Jornada segunda

 

Gil Lanudo      Cetina      Carmento

 

Pastor              Moça       Moço

 

 

 

Leriana            Oripesta

 

Dama               Donzella

/[Av r]/

 

Gil Lanudo

¡Harre ya por aquá diabro!,
doyte a huego mala res,
¿pensáys estar en l'estabro?,
pesar del asno y cuyo es.
Harre, di,
pues juro al cuerpo de mí
coceáys eñora mala,
yo hos haré meçer de ay
que el punchar es lo que hos cala.
Sant Antón,
si no andáys como es razón
y más derecho que un cañuto
yo hos meta tanto aguijón
por essas nalgas de puto.
Ho, ho, ho,
yo hos juro a quín me parió
que yo hos haga, aunque hos desgarre,
que os paréys si digo xo
y que andéys si digo harre.
Boto a san,
¿qué's este donoso afán?,
allá mala landre hos cebe,
el caldero y el gabán
vos queréys que yo lo llebe.
¡Malapero,
anda agora, majadero!
¡Que mala pascua hos dé Dios!
Alto, que agora el caldero
yo lo llebo, que no vos.
Sus, malsín,
no andara, el hi de ruyn.
Más vale descavalgar
allá, placia a San Martín
que te vea rebentar.
¡Xo, esperá!,
su mercé agora andará
de que estoy descavalgado.
Más me vale yr cara allá,
empar d'este otro costado,
esso, sí,
que no estar parado ay
quando el hombre hos está encima.
¡Xo, xo, xo, cuerpo de mí!,
asno, no juguéys de esgrima
ara agora,
gracias a Nuestra Señora,
marcad bien quanto queréys,
no corráys tanto en malora,
cata qu'os adaguaréys.

Canción

En la ciudad de Toledo
retorcido el bigatón
pixase de barba lengua
anegada en Villalón
de la ron, ron, ron, ron, ron.
Doze mil peojos tiene,
todos granos de oro son,
atorgados por el Papa
donde flor de bayles son
de la ron, ron, ron, ron, ron.
Y allaron al aguazil
turradico cara el sol
y ellos en aquesto estando
sagodiosle un bofetón
de la ron, ron, ron, ron, ron.

He esperá
y ell ombre escavalgará,
llamaremos a la puerta.
Nuestra ama, ¿quién esta aquá?
Hou, tha, tha ¿soys quiçá muerta?

Cetina

¿Quién va ay?

Gil Lanudo

Yo, en malora, qu'estó aquí,
parávos a la ventana.

Cetina

¿Y cómo vienes assí
tan de priessa y tan mañana?

Gil Lanudo

Pese a san,
vengo por vino y por pan.

Cetina

¿Y ya no llebaste ayer?

Gil Lanudo

Pues, ¡plagas de San Millán!,
¿oy no habemos de comer?

Cetina

¡Qué sé yo!

Gil Lanudo

Yo hos juro a quí me parió
que assina lo voy creyendo,
¿pensáys por suerte que estó
como vos pedos vendiendo

/[Av v]/

toda el dí[a]?
Quien pacienta toda vía
no ha de passar sin comer.

Cetina

Ya el villano desvaría,
hora tomá, qué plazer.

Gil Lanudo

¡Sant Antón!,
con tanta presominción.

Cetina

Villano, ¿queréys callar?

Gil Lanudo

¿Pensáys que soy cagayón
que assí me habéys de tragar?

Cetina

Si hombre fuera,
por mi fe que te rompiera
essos ojos de traydor.

Gil Lanudo

El ojo de la trasera
me rompiérades mejor.

Cetina

Ay, borracho,
yo te haré, don cevil, cacho,
que mires bien lo que dizes.

Gil Lanudo

No soy hembra sino macho,
aunqu'os pese en las narizes.

Cetina

Baste ya,
sé que algún día verná
en que pagarás doblado.

Gil Lanudo

Dios, que ell ombre no podrá
dormir de aquesse cuydado.

Cetina

¡Calla pues!

Gil Lanudo

Dadme dos panes o tres
y enchitme el odre de vino
y hazedme el mal que podrés
que yo me yré mi camino.

