca Nacional de Madrid y el V–6–75 de la Real Academia Española transmiten una de las cuatro ramas castellanas medievales de la Consolatio Philosophiae de Boecio; poco se sabe de esta versión salvo que en el texto se fusiona la traducción del original boeciano con diversas glosas de varia procedencia. Transcribo a continuación el prólogo de acuerdo con el manuscrito BNM 17814 (ff. 1r–3r); en negrita los ítems que se comentan: [7]

[1ra] Comiénçase el preámbulo en el libro de Boecio De consolación, el qual fizo e compuso el filósopho mismo que obo nombre Boeçio, e fízolo para conortar a sý e a otrie, e púsole su nombre.

Boeçio fue un cavallero de armas muy preçiado de bondad e de fama, e vino del linaje de los patriçios, que quiere dezir tanto como adelantados mayores, e ovo por sobrenombre Aniçio Malo Malio Severino, e fue de los grandes cónsules ordinarios de Roma, e fue muy gran sabio e filósopho e ombre derechero, e trabajose siempre de acresçentar la onra de Roma e levarla adelante. E, aviéndole embidia, los malos mescláronlo con Theodorio, emperador de Roma, e mandolo prender e meter en cárçel, e ya [1rb] siendo en la prisión, syn otras buenas palabras que dixo e muchos buenos libros que compuso, fizo ende un libro que llaman De consolación, que es manera de tomar conorte los cuytados en las cueytas que les vienen. Mas porque los conortes non podrían ser entendidas sy non sopiese ombre las maneras de las cueytas e los pesares sobre qué vienen, por eso puso primeramente la manera de las cueytas e de los pesares por tal que a cada una manera de cueyta e de pesar pusiera su manera de conorte. E tomó manera como si él mismo, syntiéndose de sus pesares e doliéndose d'ellos, fablase con otro más entendido que sý que lo oviese de conortar e lo sopiese saber; e por ende puso nombre al libro De consolación.

Y en comienço d'este libro a ombre menester de saber siete cosas que son raýzes e se convienen saber en comienço de cada un libro para poder mejor entender todo aquello de que fabla: la primera es saber ombre la materia de que fabla el libro, e la materia de que fabla este libro de bienandança, a saber: quál es la verda[1va]dera para conosçerla para sý e quál es la engañosa e non verdadera para no preçiarla mucho quando la obiere ni dolerse d'ella quando la perdiere; la segunda es saber el provecho del libro, y el provecho d'este libro es en dos guisas: la primera es aver el ombre conorte en los pesares, e la segunda es aver ombre enderesçamiento del entendimiento para ser complido de bondad e de buenas costumbres; la terçera razón de las que son de saber en comienço de cada un libro es por quál razón fue començado el libro, e la razón por que Boeçio començó este libro es porque él era preso e en gran pesar e syn que meresçiese por qué, e estando en la prissión entristeçía mucho veniéndosele mientes cómo fuera rico e poderoso e onrado y era venido syn culpa a tener pena con los malos; y esforçose con seso a echar de sý aquellos pensamientos malos que lo traýan a desesperar bolviendo su buen entendimiento e despertándolo a cuydar en las cosas de filosofía, e señaladamente en las que convenía para menospreçiar lo que avía perdido e co[nortarse con el saber que sólo era el que le quedava, e con el buen (...)] que siempre havía bien vivido; e por esta razón fiço este libro; la quarta es [...] nombre del que fizo el libro, e el [que fizo] este libro ovo nombre Boeçio Severino, ca comoquier que ovo otros muchos sobrenombres asý como dicho es por los linages donde venía e por los ofiçios que ovo por sus linajes, este sobrenombre ovo señaladamente por los meresçimientos de su bondad e de sus buenas costumbres, ca Severino tanto quiere dezir como ombre seguidor de verdad e de derechez que non se parte d'ello por ninguna razón; e por ende la Iglesia de Roma, quando lo canonizó por la su gran bondad provada e por la su santidad, dexó todos los otros nombres que avía e llamolo Sant Severino; la quinta es saber el título del libro: título es ayuntamiento de muchas cosas en uno, por que se declara la entençión del libro e por que sabe ombre <que e> de qué es lo que fabla e lo que comiença a leer e quién lo fizo; e título es palabra griega que quiere tanto dezir como “alumbramiento”, e titan en griego quiere dezir “sol”, y en latín es dicho título por aquella semejança que asý como el sol alumbra el mundo asý [el título alumbra el libro, e por eso dize un philósofo que llaman Almo(...)] que, [ra­]ýdo el título del libro fynca la [...] muda y escura, e non sabe ombre de qué fabla, y el título d'este libro es éste: "Comiénçase el libro que es dicho Boeçio de consolaçión, el qual fizo e compuso este filósopho mismo que ovo nombre Boeçio asý como dicho es para conortar a sý e a otrie, e púsole su nombre"; la sesta es saber ombre de quál parte de filosophía es el libro, ca las partes de filosophía son tres: la una es çiençia natural, que quiere tanto dezir como saber de natura, la otra es sermoçinal, que quiere tanto dezir como ordenamiento de palabras, la otra es çiençia moral, que quiere tanto dezir como saber de buenas costumbres, e por ésta sabe ombre quáles son buenas costumbres e quáles malas, por que conosçiéndolas sepa obrar bien y esquivar el mal, e d'este saber fabla este libro; la setena es cómo fabla el que fizo el libro, e ésta se parte en dos guisas: la primera es quál manera de fablar [2rb] tomó el que fizo el libro, ca maguer que los sabios tomaron diversas maneras de fablar en los libros que fizieron, Boeçio tomó en este libro una manera que dizen didascalica, que tanto quiere dezir en griego como quando el disçípulo fabla con el maestro y el que menos sabe con el que más por ser más çierto de aquello en que dubda o quiere aviriguar o por aver consejo en aquello que lo ha menester; e asý fizo Boeçio en este libro, ca fabla él como razonándose con Filosophía demandándole consejo e çertinidad de las dubdas, e Filosophía fabla con él dándole consejo e conorte e respondiéndole a las sus preguntas e aviriguándole e allanándole las cosas dubdosas; la segunda d'estas dos maneras es en quál guisa y en quántas partes se departe el libro e por qué este libro es de bienandança en que ombre ha de tomar conorte en los pesares que le vienen por la aventura del mundo e por qué non puede onde guaresçer bien al doliente a menos de saber qué enfermedad ha e por quál razón; por esto Boeçio, queriendo guaresçer de tristeza e de pesar, para tomar el conorte qual era menester, por ende en la primera parte d'este libro cuenta sus pesares e sus malas andanças [2va] diziendo cómo y en quál guisa le vinieron, y en la segunda parte fabla de fortuna, que es la aventura del mundo que fue como razón de sus males, e razonándose con ella e mostrando qué mala e qué falsa es, toma alguna manera de conortar; y en la terçera parte d'este libro pone [?] que son de arrancar las malas yervas ante que ombre plante las buenas; muestra quáles son las falsas buenas andanças e por qué e cómo se engañan los ombres en ellas, e manda e conseja al ombre guardarse d'ellas e non preçiarlas quando las ha nin dolerse d'ellas quando las pierde; y en la quarta parte muestra la verdadera bondad e verdadera bienandança y en quál manera la puede ombre aver e, desque la oviere, no la perder, e muestra como todo lo ál non es de preçiar sinon aquella bienandança e que aquella, desque ombre la ha, es complido bien e conorte para todo; y en la quinta parte fabla de aquella providençia de Dios, que quiere tanto dezir como el su ordenamiento e anteveymiento de las cosas que son por venir, e muestra como el libre alvedrío non se embarga por la providençia de Dios e muestra qué es fado e qué es aventura e qué es presçiençia e predestinamiento; e la razón que lo movió a fablar d'estas cosas fue [2vb] por [...] muy fuertes razones e manifiestamente que todo esto no es nada, ante que ha dado Dios graçia al ombre sobre todas las creaturas de razón e de entendimiento e de conosçer e escojer el bien e otrosý conosçer el mal e quitarse d'él por tal que escogiendo el bien sea digno de aver meresçimiento e buen gualardón asý como el mal meresçe aver pena.

