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El Sobremesa y Alivio

de caminantes, de Joan de Timoneda. En

el qual se contienen affables y gracio-

sos dichos, cuentos heroycos y de

mucha sentencia y doctrina. A-

gora de nuevo añadido por el

mismo autor, assí en los cuen-

tos como en las memori-

as de España y Va-

lencia.

 

 

Impresso con licencia.

Véndese en casa de Joan Timoneda.

 

 

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Soneto a los
Lectores.

 

¿Qué buscas, Sobremesa? La prudencia.
  Di, ¿para qué? Para mis contezillos.
  ¿Aquéssa? Essa que sabrá sentillos.
  ¿Cómo? ¿qué viste en ella? Experiencia.
Mejor buscar sería la eloqüencia,
  que sigue, aguarda, apunta puntezillos.
  Sin essas dos, el que querrá dezillos,
  dirá su mesma y propria insufficiencia.
Por esso el dezidor ábil, prudente
  tome de mí lo que le conviniere,
  según con quien terná su passatiempo.
Con esto dará gusto a todo oyente,
  loor a mi auctor, y al que leyere,
  desseo de me ver en algún tiempo.

a ij r

Epístola al
Lector.

Urioso lector, como oyr, y ver, y leer sean tres causas principales (exercitándolas) por do el hombre viene a alcançar toda sciencia, essas mesmas han tenido fuerça para conmigo, en que me dispusiesse a componer el libro presente dicho Sobremesa y Alivio de caminantes, en el qual se contienen diversos y graciosos cuentos, affables dichos y muy sentenciosos. Assí que fácilmente (lo que yo en diversos años he oydo, visto y leydo) podrás brevemente saber de coro, para poder dezir algún cuento de los presentes. Pero lo que más importa para ti, y para mí, porque no nos tengan por friáticos es que, estando en conversación y quieras dezir algún cuentezillo, lo digas a propósito de lo que trataren, y si en algunos he celado los nombres a quien acontescieron, ha sido por zelo de honestidad e yvitar contiendas. Por tanto, assí por lo uno como por lo otro te pido perdón, el qual no pienso que se me puede negar.

Vale.