La vida de Ysopo, clarísimo y sabio fabulador, nuevamente corregida, historiada y annotada, con muchas otras fábulas de Aviano, Pogio y otros autores. 1520.

/2r/ PRÓLOGO

omiença la vida de Ysopo, muy claro y acutíssimo fabulador, sacada e vulgarizada clara e abiertamente de latín en lengua castellana, la qual fue trasladada de griego en latín por Remicio para el muy reverendo señor Antonio, cardenal del título de sant Grisógono, con sus fábulas, las quales en otro tiempo Rómulo de Athenas, sacadas de griego en latín, embió a su hijo Tiberino. E assí mismo, algunas fábulas de Aviano e Doligamo y de Alfonso y Orias. Cada fábula con su título assignado, no que sean sacadas de verbo ad verbum, mas cogiendo el seso real según común estilo de intérpretes por más claro y más evidente discusión e clarificación del texto, e aún algunas palabras añadidas y otras quitadas y exclusas en muchas partes por mayor ornato y eloquencia más honesta e provechosa.
La qual vulgarización e trasladamiento se ordenó por e a intuytu e contemplación e servicio del muy illustre y excellentísimo señor don Enrique, infante de Aragón e de Cecilia, duque de Sogorbe, conde de Empurias, e señor de Valdeuxón, visrey de Cataluña. Conociendo que la obra no sea reputada por digna para que d'ella pueda ser informada e instruyda su esclarecida señoría. Mas porque de su superhabundante discreción, e muy benívola nobleza reciba auctoridad, e sea distribuyda a los vulgares e personas no tanto doctas e letradas, como de muy piadoso padre a los hijos.
Las quales fábulas son muy provechosas si por el lector son entendidas cerca de la doctrina de Basilio. Usando de la prudencia o mejor a manera de instinto natural de las avejas, las quales no mucho reputan la color exterior de las flores, mas perquiren e buscan el dulçor de la miel e provecho de la cera para composición y edificación de su casa e aquello toman quedando e permanesciendo la otra parte de la flor no corrompida. E assí, aquel que quiere leer este libro de la color de la flor, esto es, de la fábula, no deve curar, mas antes de la dotrina en ella contenida y enxerida para adquerir e alcançar buenas costumbres e virtudes, e para evitar e guardarse de los malos usos chupando e tomando assí en vianda del ánima y del cuerpo. /[2v]/ Porque los que esto no fazen, mas tan solamente por las fábulas leen este libro, por cierto éstos ninguna cosa de provecho dende recibirán más que el gallo de la piedra preciosa. La qual falló en el muladar buscando de comer, el qual más quisiera aver hallado un grano de cevada, o del trigo que el jáspide, assí como esto enseña la primera fábula de Ysopo.
E como aya de dezir de las fábulas del Ysopo cosa razonable es que sea aquí premitido e sabido qué cosa es fábula. Es de notar que los poetas tomaron este nombre fábula de fando, que quiere dezir fablar, porque las fábulas son cosas non hechas mas fingidas, e fueron halladas, porque por las palabras fingidas de las animalias irracionales de unas a otras la ymagen e costumbres de los hombres fuessen conocidas. El primero inventor de las fábulas fue dicho maestre Alemo cracoviense. E ay diversas fábulas, porque algunas son dichas esóphicas, las quales hizo e compuso el muy claríssimo Ysopo, e son donde las animalias irracionales que non tienen fabla son introduzidas e fingidas que fablan, o las cosas que carecen de sentido, assí como árboles, montes, piedras, aguas, cibdades e villas, etc. Otras son dichas libísticas, donde los hombres con las animalias fablan, o al contrario.
E también los poetas fingieron las fábulas porque son delectables para oyr -las costumbres de los hombres declaran e descriven- por quanto dellas son mejoradas, assí como Terencio e Plauto hizieron, ca escrivieron a Vulcano dios del fuego corvo e coxo, porque esto conviene a la natura del fuego, por quanto la flama del fuego nunca de su naturaleza derechamente sube más torcidamente. Fingen también los poetas una bestia de tres formas, la qual ha nombre chimera, que ha la cabeça de león, el vientre de cabrón y la cola de serpiente, porque el estado de tres maneras del hombre significa: es a saber, de la juventud, e virilidad, y de la vegez, porque los hombres en la juventud son quasi el león, ufanos e crueles e fuertes, dende acordándoseles de sus obras en medio del estado de su edad procuran e buscan para sí cosas provechosas e huyen las cosas nocivas, por lo qual por la asperidad e clara vista son comparados al cabrón, mas en la vejez constituydos assí como culebras en diversas maneras encorvan e assí a ellos muchos daños acontecen. Son también fingidos de los poetas los semitauros, o centauros, que son figurados fasta el ombligo quasi hombres, e dende abaxo como cavallos, significantes la brevedad de la vida del hombre, la qual assí como carrera de cavallo ayna passa.
Algunas costumbres d'esta manera aprobantes como paresce en la fábula de Oracio, donde un ratón se dize aver fablado a otro, y la comadreja a la raposa. E fueron falladas estas fábulas no porque la cosa fue assí fecha, mas porque signifique el estado de los hombres. Assí las fábulas del Ysopo son ordenadas sobre la vida e costumbres de los hombres. Semejante cosa avemos en el libro de los reyes, donde los árboles pidieron juez e fablavan con la oliva higuera e cepa e çarça. Y todas estas cosas se hazen porque de la higuera vengamos a la verdad que desseamos. Assí hizo el muy claro maestro Demóstenes de Athenas contra el rey Philipo quando demandava diez de los cibdadanos más sabios de Athenas, porque se alçase el cerco de la cibdad sobre la qual estava. El qual tal fábula fingió: que un lobo pedía al pastor que le diesse los mastines en su poder y que assí guardaría la paz con las ovejas porque por este dicho quería avisar e dar a entender a los cibdadanos de Athenas aquello que el rey pedía, según que esta fábula en la vida del Ysopo se contiene. Ca dezía Demóstenes assí como el lobo al pastor pedía los perros para que dende en adelante sin miedo las ovejas comiesse, assí el rey Philippo pide que le embíen los mayores e más sabios de vosotros porque assí más ligeramente vos pueda sojuzgar.
Postrimeramente es de notar la diferencia entre la fábula, hystoria e argumento. Fábulas son aquellas cosas que ni son fechas nin pueden ser fechas, porque serían fechas fuera de la naturaleza. Las hystorias son verdaderas e assí fechas como se cuentan. Argumentos son /3r/ las cosas que non fueron fechas, mas pueden ser fechas assí como las comedias de Terencio o de Plauto. E otras a estas semejables. Agora vengamos a la vida del Ysopo, la qual se sigue en esta manera.