E por ende el ençerramiento de las razones de todo el libro es que, pues en mano de los ombres es, non se puede ninguno escusar de non buscar quantas carreras pudiere de bien abivando su entendimiento para echar de sí todos los males e toda razón d'ellos; e por esto Boeçio, que este libro fizo, veyendo que el su entendimiento era tornado por los grandes pesares de los males que le acaesçían syn meresçimiento, por echarlos de sí despertó su seso e aguzó su entendimiento e ayuntó en este libro razones de conorte; y en la primera parte d'este libro [3ra] [...] sus pesares e las razones d'ellos, e començó assí:

Igual que en el caso de Conrado de Hirsau, el autor de este prólogo se detiene en todos los ítems del accessus "tipo C" a los que antepone una breve vita de Boecio; también incluye un punto presente en la primera variante del "tipo B", la causa. Este es el esquema de los ítems tratados en este accessus:

1)  Vida de Boecio (vita auctoris): se señalan brevemente las circunstancias en las que compuso la Consolatio.

2)  "materia de que fabla el libro" (materia libri): se dice que la materia de la Consolatio es "saber quál es la verdadera bienandança para conosçerla para sý e quál es la engañosa e non verdadera para no preçiarla mucho quando la obiere ni dolerse d'ella quando la perdiere". En realidad, como ocurre muy frecuentemente en los accessus medievales, se está mezclando la materia con la intentio auctoris, que es lo que aquí se formula.

3)  "provecho del libro" (utilitas): el provecho del libro es doble: la consolación en las adversidades y el enderezamiento hacia las buenas costumbres.

4)  "por quál razón fue començado el libro" (causa): señala la razón concreta que movió a Boecio a escribir el libro: liberarse de la aflicción que sufría en la cárcel.

5)  "nombre del que fizo el libro" (nomen auctoris): mencionados ya al principio del prólogo algunos de los nombres de Boecio, el autor del accessus se detiene aquí en señalar la etimología de Severino y la elección de este nombre por parte de la Iglesia al canonizarlo.

6)  "título del libro" (titulus libri): después de señalar, como en muchos otros accessus, la etimología de la palabra titulus, se repite el incipit de la obra.

7)  "de quál parte de filosophía es el libro" (cui parti philosophiae supponitur): dentro de la división de la filosofía en natural, "sermoçinal" (lógica o racional) y moral (la misma división que seguía Conrado), la Consolatio se adscribe a esta última ("saber de buenas costumbres").

8)  "cómo fabla el que fizo el libro" (modus agendi, modus scribendi, modus tractandi): este apartado se divide en dos: el modus agendi propiamente dicho y el ordo libri (como ya se ha señalado, es frecuente la inclusión de este ítem en el modus). En el primer caso se afirma que la obra pertenece al molde formal de la didascalica, es decir, al diálogo entre un maestro y un discípulo. [8] El ordo se define como "en quál guisa y en quántas partes se departe el libro e por qué este libro es de bienaventuranza"; a continuación se procede a un resumen de cada uno de los cinco libros de la Consolatio seguido de "la razón que lo movió a fablar d'estas cosas", apartado en que se amplía la intentio auctoris señalada al principio. Se añade al final un resumen del sentido de la obra ("el ençerramiento de las razones de todo el libro"), que bien podría ampliar la materia libri (del "tipo C") o corresponder a la explanatio del "tipo B".

