Jornada quarta

 

Lepidano      Modesta           Perucho

 

Padre y madre de la dama    Ortelano

 

 

 

Cetina      Oripesta      Carmento

 

Moça       Donzella      Moço

 

 

Lepidano

Señora, muger y hermana,
descanso para mi fin,
baxemos, pues es mañana,
a la fresca del jardín
porque quiero
que hablemos muy por entero
en nuestro descanso cierto.

Modesta

Baxe tu merced primero,
ya está el caracol abierto.

/[Biiij v]/

 

Lepidano

Qué plazer
y qué descanso es el ver
estas flores en verano,
sino que, a mi parecer,
aqueste nuestro ortelano
tiene cierto
muy mal curado este huerto.
Hablemos en mi entremés,
que si en casa ay mal concierto
remediallo he yo después.
Ven, señora.

Modesta

La tardança es causadora
de pena al que está en cuydado,
di, señor, ya desde agora
y escucharte he yo de grado.

Lepidano

Contemplando
cada día y recatando
esta nuestra brebe vida,
sin saber cómo ni quándo
ha de ser nuestra partida,
ultra d'esto,
mirando cómo me acuesto
a la cansada vejez
y cómo buelan de presto
los años de la niñez
que, en verdad,
si juzga sensualidad
por más canas que yo tenga
parece a su seguedad
que aun agora al mundo venga.
Son tan frías,
tan ligeras y vazías
estas oras que aguardamos
que nos dexan nuestros días
quando menos nos catamos.
Mi dezir
es que, pues viene el morir,
y nos va tras los oydos
que vale más prevenir
ante de ser prevenidos;
y, pues Dios
por pecados de los dos
nos quitó el hijo varón,
la que queda aquá entre nos
dalle cobro es gran razón,
que, a nuestra hija,
cuya discreción cobija
esta falta y desventura,
no nos le falta una hebija (28)
en virtud y en hermosura.
Yo querría,
por tanto, señora mía,
darle compañía fiel
que ya meyor estaría
con marido que sin él.

Modesta

Dios lo sabe
quanto en mi voluntad cabe
tu intención discreta y sana,
plegue a Christo que lo acabe
con su Madre Soberana,
que, en verdad,
según nuestra mucha edad
muriendo en esta jornada,
sería gran penalidad
en no dexalla casada.

Cetina

¡Qué pesar,
que jamás he de parar
de la tarde a la mañana!
Por fuerza he de enxabonar
tres vezes cada semana,
con tal daño
yo les doy fe si me ensaño
de hablalles muy a la rasa,
aosadas cumpla mi año
no estaré más en su casa.
Sea en bonora,
secretos tienen agora
ambos a dos en la huerta.

Modesta

¿Quién baxa?

Cetina

                    Yo soy señora,
que salgo por esta puerta.

Modesta

Di, Cetina,
¿qué llabas en la bacina?

Cetina

Un poco de enxabonado.

Modesta

Pues despacha y buelbe ayna,
¿aora se te ha antojado?

Cetina

¿Quándo pues?
Aqueste es otro entremés.

Modesta

Si me descalço el chapín

/Bv r/

yo te mostraré lo qu'es.

Cetina

¿Que no he de hablar?

Modesta

                                  No en malsín,
doña loca,
que tienes verguença poca,
tal estás dentro qual fuera.

Cetina

Sus, pues cósanme la boca
y hablaré por la trasera.

Modesta

¿Y aún rezas?
Aosadas que tú te abezas
a entender en tratos malos.

Lepidano

A semejantes vilezas
son apropiados los palos.
Ya se es yda,
vos, muger, por vuestra vida,
castigad essa parlera.

Modesta

Abasta, demos salida
a nuestra razón primera.
Esto sé,
que antiyer quando le hablé
a mi hija d'esta cosa
en verdad que yo le hallé
de casarse no ganosa;
no sé qué's,
de dos maridos o tres
que [l]e señalé, es mi cuenta,
saltó comigo a trabés
que ninguno le acontenta.

Lepidano

Esse hablar
de no quererse casar
y el hazer essa tal pausa
has señora de p[e]nsar
que la verguença lo causa.
La ocasión
para dar la conclusión
en esta nuestra querella
sin buscar mas dilación
es apretarnos con ella,
por agora
esto bastará, señora;
a mí quedará el restante
pues tu quedas sabidora
de lo hazedero al delante.

Modesta

Plegue a Dios,
que en cruz se puso por nos,
hazernos tal beneficio
a descanso de los dos
para su santo servicio,
porque quando
la muerte venga bolando
no nos llebe con tal sed.

Oripesta

Señora, aquí está aguardando
la frangera (29) a tu merced.

Modesta

¿Qué demanda?

Oripesta

Faltóle para una randa (30)
más de una onça y media de seda,
quiera, si tu merced manda,
medir otra vez la rueda
y el assiento
del vando del paramento.

Modesta

Pues, pecadora de mí,
¿ya no le di cumplimiento?
Nunqua tal donayre vi.

Oripesta

Hame hablado
que la seda le ha faltado.