Cetina

Daca aquá
essa bota.

Gil Lanudo

               Pues tomá.
Ora ¿vistes cómo grita?
Piensa que me espantará
la loca laminosita (15).
¡Quál se ensaña!
Querría más una castaña
que a todo su amenasar,
pardiez, si ell ombre la apaña,
qu'os le aga esternudar.

Cetina

Toma ay.

Gil Lanudo

Y este pan, cuerpo de mí,
duro es como un canto crudo.

Cetina

Sobra es bueno para ti,
‘a pan duro diente agud[o]’ (16).

Gil Lanudo

Landre mala
y en la cabeça una cala,
que tan bonito lo dizes.

Cetina

Ara vete, en ora mala,
no me inches las narizes.

Gil Lanudo

Para vos
ser la persona que sos
un poquillo hablaste mal.

Cetina

Duelos malos os dé Dios,
don ensensible bestial.

Gil Lanudo

¿Qué, qué, qué?

Cetina

Toma en ora mala y ve,
veamos si te yrás agora.

Gil Lanudo

Voto a San que yo daré
mil gritos a la señora.

Cetina

Grita ayna,
sí podrás llebar cecina
y algún otro pezcoçón.

Gil Lanudo

¡Señora, mire Cetina
que me ha dado un bofetón!
¡Voto al cielo!
que yo te frisara el pelo,
agradece que me voy.

Cetina

Ves, la yda de mi agüelo
sea la postrera oy.

Gil Lanudo

No hables más.
Te doy fe que tu serás
algún bonita joya.
¡Harre! Assí sí podrás
espaldarte en essa hoya.

Cetina

Mala gana
tengo, no sé si estoy sana,
no me puedo ver despierta.
Quiro, pues es de mañana,
barrer presto aquesta puerta.
¡Ay, qué boba!
¿Dónde está la negra escoba?
Jesús, qué flaca m[e]moria,
la gana toda me roba
en ver aquí tanta esc[o]ria.

Canción

/[Avi r]/

Llueve menudico
y haze la noche escura,
el pastorcillo es nuevo
non yré segura.


Alo pues.
Ay, qué pesado mal es,
esta thos me desatina.

Carmento

Beso las manos y pies
de mi señora Cetina.

Cetina

Ay, Carmento,
lexos de mi pensamiento
estavas, por mi fe, ahora.

Carmento

Y aún por tanto mi tormento
va de augmento cada hora.

Cetina

Bueno va,
¿y a burlar vienes aquá?
Pues sea Dios alabado.

Carmento

El burlar tuyo será
como tienes costumbrado,
pero, en fin,
la meaja me es florín
pues que salga de tu mano.

Cetina

Aosadas yo sea ruyn
si te queda el braço sano.

Carmento

Siempre habláys
cosas con que demostráys
desdeñarme todavía.

Cetina

Burláos vien quanto queráys,
tal ne scup quen menjaria.

Carmento

Pese a tal,
y aunque no fuesse en carnal
y costásseme la vida.

Cetina

¿De veras que estás mortal?,
¿morirás de aquessa herida?

Carmento

Caso feo
es que pienses, según creo,
que me burlo de contino.

Cetina

‘Lo que con el ojo veo
con el dedo lo adevino’ (17).

Carmento

¡O, buen grado
haya Dios con tal cuydado,
que piensas que tal so yo!

Gil Lanudo

Ell azeyte me he olbidado,
pesar de quí me parió.

Cetina

Ay, Carmento,
éntrate presto aquá diento,
no te vea, por tu fe.

Carmento

Tarde ya ten sufrimiento
que yo dissimularé.

Gil Lanudo

¡Ha, Cetina!,
báxame de presto ayna
esta azeytera de azeyte.

Cetina

¡Ay, memoria de ansarina (18),
mala horca en ti se espleyte!

Gil Lanudo

Pes'al ciego,
báxame recaudo luego
que he dexado el burro solo.

Cetina

No os matéys pues, don matiego (19).

Gil Lanudo

Acaba, yrme he en un bolo.

Cetina

Daca ay.

Gil Lanudo

¡Toma! Mas, ¡cuerpo de mí!,
¿qué hazéys con la moça vos?.