La carencia de un estudio sobre esta versión y, por tanto, de cualquier tipo de información sobre los modelos utilizados, la técnica de traducción empleada y el ámbito cultural en que se gestó, impide extraer conclusiones definitivas; sin embargo, el hecho de que los ítems tratados y la extensión dedicada a cada uno de ellos sean aspectos prácticamente idénticos al accessus de Conrado permite apuntar hacia un determinado propósito de la traducción: se trataría de un accessus de origen manifiestamente académico y con una clara finalidad didáctica; una información externa, la proporcionada por los textos encuadernados junto a esta traducción, confirmaría este carácter eminentemente didáctico o pedagógico de la traducción y nos dirigiría hacia un propósito sapiencial, de formación del individuo, y a un predominio de la lectura ética de la obra. [9]

 

2.2. El accessus en la corte

Es en el siglo XV cuando los procedimientos hermenéuticos antes confinados a los ámbitos académicos y monásticos empiezan a emplearse en Castilla de manera regular a obras vernáculas dirigidas a una audiencia no profesional, principalmente a los letrados cortesanos. En el caso del accessus, hay un buen número de ejemplos tanto en el caso de obras originales (por ejemplo, en el Tratado en defensa de las virtuosas mujeres de Diego de Valera o en El Victorial de Gutierre Díaz de Games) como, sobre todo, en traducciones (algunos casos representativos son la traducción de la Eneida de Enrique de Villena o el Bursario de Juan Rodríguez del Padrón) (Weiss 1990: 107–117). Las dos versiones de la Consolatio con destinatarios cortesanos son buenos ejemplos de cómo la técnica del accessus se transfirió y adaptó a las necesidades de esta nueva audiencia de nobles.

 

2.2.1. La versión de Pere Saplana y de Antoni Ginebreda

Entre los años 1358 y 1362 el fraile dominico Pere Saplana adapta al catalán una versión glosada de la Consolatio Philosophiae, con lo que lleva a cabo la primera versión vernácula de la obra de Boecio de la que se tiene noticia en la Península Ibérica. El texto original de Saplana no se ha conservado, pero existe una transcripción del prólogo del traductor llevada a cabo a principios del siglo xix a partir de un manuscrito posteriormente desaparecido (transcribo sin cambios de Albareda 1919 [= 1920]: 198–199): [10]

Prolech de F. Pere Saplana del Orde de Preycadors conventual de Terragona qui esplanà aquest libre de latí en romanç segons lo comencament e glosa de Sent Thomas lo qual tremis al Infant en Jacme fill del rei de Mallorca lo qual Infant era desheretat e tingut pres en la Ciutat de Barchalona per lo molt alt Senyor Rey en Pere d'Aragó.

Molt alt e excellent Senyor e molt amable Infant En Jacme de Mallorques, jo vehen que ab vos no puc esser present, la qual cosa desig molt per ço que us pogues aconçolar en vostras tribulacions, m he pensat que en absencia vos servescha per escriptura en la qual vos pugau aconsolar en vostres tribulacions, e pensantme en aquesta manera estant en la libreria del Monestir vench me en mans l'escrit lo qual feu lo beneventurat Sent Thomas del Orde dels Preycadors Doctor molt excellent, cosí vostre, la doctrina del qual es sens error ne falsia, sobre lo libre de Boeci de consolació, lo qual lo dit Boeci Philosof molt assenyalat feu ell posat en presó per consolació sua, en lo qual quant aqui legit viu manifestament que ere obra covinent per a vos Senyor e per tota persona qui en semblant tribulacio sie posada, e fuy molt induit a treledar lo dit libre per algunes notables persones de Cathalunya que han gran despler del vostra dampnatge, coneixent la condicio del dit libre que sera gran consolacio de vos senyor les voluntats dels quals com la vostre meteixa... Vm. m'apar arribare... deu esser a tot Preycador menement.

E per aquesta raho e scrit aquest libre, et treledat en pla perço quel entenau mills, empero ab gran afany, car lo libre es molt estut e molt subtil de entendre per ços com es ab latins molt stranys e les rahons son filosofals. Empero a mi es estat lo dit afany gran consolació per amor vostre quant me pensave que aci porieu a consolarvos mateix com lo dit Boeci. Perque Senyor vos supplich que vullau legir e entendre en lo dit libre, car aqui poreu manifestament veure la diferencia que es entre los bens aparens, ço es, endreçar vostre cor en quina manera ne deveu usar. Veureu encara los bens mundenals com deuen esser amats e menyspreats, e poreu saber algunes Istories que si toquen, e moltes coses apendre les quals son convents de saber a tota nobla persona. E serieni semblant Senyor que Vos que sabeu l'art de trobar vos ocupaseu en lo dit libre de fer lo en rims per ço que fos plasent de legir a vos mateix e als altres e que mils ne passeu lo vostre temps. E placieus Senyor que prengau aquest poch servey en vostre servent lo qual humilment se comane en vostra gracia e prega per vos Jesucrist que us conserva tots temps en la sua misericordia e us aport en bona fi en guisa queus guiu en tots vostres afers ens do si mateix en clara conexença.

Muchos son los aspectos que merecerían comentario en este prólogo; sin embargo me limitaré aquí a señalar dos aspectos: el destinatario es el Infante Jaime de Mallorca, puesto en prisión por Pedro IV el Ceremonioso, un noble que conoce "l'art de trobar". Se trata, por tanto, de una traducción llevada a cabo por un fraile dominico, presumible conocedor de los métodos monásticos y académicos de presentación del texto, dedicada a un noble aficionado a la poesía. El propósito de la traducción es explícito: aliviar la tribulación del Infante, mostrarle que los bienes mundanales han de ser despreciados, que éste conozca algunas historias que se tocan en la obra y que aprenda muchas cosas "convents de saber a tota persona nobla".

El resto del texto original de Saplana ha pervivido –sin esta dedicatoria– en una traducción castellana palabra por palabra, que presenta el siguiente prólogo, adaptado no del comentario de Pseudo–Tomás de Aquino como afirma Saplana, sino del realizado por Guillermo de Aragón antes de 1305 (BNM 10193, ff. VIIr–VIIv):