Modesta

Falta lo que se querrá,
que por peso se la he dado
por peso me la dará.

Oripesta

No sé, a fe,
dígaselo tu mercé.

Modesta

Dime, ¿dónde está ella agora?

Oripesta

En la sala la dexé
hablando con mi señora.

Modesta

Pues, señor,
perdóname, por mi amor.

Lepidano

Ve señora, en ora buena.
Est[e] ortelano traydor
¡qual tiene aquella acucena
tan perdida!
Pues no por la mala vida
que con mí tiene el villano.

Perucho

Señor, ¿a qué sos venida
a el huerta ta tiemprano?

Lepidano

Di, traydor,
¿por qué tienes sin temor
el huerto tan mal regado?

Perucho

No puede regar, siñor,
todo cequia está runado
y caxero,

/[Bv v]/

pos San Martín verdadero,
no la entiendo cómo está.

Lepidano

Pues di, necio majadero,
¿por qué no se adobará?

Perucho

Si adobar,
mañana estamos bagar,
oy clavelina trasplant[o]
no puede tado bastar,
tanro ay cossas que me espanto.

Lepidano

Sí, por Dios,
essa tacha tenyés vos
de tener trabajo mucho.

Perucho

Hablamos claro las dos
que no la entende Perucho.
Yo, sinyor,
no trabaya con calor,
no pinsáys so magidero
ni nunqua haramos mijor
por quanto tinéys diñero.

Lepidano

Qué pesar
es ell ombre platicar
con tal necio como es éste.

Perucho

Cómo si quiera armorçar
si pues imbiame la veste.

Lepidano

Esso sí,
yo entro pagador por ti
sin que más d'ello me assomes.

Perucho

Pesse a san, syñor, con mí
tú no trabajas, mas comes.

Lepidano

Baste ya,
no quieras buscar quiçá
como lo acostumbras riña.

Perucho

Embíala pues, si querrá,
panetico y un sardiña.

Lepidano

Calla loco,
deseruna poco a poco
esta broça y essa leña.

Perucho

Mona fe, nada no toco
si no sembro arberengeña
el primero,
y después al fadeguero
y esués masa y cossas mil,
siyñor, ¿quieréys al postrero
sembranos perixil?

Lepidano

¡Qué charrar!
Jamás hazes sino hablar
del punto que te lelbantas,
acaba ya de tomar
una hazienda y dexa tantas;
quanto dizes
es sin tronco y sin rayzes,
es, en fin, hablar en vano.

Perucho

Pues si pesa a mis ñarizes,
no estamos el seno en mano (31).

Lepidano

¡Qué porrada!
Yo jamás te veo hazer nada
por mucho que te alboroço.

Perucho

Pus, seynor, si no lo agrada
busca amo tamién yo moço;
sus, contamos,
que pardiós más no estábamos,
hara pus por San Martín.

Lepidano

Esso abasta, no riñamos,
¿quiéreste, pues, yr en fin?

Perucho

Sí, pardiós.

Lepidano

Pues, sus, no haya más desvíos,
yos con Dios a do querréys.

Perucho

¿Piensáis con manos vazíos?
Págame que me debéys,
yré enpués.

Lepidano

No has estado sino un mes
en mi casa, o poco menos.

Perucho

Más la he stado de tres,
pardiez, que andáramos buenos.

Lepidano

Harre allá,
que desméntesme quiçá,
juramento te hago a Dios.

Perucho

Pardiós, yo la contará
tamién, tamién como v[o].
Entendamos,
Pascua de huebo no entramos;
semana de monumento
bien cuerda que confessamos
moços, moças, más de ciento;
pus agora,
¿no estamos Muestra Siñora?
No me trayáys raposías,
págame, mucho bonora.

/[Bvi r]/

 

Lepidano

Ve, necio, que desvarías.
Con qué ultraje
me habla aqueste salvaje,
assí de una a los dos.

Perucho

No me tocáys en linñaje,
tan buena soy como a vos.

Lepidano

Innocencia
es el hazer resistencia
donde el seso está muy nuevo;
no me tientes de paciencia,
ven, darte he lo que te debo.

Perucho

¿No quieréys
pagarme que me debéys?

Lepidano

Sí, sí, luego ven a casa.

Perucho

Vamos, vamos, tú veréys
si pagaréys cuenta rasa
mi soldada.
Aosadas otro vegada
Aragón yo no lo vaya,
mañana bien madrugada
me quiere andar a Vizcaya.
En fin, fin.

 

 

Carmento

¿Quién habla en este jardín
tan gran rato de consumo?
Ora, pues, yo sea ruyn
si puedo ve[r] a ninguno.
¿Quál sería
si sospechan toda vía
los negros amoricones (32)?
Que me saliesse a porfía
algún triumpho de bastones.
¡Cap de tal!
Con tan bellaco caudal
no habría pues cosa más cierta
para hecharme all espital.