Carmento

Veamos, ¿qué te va a ti?.

Gil Lanudo

¡O, mala pascua vos dé Dios!
¿Cómo? ¿qué?,
¿pensáys quiçá que no sé
que os andáys arrebolviendo?

Carmento

Yo siempre tu amigo fue,
no sé qué te estás diziendo.

Gil Lanudo

Buen consuelo
me trahéys, yo's juri al cielo
que vos andáys con nequicia (20).
A mí no me agrada pelo
esse modo de amecicia
con engaño.
¡Dios! que vos soys gran tacaño.

Carmento

Baste ya, tengamos seso.

Cetina

Toma ay, diablo, mal año.

Gil Lanudo

Aosadas que tu harás queso (21).
¡Ho, ho, ho!
A la he, entiéndouslas yo.

Cetina

Darte un puño en essos dient[e]s.

Gil Lanudo

Yo os juro a quín me parió
que los dos andáys calientes.
No curés,
por la fe de Sant Andrés,
de dezillo a la señora.

Cetina

D'esso vos hos guarderés.

/[Avi v]/

 

Gil Lanudo

Quedad mucho de en malora
ambos dos.

Cetina

Hora ¿qué hos parece a vos
de aquel simple criminoso?

Carmento

Juramento hos ago a Dios
qu'es villano malicioso.

Cetina

¡Y qué tanto!

Carmento

Júrohos al Sepulcro Santo,
si hombre fuera de valor,
que yo hos le diera un samanto
qual nunca vido mejor.
Mas empero,
¿qué honrra es con un grossero
mostrarse el hombre enemigo?

Cetina

Ni te cumple ni le quiero,
ante bien te le haz amigo
y es mejor.

Carmento

Por serte obedecedor
haré tus mandados tales,
porque espero algún favor
d'essas manos liberales.

Cetina

¡Ay, dolor!,
trista de mí y ¿qué favor
puede salir de mi mano?

Carmento

Tomarme por servidor
será favor soberano.

Cetina

Grande salto
has dado y de fuerças falto,
y de ay no sé qué saque
sino subirme muy alto
porque cayga mayor baque.
Pero andar,
querrás también festejar
como tu señor va haziendo.

Carmento

Más claro puedes hablar
que de verdad no te entiendo.

Cetina

Ya le vi
que ayer passó por aquí
haziendo muy del penado;
dile, por amor de mí,
que no se meta en cuydado.

Carmento

¿Qué cuydado?

Cetina

Hazes del dissimulado,
ay, falso, falso traydor.

Carmento

Júrote a Dios consagrado
que vibes puesta en herror.

Cetina

¡Qué plazer!
¿Quiéresme dar a entender,
con essos tus juramentos,
que es el cielo de paper
y que lo buelben los vientos?
Mi simpleza
no es tan grande que me nueza,
por esso veslo cubriendo
ya como el pan con corteza,
lo que no quiero no entiendo.
¡Quién pudiesse
saber, sin que él lo supiesse,
si está siempre en su porfía!

Carmento

Hora, dado que assí fuesse,
¿a ti qué te penaría?

Cetina

A mí nada,
pero, pues que no le agrada
a mi dueña su servicio,
es cosa muy escusada
que salga el triste de quicio
de tal guisa,
que no firma dende pisa
y piensa en su fantasía
pescar truchas en cenisa
y ver el norte de día.

Carmento

¡Pese a tal!
¿Por qué en nada ponéys sal
sino en ser crudas neronas?

Cetina

No pensamos hazer mal
por guardar nuestras personas.

Carmento

Pues, a fe,
y assí Dios salud me dé
que, aunque hablas tan cruel,
si supiesses lo que sé
tú te amanzillasses d'él

Cetina

¿Cómo assí?

Carmento

Porque está qual nunqua oy,
como una cosa atordida
que otra tal cosa no vi
en los días de mi vida.
Podrá ser
que verná tanto a perder

/[Avij r]/

que cayga de la otra parte.

Cetina

El primero estoy por ver
d'essos que mueren d'essa arte.

Carmento

¿No has oydo
lo de Biblis y de Di[d]o,
de Philis por Demophón?