[VIIra] A mayor e más perfecta declaración del dicho libro es cosa notadora que Boeçio fue varón muy noble entre los çibdadanos de Roma e fue muy grand filósofo el qual no desviava en nobleça del muy digno de memoria que ovo nombre Malli Torcat, el qual por amor que avía al bien común fizo cosas muy altas e señaladas; onde por lo qual se combatió con uno aseñalado varón contrario a la dicha çibdat de Roma e le vençió e le quitó una torqua de oro que tenía en el cuello e la puso a sí mismo; depués de la vitoria e por aquesta razón de allí adelante ovo nombre Torquat. E después aqueste mesmo Malli, quando se fizo una abertura en medio de la dicha çibdat de Roma de la qual salía una boz que dezía bien ansí: "Si algún varón noble non salta de dentro plazenteramente, toda la çibdat se fundirá", el dicho Malli, por restaurar [VIIrb] toda la dicha çibdat se quiso lançar de dentro, e quando vio refusar su cavallo tomó un manto de una noble dueña que era allí e púsole sobre la cabeça del cavallo e bien así saltó de dentro, e tan toste la abertura se juntó e se çerró. E así fue la dicha çibdat librada por el dicho Malli Torquat, por la qual cosa fueron ensalçados los romanos e los sus subçesores. Asimesmo el dicho Boeçio, por verdadera bondat e nobleza que avía, defendía de todo su poder el bien común, por la qual cosa vino en yra de Theodorico, el qual señoreava malamente, ca era de las gentes que por fuerça avíen tomada la dicha çibdat e toda Ytalia. Aqueste Theodoricho era tirano y erege seguiendo la error de los arrianos, e por tal que el dicho Theodorico falsamente fazía su poderío de destroyr las f[r]anquezas e libertades de la çibdat e el dicho Boeçio con buenas maneras le contrastava, onde quando el di[c]ho Theodoricho vió que Boeçio le empachava que non pudía complir su coraçón en muchas malvestades que se pensava contra la dicha comunidat, buscó manera con la qual pudiese matar al dicho Boeçio. E como non pudiese fallar justas razones [VIIva] por tal que el dicho Boeçio era verdaderamente bueno, e fazía letras de parte del Emperador de Gresçia, ca quales dichas letras embiase al dicho Boeçio e a los otros senadores e cónsoles de Roma respondiendo ha ellos como avía resçebidas sus letras, entendidas por la qual cosa en breve les vendríe en ayuda contra el dicho Theodoricho e le desposearíe del regno. E poniendo falsamente título de trayción al dicho Boeçio e a los otros senadores, mas prynçipalmente a Boeçio por tal que era mayor e más virtuoso e más poderoso que los otros, empero ynoçente en la cosa, y en absençia del dicho Boeçio fue provulgada la sentençia a que fuese desterrado e metido en prisión en la çibdat de Pavía, onde por culpa malamente fecha fue maltrabtado aquél porque era virtuoso, e por tal que era bue­gno e discreto e de gran coraçón y non fable ansí como virtuoso e bueno, ya se sea que sufríe tribulaçión en el su cuerpo, empero templava e vençía la sensualidat con buegna razón.

Por la qual cosa fizo aqueste libro, en el qual muestra que él sentía bien la tribulaçión en el cuerpo, mas empero así como virtuoso sofría valientemente la fortuna contraria, ca humanal cosa es sentir las adver[VIIvb]sidades, mas empero si el ombre levanta el su entendimiento alto fazia la verdat soberana, conosçerá claramente que non deve del todo desmayar nin asimesmo desamparar. Onde podedes notar que en una manera está ombre trabajado por pasiones sensibles e quando tiene el entendimiento baxo a las cosas mundanales e fallibles, y en otra manera quando tiene el entendimiento enxalçado fazia los bienes verdaderos. E por aquesto filosofía, que quiere tanto dezir como sabieza, faze levantar el ombre el entendimiento contra los dichos bienes.

Por razón de aquesto el dicho Boeçio en aqueste libro púsose a sí mismo en lugar de persona turbada por tribulasçiones e puso a la filosofía en lugar de persona que sigue e conosçe verdat ansí como si eran dos personas que se razonasen. Porque pone sus razones con los dolores de los dichos dulçores e la philosofía lo consolava anullando las razones de los dichos dolores, que el dicho libro ha nombre De consolación de philosofía, casi fuesen dos personas, conviene saber la una doliente e la otra que fuese físico, o que fuesen maestro e disçípulo. Por que el dicho Boeçio comiença plañiendo ha dezir bien anssý.

Vemos ya un importante cambio en la técnica del accessus, ya que Saplana ha seleccionado tan sólo tres de los seis ítems presentes en el prólogo de Guillermo de Aragón (expositio, utilitas legentis, intentio, materia, vita auctoris y modus tractandi; citados en Olmedilla 1999: 714):

1)  vita auctoris: la vida de Boecio, especialmente la historia de su antepasado "Malli Torquat" y las circunstancias en las que compone la obra, ocupa la mayor parte del accessus.

2)  materia / intentio: se conjugan en el mismo párrafo la intención de Boecio y el contenido de la Consolatio, expuestos de manera muy concisa.

3)  modus tractandi y titulus libri: se señala sucintamente cómo Boecio se representa a sí mismo en la ficción poética dialogando con el personaje Filosofía, lo que según Saplana explica el título "De consolación de philosofía".

En primer lugar, los nombres de los ítems, el principal elemento de identificación de los diferentes tipos de accessus académicos, han desaparecido; los diversos contenidos del esquema se insertan ahora en una redacción continua, de manera muy diferente a la disposición pedagógica de los mismos en listado. Especialmente relevante es la gran importancia que cobra el relato de la vida del autor. La finalidad didáctica del accessus se diluye en esta versión y, en consonancia con lo expuesto en el prólogo, el interés recae en la enseñanza moral de la obra (la materia o intentio) y, sobre todo, en las "istorias", aquí la historia de Boecio, un ejemplo de comportamiento para el Infante de Mallorca en una situación parecida a la que sufría él mismo en prisión.

En torno a 1390, el también dominico Antoni Ginebreda revisa y corrige la traducción de Saplana a petición del doncel Bernat Joan de Valencia, un camarero real que participó en diversas campañas bélicas emprendidas por Pedro IV y que murió en 1394 en el asedio a Catania (cito por la traducción literal al castellano transmitida por el manuscrito II–589 de la Real Biblioteca de Madrid, f. Ir):

[Ira] Comiença el libro de Anicio Maulio Torcato Severino Boecio, extracónsul ordinario patricio, de la consolación del philosophía, e síguese el proemio, en el qual se faze mención de la istoria de Theodorico, rey de los godos.