Cetina

¿Quién veo star cabe la puerta
desde aquí?
¿Es Carmento el que stá allí?
Él es, por mi fe, el badajo.
¡Ay, pecadora de mí,
qual vengo hecha un estropajo!
Pero andar,
ya no me puedo adobar
aunque diligencia prest[e].

Carmento

¿Quién no ha de resuscitar
con tal encuentro como éste?

Cetina

¡Quál sería
que burlasses toda vía
tan claro y tan a la rasa!

Carmento

Por esso haze tan bel día,
por estar tú fuera casa.

Cetina

¿Y este engaño
trahes acabo de un año
con tus visitas tan claras?

Carmento

Oxalá fuera yo paño
porque tú me enxabonarras.

Cetina

Mas, de veras,
pues a fe, si paño fueras,
según en tus tacas fundo,
nunqua tú limpio te vieras
con todo el xabón del mundo.

Carmento

¡Qué razón!
Si tú fueras el xabón,
si tacas trayo comigo
volbiera en mi perfección
estregándome contigo.

Cetina

Ay, galán,
¿para qué tan rezio afán?

Carmento

Esse afán yo me lo quiero.

Cetina

Las burlas vayan do van,
que si no mato, no muero.

Carmento

¿No matar?
Por la ostia de la mar,
que me tienes más que muerto.

Cetina

Pues haz tú luego enterrar
si estás muerto tan de cierto.

Carmento

Más valdría
si el remedio no se embía
si quieres por vida mía.

Cetina

La muerte el remedio ataja,
yo te porné la mortaja
luego aquí.

Carmento

Sus, sus, no burles aquí.

Cetina

Tus mismas burlas te entablan,
Ay, pecadora de mí,
pues, cómo ¿y los muertos hablan?
Ora espera,
pues hablas d'essa manera

/[Bvi v]/

yo quiero provar tu engaño,
muestra aquá el braço defuera
por ver si es bueno esse paño.

Carmento

Pese a tal,
con pelizco tan mortal
y aun con tus burlas tan frías.

Cetina

Sí, Dios me guarde de mal,
pensé que ya no sentías,
buelbe atrás.

Carmento

Haz de mí lo que querrás.

Cetina

Tus mentiras quedan claras,
al la landre ¿muerto estás?
¡Buen nogal de quatro varas!

Carmento

¡Qué tormento
es ver con qué desatiento
te burlas de mi semblante!

Cetina

Si piensas quiçá que miento
ponte un espejo delante.

Carmento

No ay espejo
de más hermoso aparejo
para mí que son tus ojos.

Cetina

No trahes muy buen consejo
en ver con essos antojos.
Ay, Carmento,
cómo vas sin fundamiento.
¿quies tomar viento en esponjas?
Pues a fe que no entre diento
por creher a tus lisonjas.

Carmento

Desde agora
te quiero hazer sabidora,
pues que quieres que hable llano,
que desseo sola una hora
tenerte toda a mi mano.

Cetina

Guarda afuera.

Carmento

No seas d'essa manera,
cumplamos nuestros desseos
que la affición verdadera
no sufre tantos rodeos.

Cetina

Yo que atize
hechizo con que me hechize,
guarde Dios de tal errada,
¿no veys cómo se lo dize
como quien no dize nada?

Carmento

¿Cómo assí?
Pues, aosadas, fía de mí
que tengo frente muy rasa,
que yo no me yré de aquí
sin entrar contigo en casa.

Cetina

Bien harás,
d'esso tú te guardarás,
tengamos todos buen seso.

Carmento

Pues por Dios que me darás,
si esso no quieres, un beso.

Cetina

Tente allá,
no te allegues tanto aquá.

Carmento

Tu esquives, por Dios, es mucha.

Cetina

Por mi fe muy bien será
si alguno aquí nos escucha
a los dos.

Carmento

Passe pues sólo entre nos.

Cetina

Dexa essos modos mañeros.

Carmento

Hora pues, yo sé, por Dios,
con quién no harías tantos fieros.

Cetina

¿Veys qué zelo?
Gracias ago al rey del cielo
que, en caso tan pudibundo,
yo no estimo en este pelo
a quantos ay en el mundo.

Carmento

Puede ser,
mas, según tu resaber,
no creo en aquesse santo.

Cetina

Jamás hombre ni muger
me osó dezir otro tanto.
¡Qué locura!
¿Cómo en tan mala figura
has de tener tú mi honor?

Carmento

Por ventura o sin ventura
lo darás al aguador.

Cetina

Essa taca
tu desvergüe[n]ça la saca,
tus hablas tales serán.

Carmento

Ara andad para bellaca.

Cetina

Andad vos para rufián.

Carmento

¿Veys qué espassa?
Voto a Dios, doña bagassa,
si tan presto no te entraras,
aunque ell espada es escassa,
yo hiziera que te acordaras.

/[Bvij r]/

¡O, mal grado
cómo se ha de mí burlado
mostrándose siempre tierca!
¡O, como que estoy picado
de aquella suziaza puerca!
Pero andemos,
que otra vez nos toparemos,
quando menos se reguarde
allí nos entenderemos.
Quiérome yr, que se haze tarde.