Cetina

Esso tú te lo has fingido,
no lo creo, hablillas son.
¡Qué apostura
que sacas de la escriptura
d'essas vanas poesías!

Carmento

¿Es hablilla, por ventura,
la que cuentan de Macías?

Cetina

Más que afán,
digan lo que se querrán,
no queda que no son locos.

Carmento

En vuestras bocas serán
los hombres cuerdos muy pocos.

Cetina

Oye aquá,
¿por desirte la verdá
tomas enojo tan ancho?

Carmento

Sus, señora, ¡baste ya!
que ‘al buen callar llaman Sancho’ (22).

Cetina

Pues, Carmento,
no hables sin fundamento,
¿en qué pides mi favor?

Carmento

En dolerte del tormento
y pena de mi señor,
pues que sabes
que quanto por él acabes
será merced no pequeña.

Cetina

¿Cómo? ¿y tengo yo la llabes
del coraçón de mi dueña?

Carmento

Bien está,
sé que sabe el hombre ya
tu braço hasta dónde alcança.

Cetina

Y, dime, ¿quién osará
meterse en essa balança?

Carmento

Pecador,
¿no podrás, so algún color,
hazer primero tus pruevas
hablando de mi señor
entre algunas otras nuevas?

Cetina

Por mi fe,
que yo no sé si osaré
emprender tal embaxada.
Si lo hago por ti haré,
aunque sé que vo engañada.

Carmento

Esso no,
que, por Dios, muy mal estó
con hombres que son ingratos.

Cetina

En vosotros veo yo
cada día tales tratos,
y, en después
que tenés vuestro interés,
volbés luego las espaldas
y antes que nada tenés
ysnos royendo las haldas.

Carmento

Tú, señora,
quedas siempre vencedora
que no ay quien pueda contigo.

Cetina

Por no poder en bonora
replicar a lo que digo.

Carmento

Está bien,
todo el drecho tú lo ten,
haz sólo lo que te ruego.

Cetina

Ay, que siento no sé quién,
por mi vida, vete luego.
Dios te guarde.

Carmento

Essa cosa no se tarde
te suplico quanto puedo.
Voto a Dios que yo te albarde,
todo viene anillo en dedo.
Voy mi vía.

 

 

Leriana

Oripesta, hermana mía,
triste estoy no sé de qué,
jamás me entra el alegría
sin saber causa por qué.
No me entiendo,
ni velando ni dormiendo
jamás puedo resistir,
ell alma me está diziendo
que algún mal me ha de venir
y en verdad
no entiendo su calidad
ni qué, ni cómo, ni quánto,
ni si es enfermedad
que may me vi en otro tanto.

/[Avij v]/

Solamente
te sé desir de presente,
si no buscas algún medio
con mano muy diligente
el morir sólo es remedio.

Oripesta

Por mi fe,
segñora, que yo no sé
qué dezir pues no te entiendo.
No se afija tu mercé
y ándate más descubriendo
porque es cierto
que, siendo el mal encubierto,
el médico desatina
haziendo algún desconcierto
en lugar de medicina.

Leriana

Ay, hermana,
que ni sé si me estoy sana
ni si estoy en paz o en guerra
que, desde ayer de mañana,
ni estoy en cielo ni en tierra.

Oripesta

Por ventura,
si es, segñora, calentura,
sépale luego tu padre.

Leriana

Guarde Dios de tal locura.

Oripesta

¿Es por dicha el mal de madre?

Leriana

No es su par.

Oripesta

Sé que suélete tomar.

Leriana

Sí, pero mayor es éste.

Oripesta

No puedo en la cuenta dar
sin que algún perplexo reste.

Leriana

Oripesta,
el bien hazer poco cuesta
y da pagua muy gloriosa,
darte he cuenta de la resta
si me ofreces una cosa.

Oripesta

(Ay, amarga,
esta cosa ya sé, es larga,
sus, sus, sus, perdido es todo,
por mi fe, con essa carga
miedo he que saldrás con lodo)

Leriana

No te entiendo,
hermana, ¿qué estás diziendo?