Por quanto el libro de Boecio de consolación es muy nescessario para escitar a los ombres que son en tribulación e a exercitarlos a devoción e a entender la alteza de los secretos divinales, por tanto algunos han fecho todo su poderío de romançar el dicho libro a instrución de los que no saben sciencia, e entre los otros ay uno el qual le dirige al infante de Mallorca. E por quanto en la dicha exposición avía algunos defectos, especialmente porque el dicho exponedor dexa del quinto libro la quarta e la cinquena prosas y el tercero y el quarto metros, e esso mesmo por quanto en el comienço del dicho libro non era la estoria de The [Irb] odorico nin [la] persecución de Boecio nin el título del dicho libro nin eso mesmo en el dicho libro non oviese tabla e esso mesmo dentro la obra oviese muchas otras faltas, por ende Bernal Juan, donzel morador de la cibdad de Valencia, rogó a mí, Fray Antón Ginebreda, de la orden de los pedricadores de Barcelona, que por quanto él avía gran afición de aver la dicha obra complida, que yo quesiese suplir los dichos defectos por que obra tan solepne non quedasse imperfecta.

E yo, queriendo obedecer a sus ruegos, e por que la dicha obra fuesse en la perfeción escogida e debida, segund la flaqueza de mi ingenio he suplido segund que pude los dichos defectos, rogando aquellos que la dicha obra leerán que si cosa fallaren imperfecta en ella, que benignamente lo quieran corregir e pensar en quántas cosas los ombres fallecen. E si alguna cosa de bien fallaren, que lo atribuyan a Dios, [Iva] del qual proceden todos los bienes.

Ginebreda, a quien un caballero valenciano solicita que enmiende la traducción de Saplana "por aver la dicha obra complida", sustituye el prólogo de Saplana porque en él no se encontraba "la estoria de Theodorico nin la persecución de Boecio nin el título del dicho libro"; sin embargo hemos visto que Saplana sí que incluía estos contenidos en su prólogo. La interpretación más probable de las palabras de este prólogo (si descartamos que el ejemplar que tenía Bernat Joan no tenía la segunda parte del prólogo de Saplana) es que Ginebreda consideraba que la importancia de la historia de Teodorico y del título del libro merecía un tratamiento mucho más extenso. En efecto, la historia de los acontecimientos bélicos en la época de Teodorico, el ascenso de Boecio y su caída en desgracia ocupa casi once columnas en el manuscrito citado de la versión de Ginebreda, mientras que la explicación del título del libro –en realidad de los nombres y dignidades de Boecio– ocupa casi cuatro; ambas secciones, que se centran en la vida del autor desde dos perspectivas diferentes, se adaptan de los comentarios de Nicolás de Trevet. La relevancia que cobran estos dos elementos en las nuevas versiones está reflejada en un par de elementos paratextuales: por un lado, en la mayoría de manuscritos y ediciones tanto catalanes como castellanos ambos apartados llevan rúbrica propia ("síguese el proemio, en el qual se faze mención de la istoria de Theodorico, rey de los godos"; "Aquí se ponen los VII nombres"); por otro lado, en algunos manuscritos aparecen notas contemporáneas o algo posteriores que confirman la importancia de estos materiales: en el BNM 18396, por ejemplo, que transmite un texto catalán de la revisión de Ginebreda, una mano de principios del siglo xvi ha escrito en la primera hoja del texto, en blanco (es decir, donde esperaríamos algo así como "boecio de consolación"): "Histª de Teodosich Rey dels Gots por Fr. Antº Ginebreda Dominico", con lo que el extenso relato de los acontecimientos que llevaron a Teodorico al poder y su posterior relación con Boecio ocupa ahora el lugar asignado tradicionalmente al título de la obra.

Esta sustitución de prólogos es muy significativa: el accessus, aunque en su mínima expresión como aparecía en Saplana, ya no interesa; ahora un fraile dominico compone un prólogo para un caballero que conjuga las armas y las letras consistente en el relato de las batallas e intrigas que llevaron a Teodorico al poder y le mantuvieron en él, de las maniobras políticas que llevaron a Boecio a la muerte y de los antecedentes familiares y las dignidades políticas de éste.

 

2.2.2. La Consolaçión natural, versión castellana encargada por Ruy López Dávalos

Se trata de una traducción anónima realizada posiblemente en la tercera década del siglo xv a petición del Condestable de Castilla Ruy López Dávalos en la que el texto de Boecio se acompaña de numerosas glosas marginales; ha sido atribuida en ocasiones, sin demasiado fundamento, a Pero López de Ayala (editada en Cavallero 1994). En tres de los cuatro manuscritos que transmiten esta versión (BNM 10220, BNM 13274 e Hispanic Society HC 371/173) el texto está precedido por la carta de solicitud de la traducción por parte de López Dávalos y la respuesta del anónimo traductor (transcribo del ms. BNM 10220, ff. 1r–3r):

[1r] Libro de la consolaçión natural de Boecio Romano

E comiença una carta de Ruy López de Dávalos al que lo romançó

Muchas vezes pienso, oh mi verdadero amigo, quán gran don es otorgado a los enseñados de la sabiduría, e no solamente a aquellos, mas aun a los deseantes d'ella. E yo, disciplo pequeño de los que dessean [1v] saber, venido noviçio al estudio, soy ençendido a dessear el socorro de aquellos que ante d'estos nuestros tiempos en las sçiençias fueron complidos, de cuya doctrina no sólo a mí, mas a los que mucho saben grande pro e claridat se siguen.

Por esto pensé con singular afectión rogar a vós que trabajássedes en traer a nuestra lengua vulgar la consolación del sancto doctor Severino, que por nombre propio es llamado Boeçio, el qual yo creo aver declarado cosas de muy grande provecho. E comoquier que yo he leído este libro romançado por el famoso maestro Nicolás, no es de mí entendido ansí como querría. E creo que sea esto por falta de mi ingenio, y aun pienso fazerme algún estorvo estar mesclado el texto con glosas, lo qual me trae una grand escuridat. E avría en especial gracia me fuesse por vós declarado en tal manera que mejor lo podiesse entender, guardando las palabras con que el actor se razona, señalando en la margen lo que vuestro ingenio podiere para que yo sin compañero el texto pueda entender.

E faziéndolo [2r] ansí rescebiré de vós el mayor benefiçio que un amigo de otro puede resçebir, porque las cosas tocantes al saber mayores son que todas las otras del mundo. Ansí lo dixo el monarcha de la sabiduría, que mejor es la sçiencia que toda riqueza e alguna joya no se egualará con ella. Mas si mi flaca razón no da logar a caber tanto como pido, y a vuestro trabajo no conseguiríe el fructo que meresçe, podrés muy bien dezir que no quedó por vós de enseñar, como respondió Platón al rey Rofusta quando era maestro de su fijo. Ansí, mi buen amigo, faziendo aquesto por mí tanto rogado, podrés aver gloria de bien enseñar; e a mí queda el cargo del poco aprender.

Acábasse esta carta e comiença otra en su respuesta

[S]i alguna, virtuoso cavallero señor mío, es la diferençia entre rogar e mandar, de vós a mí por çierto no la siento. Que si vuestras [2v] palabras comigo oviessen logar de ruego, como pidaes lo que no puedo bien complir, seyendo negado avríades muy justa respuesta, nembrándovos aquello que dize Séneca en el Libro de los benefiçios, que no aver dado la cosa es mucho menos grave que averla dado mal. Mas como al mandado vuestro no pueda yo refuir, postpuesta mi inhabilidat, acordé seguir lo que mandastes.

E queriendo llegar a la obra manifestávasse a mí mayor dificultat de lo acabar, tanto que ya dexava de mirar al su comienço. E según escrive Dante fingendo los espantos de la entrada infernal, "ansí como aquel que desquiere lo que quiere e por nuevo pensamiento trueca lo propuesto, ansí que del començamiento todo se quita", tal me sentía yo en esto que propusiera. Empero la obediençia, que mucho me apremiava, fazía dubdoso mi coraçón. E como dize Terençio, "quando el coraçón está en dubda, con poco movimiento es lançado acá e allá", fui determinado a seguir la parte más grave por aquella doctrina [3r] de Tulio en Las obras virtuosas, donde muestra que si alguna vez nos troxiere la nesçessidat a aquellas cosas que no son de nuestro ingenio, es de poner todo cuidado, pensamiento e diligençia por que si no las podiéremos [podi de eremos esa parte se ha corregido con puntos arriba y abajo en negro y tachado en rojo] fazer fermosamente, a lo menos las fagamos lo menos feo que podiéremos.

Por tanto, señor, si no acabare esso que mandaes, bástame remidar a ello para ser quitado de culpa, y aunque no a vuestro desseo, satisfaré a vuestro mandado, semejando a los niños que, cobdiçiando executar todo lo que les mandan, también lo impossible, con la usada obediençia descubren la inoçente simpleza que faze a su intençión no sólo sin culpa, mas aun meresçedora de gradesçimiento.

E comoquier que al comienço de toda translaçión se deva anteponer algo para mejor entender la cosa de que se tracta, parésçeme sobrado fazerlo yo aquí, porque vós, señor, aviendo leído assaz aquesta obra, avrés mejor sabido la intençión de su actor. E para sentir más puro el dulçor [3v] de sus razones, pues deseaes gostar sin mezcla el sabor de su fablar, como sea muchas vezes que por la diversidat de las lenguas se fallen algunas palabras que no son mudables sin gran daño suyo, contesçiéndoles como a las plantas nasçidas en su escogido logar, que mudadas a otro pierden lo más de su fuerça, y aun a vezes se secan, donde tal diçión fallare, quedará en su propio vocablo o se trocará por el más cercano que en nuestro vulgar yo fallare, poniendo de fuera otros en su favor que al poder mío sostengan su mesma fuerça. E donde se tocare ficçión o istoria que no sea muy usada, reduzirse ha brevemente, no para vuestra enseñança, ca aviendo vós grande notiçia de muchas leturas, mejor podés dezirlo que inclinarvos a lo oir, mas servirá a vuestra memoria, que instruida de cosas diversas, seyendo de algo olvidada, nembrarse ha más de ligero. E fallando alguna razón que paresca dubdosa en sentençia, serale puesta adiçión de las que el nombrado maestro en su letura ha declarado sólo tocante [4r] a la letra. E porque los títulos son claridad a la vía del proçeder e no se entreponga al texto cosa agena, en comienço de cada libro se porná una relaçión o argumento que señale algo de lo contenido en sus versos e prosas.

Agora con la voluntad del guiador soberano vengamos al siguiente argumento, que es de la intençión de aqueste libro primero.

El traductor dice explícitamente que ha decidido no anteponer a la traducción ningún prólogo, puesto que Dávalos ya había leído la obra en la traducción castellana de los comentarios de Nicolás Trevet –a quien el Condestable confunde con el traductor castellano– y no necesitaba esa información. Pero el mismo López Dávalos le pide al traductor que emplee otra de las técnicas de presentación del texto, las glosas marginales: "E avría en especial gracia me fuesse por vós declarado en tal manera que mejor lo podiesse entender, guardando las palabras con que el actor se razona, señalando en la margen lo que vuestro ingenio podiere para que yo sin compañero el texto pueda entender". Dávalos quiere el texto puro, pero también que se le aclare el significado de determinados pasajes, señalados por el traductor: "donde se tocare ficçión o istoria que no sea muy usada, reduzirse ha brevemente [...] E fallando alguna razón que paresca dubdosa en sentençia, serale puesta adiçión de las que el nombrado maestro [Trevet] en su letura ha declarado sólo tocante a la letra". Será en las glosas al título de la obra donde dos de los contenidos del accessus encuentren expresión, concretamente la vida del autor y el modus tractandi (BNM 10220, f. 5r):

[5r] Comiença el Libro Primero de la consolaçión natural de Aniçio Maulio Torquato Severino Boeçio Extracónsul Ordinario Patriçio

Natural es llamada esta manera de consolar no porque toda sea de razones naturales, mas porque el movimiento natural al comienço es débile e flaco y es fuerte en el fin. E aquí se proçede ansí, que començando de cosas ligeras e baxas cresçe fasta las conclusiones fuertes e muy altas.

Aniçio es dicho de anicos en griego, que quiere dezir “no vençido”.

Maulio fue un cavallero que, peleando con un varón de Françia, lo mató. E porque le quitó un collar de oro que traíe, el qual en su lenguaje es llamado torque, dixéronle dende adelante Torquato. E llamaron ansí a este doctor porque venía del linaje de aquel cavallero.