Oripesta

Segñora, que no te penes
que ayudarte he, Dios queriendo,
si me dizes lo que tienes.

Leriana

Sea assí,
mas rodíllateme aquí
y hazme luego juramento
que jamás saldrá de ti
sin dar yo consentimiento.

Oripesta

Soy contenta
dado que me das afrenta
en que no te osas fiar,
cierto bien puedo yr desenta
en tus secretos guardar.

Leriana

Ya lo sé
pero assí descansaré,
no te pene, por tu vida.

Oripesta

Desde agora te doy fe
no hablallo a alma nacida
y esto abaste.

Leriana

No quiero que más se gaste
almaz en encubrillo,
aunque el medio me contraste
no dexaré de dexillo.
No sé yo
cómo fue ni cómo no
que en tal perplexo me ha puesto
que, en solo que me miró,
se volbió tierra mi gesto.

Oripesta

¿Cómo es esso?
¿Quién te miró con excesso
que te puso en tal mal peligro?

Leriana

Ay, que erréme en el processo,
que no sé lo que me digo,
sino que
de alterada que quedé
su absencia me descalabra.

Oripesta

Habla claro, por tu fe,
que no te entiendo palabra.
¿Quál absencia
descalabra tu prudencia?

Leriana

¡Ay, que yo no he dicho tal!

Oripesta

(¡En cargo de mi conciencia
que piensa que soy bestial!)
Sus, señora,
baste, baste por agora,
ya conozco tu tormento

/[Aviij r]/

pero, pues que te desdora,
ten un poco sufrimiento.

Leriana

Ay, hermana,
no me culpes de liviana
que me sacarás de quicio,
que, aunque resisto de gana,
el cuerpo haze su officio.

Oripesta

¡Cómo! ¿que
piensas que contrastaré
en remediarte si puedo?

Leriana

Ay, callamos, por tu fe ,
o, si hablas, habla quedo.
Ten por cierto
que, pues te me he descubierto
sin nada me reservar,
blanco o prieto, drecho o tuerto,
todo te lo quiero hablar.
El afán
que mis fatigas me dan
sin causa, triste de mí,
es la causa aquel galán
que ayer passó por aquí.
Mas no creas,
aunque los señales veas,
que me peno por su piel
mas por dos crianças feas
que tobe para con él.
Él passava,
yo, que en la ventana estava,
alço los ojos por ver
y entréme quando me hablava
no queriendo responder.

Oripesta

Ciertamiente
algo fuiste negligente,
mas, si no ay mayor processo,
yo habré modo suficiente
para dar remedio en esso.

Leriana

Bien querría,
mas creo que más valdría,
si te pareçe que osasse
que, contingo en compañía,
yo mesma me le escusasse.

Oripesta

(Bien te entiendo,
por hablar con él va urdiendo,
no sabe cómo se empieçe.)
Esso que estavas diziendo
digo que bien me parece.

Leriana

Oye aquá,
¿pues de qué forma será
que mi honrra quede entera?

Oripesta

Fácilmente se hallará,
yo te diré en que manera.
Tú podrás,
como en costumbre lo has,
star labrando en tu coxín
en la rexa de par detrás
del álamo del jardín.
D'esta vía,
porque él passa cada día
muchas vezas por allí,
viéndote sin compañía,
la habla querrá de ti.

Leriana

Hay, hermana,
yo bien tomaré de gana
tu consejo si aprovecha,
mas la salud muy temprana
poco vale y presto es hecha.
Miedo he
que, como siempre me fue
la Fortuna muy contraria,
que en esto también terné
su rueda por adversaria.
¡No debiera
nacer la que may espera
de ver alegre su gesto!

Oripesta

No llores d'essa manera,
señora, que no es onesto.
Te prometo
de sacarte d'esse apreto
y aunque fuesse muy mayor,
obremos por lo secreto
porque assí cumple a tu honor.
Por aora
subamos que es ya ora,
no llores, si Dios te vala,
porque siento a tu señora
dar pisadas por la sala.
Ven callando

/[Aviij v]/

que con Cetina está hablando,
pero no vengas llorosa.

Leriana

Di que me hallaste rezando
si te pide alguna cosa.