Severino es palabra compuesta de satis, que quiere dezir “asaz”, e verus, “verdadero”, quasi “asaz verdadero”. E ovo este nombre porque fue muy firme e verdadero en ministrar la justiçia sin ser mudado por dones ni otra cosa. E aviendo entre muchas virtudes ésta más singular, es contado con este nombre en el número de los santos.

Extracónsul ordinario dize porque era del número consular, que ansí se nombrava el que avía seído cónsul o lo podía ser en el tiempo que no lo era.

Patriçio llamavan entre los romanos al que era del linaje de los padres, e dezíasse de pater, que quiere dezir “padre”, e avía este mesmo nombre todo aquel que curava de la cosa pública, e ansí avíe nasçimiento de patria, que quiere dezir “tierra propia“. Ansí que por las dos significaçiones le convenía bien este nombre.

Se atribuye en la glosa a "natural" una referencia no a la parte de la filosofía a la que la obra pertenece, como probablemente ocurría en el modelo que el traductor utilizó para el título, sino al método discursivo, "de cosas ligeras e baxas [...] fasta las conclusiones fuertes e muy altas". El resto de las glosas al título se centran en la habitual interpretación de los nombres y cargos de Boecio, y en algunas otras glosas a lo largo del texto se hará referencia a episodios de la vida de Boecio.

El cuarto manuscrito de esta versión, el BNM 174, se trata en realidad de una refundición de la misma, con frecuentes cambios textuales, inclusión de nuevos textos y supresión o adición de materiales (las cartas preliminares se han eliminado, se han añadido unos breves resúmenes de cada libro que anteceden a los argumentos y también antes de cada metro y cada prosa, un buen número de glosas, bastante largas en algunos casos, ausentes en el diseño original de la obra y situadas bien en los márgenes, bien al final del códice, etc.); lo que nos interesa aquí, sin embargo, es la adición al texto de un prólogo: el refundidor, dado que el traductor original había decidido no añadir un accessus a la obra, selecciona diversos materiales de la versión castellana de los comentarios de Nicolás Trevet y los coloca al principio y al final del texto (BNM 174, ff. 2r–4v y 117r–118r):

[2r] Sigue la causa por que este libro fue hecho:

Según dize Fereldus, obispo de Liximia, en un libro que escrivió de los tiempos que fueron desde el naçimiento de Nuestro Señor Jesucristo hasta la muerte de Sant Gregorio Papa y Doctor, passados quatroçientos y setenta y seis años en tiempo que Çeno era emperador en tierra de Oriente, se levantó [2v] en Italia un prínçipe que avía nombre Theodorico, el qual fue muy fuerte y de gran coraçón y muy dichoso en las batallas y hechos de armas. Este, por la su gran fama, fue hecho muy gran privado y amigo del emperador, e como después de muchas lides enseñoreasse sin contradiçión a toda la tierra de Italia, por aver a los françeses de su parte casó con la hija de don Luis, rey de Françia. Siendo assí Theodorico señor de los romanos y de los godos y muy amigo de los françeses, murió el emperador Çeno, y fue elegido el emperador Anastasio, que era muy cathólico cristiano en el año de quatroçientos y ochenta y tres. E en este tiempo floreçía Boeçio en la çibdat de Roma, el qual siendo gran sabidor y gran philósopho hizo muchos buenos libros y de gran sabiduría: hizo primeramente un libro De trinitate, otro De predicaçión, otro De processu bonarum creaturarum adeo bono, al qual libro puso nombre De ebdomadibus. Iten otro De fide cristiana, otro De música, otro De diçiplina escolarium, otro De dos naturas que son en Cristo, ca es verdadero Dios [3r] y verdadero ombre, el qual libro destruye el error de Nesterio y de Intiçia, dos ereges que dizían el contrario. Pues a este Boeçio amava mucho el rey Theodorico, lo uno por ser ombre de tan gran sabiduría, e lo otro porque era del su señoría, por lo qual le embió una carta en que lo loava d'esta manera: "Teodorico rey, a ti, Boeçio, sabidor y maestro de los philósophos, salud: Según que aprendimos de aquellos que te vieron, tú eres aquel que beviste la çiençia de los sabidores de Athenas, que hurtaste la sabiduría de los griegos y dístela a los de Roma. Todo quanto dixo Pitágoras músico, Tolomeo astrólogo, quanto escrivió Echides geómetra e Platón theólogo, Aristóteles lógico e todos los otros sabidores y philósophos de Greçia tú aprendiste y enseñas a los çibdadanos de Roma. Tú eres lumbre y gloria de toda Italia; tú hermosura y regla de todo el mundo. Pues sea la tu voluntad de me ver y todas las cosas que demandares del mi señorío te serán otrogadas". E como Boeçio se fuesse para el rey Theodorico y lo reprehendiesse [3v] de su tiranía y males que hazía, Theodorico tomó enojo d'él, y desterrólo de la tierra y del lugar donde era, y mandolo encarçelar en la çibdad de Pavía, en el qual tiempo, para consolaçión del su espíritu y de otros que en semejante caso trabajassen, por que con mucha tristeza no fuessen penados, hizo este libro De consolaçión, demostrando cómo los ombres no deven mucho temer la contrariedat de la fortuna nin mucho alegrar con la ventura próspera quando viniere, por quanto es non estable.

El qual libro escrivió Boeçio en dos maneras: es a saber, alguna cosa d'él por versos y otra por prosas. E esto hizo él por quanto la tal manera de los assí escrevir más complía a su intençión y a la materia que aquí quería tomar, ca assí como el xarope que da el físsico al enfermo más ligeramente lo toma si fuere la amargura de las yervas mezclada y confundida con la dulçura de la açúcar, assí esso mesmo los dichos que son para consolar y esforçar al ombre que está con alguna quexa y tribulaçión, mayor consolaçión se reçibe quando en ellos ay dul[4r]çura.

E aun es de saber que este libro De consolaçión partió Boeçio en çinco partes, conviene saber en çinco libros, para cada uno de los quales hizo prólogo en espeçial, en el qual quien bien parar mientes quesiere halla tocada en suma la sentençia de todo lo que en el siguiente libro se contiene. E queriendo Boeçio hablar de la consolaçión philosóphica, primero acarrea y trae la persona del que ha menester ser consolado, e esto haze él luego en los primeros versos del primero libro quando dize "Yo cuitado Boeçio etc.". Lo segundo pone la persona que ha de dar y hazer la dicha consolaçión en la primera prosa de esse mesmo libro, donde dize "E como estas cosas conmigo callando pensasse, etc.". E lo terçero prossigue la manera de la consolaçión adelante, conviene saber en la segunda prosa, allí donde dize "Ya agora más es tiempo de dar la mediçina que de demostrar las llagas". Otrossí este primero libro primeramente comiença en el metro que en la prosa, lo primero por quanto la manera más antigua de escrevir era assí, según que lo dize Sant Isi[4v]doro en las Ethimologías en el capítulo çincuenta y çinco; lo segundo porque aquí Boeçio primero comiença en manera de llanto, con el qual entiende mover los coraçones de los que lo leyeren y oyeren a aver compassión y piedat d'él, ca la música, cuya propiedat se guarda más en el metro que en la prosa, mueve más la voluntad del ombre a oír lo que le dizen, como lo dize el mesmo Boeçio en un libro que escrivió de la música.

[117r] Aquí acaba el libro que es llamado Boeçio de consolaçión a gloria de Jesucristo Nuestro Redentor. E devéis saber que después que el rey Theodorico hizo encarçelar a Boeçio, en la qual prissión Boeçio hizo este libro para su consolaçión, fue muerto estando en la dicha prisión por mandado de aquel mesmo tirano rey Theodorico, e la causa de su muerte fue d'esta manera: como Boeçio estoviesse encarçelado según ya más complidamente fue dicho [117v] en el comienço d'este libro, acaeçió que murió el emperador Anastasio en el año que avían quinientos y diez y ocho años al naçimiento de Nuestro Señor Jesucristo y fue elegido el emperador Justino, que era muy católico cristiano. El qual emperador Justino ordenó que todos los templos que estavan hechos a honra de los dioses, en los quales los ereges adoravan, fuessen consagrados en eglesias. El qual mandamiento, como viniesse a Italia, donde por estonçes reinaba la eregía de los arrianos, de la qual eregía como el rey Theodorico fuesse favorable, fue muy turbado, por lo qual mandó al Papa Juan, el qual por estonçes regía la silla apostolical, y a otros cristianos nobles que a essa sazón eran en Roma, que fuessen a la çibdat de Costantinopla y toviessen manera con el emperador Justino que revocasse aquella sentençia, si non que pornía a espada a todos los cristianos que oviesse en Italia y en todos sus señoríos. Los quales, como fuessen con esta embajada al dicho emperador, él, vençido por sus ruegos y a causa de escussar los peligros de la gente cristiana mandó pre[118r]gonar que aquella sentençia que diera se non entendía de los templos de los arrianos, e en tanto que el Papa Juan fue y vino con la respuesta, como el rey Theodorico estoviesse muy lleno de saña, por hazer mayor enojo a los cristianos mandó matar lo mejor d'ellos, conviene saber a Boeçio, al qual mandó degollar en la cárçel donde lo tenía puesto. E assí devemos creer que es santo y mártir en la ecclesia de Dios, ca fue muerto por la fe de Nuestro Señor Jesucristo, onde sus reliquias yazen en París, en la eglesia de los monges, e según que lo tiene la Santa Eglesia, este es Sant Severino mártir. Deo graçias.

La primera parte del prólogo o "causa por que este libro fue hecho" transmite una versión reducida de la vida de Boecio, que se completa casi al final del códice con el relato de su muerte y el lugar donde está enterrado. En el prólogo también se mencionan el modus tractandi señalando la alternancia en la Consolatio de metros y prosas y el desarrollo de la acción en tres etapas (primero, presentación del consolandus; segundo, presentación de la consolatrix; tercero, proceso de consolación) y el ordo librorum (la obra se divide en cinco partes o libros). La adición de este y otros materiales, junto con el resto de modificaciones llevadas a cabo en esta refundición, revela un tipo de lectura muy diferente al de la traducción original, que se dedica a un "disciplo pequeño de los que dessean saber, venido noviçio al estudio" que quiere disfrutar con la lectura del verdadero texto de Boecio y gustar sus "istorias" aprovechando al mismo tiempo las enseñanzas en ellas contenidas; esta refundición apunta más bien a un propósito didáctico dirigido a un ámbito académico o eclesiástico.

Las transformaciones de esta versión –eliminación del accessus en la traducción original, reubicación de algunos de sus materiales en las glosas marginales, recuperación de un prólogo tomado de otra versión castellana de la obra por parte del autor de una refunción para conformar con él un prólogo y un epílogo– son un buen ejemplo de la flexibilidad con la que se elaboran y transfieren materiales de origen académico, con una larga tradición, en los nuevos esquemas de presentación del texto para los diferentes ámbitos de recepción del siglo xv castellano.

 

3. Final

En este trabajo se ha intentado presentar un ejemplo de la aclimatación en el siglo xv castellano del accessus ad auctorem, una de las principales técnicas hermenéuticas y de presentación del texto medievales, a partir de varios prólogos a las versiones hispánicas de la Consolatio Philosophiae de Boecio. Los recursos al alcance de los comentaristas y traductores bajomedievales castellanos se encontraban en su práctica totalidad en el Dialogus super auctores de Conrado de Hirsau y, en función de diferentes concepciones del texto y de los diversos ámbitos de gestación y difusión, los traductores seleccionan de entre estos recursos los que consideran convenientes para elaborar bien un prólogo académico a un texto pedagógico e instructivo, bien pormenorizadas vidas del autor acompañando textos de difusión cortesana; aparecen también nuevas formas de inclusión de los mismos materiales introductorios en una traducción ad eruditionem incipientium, libre de carga hermenéutica pero no carente de ayuda para el lector; una traducción que, a su vez, se refunde posteriormente con nuevos materiales exegéticos para adaptarse a un nuevo propósito con mayor peso didáctico.

 

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