PARTENOPE LA FULGENTE, DE DIEGO DEL CASTILLO (c.a. 1458)

[f. 240v](*)

 			 Parténope la fulgente(1)
			en otro tienpo llamada,
			por esta letra(2) presente,
			saluda muy tristemente
			a ti, la reina cuitada(3);			
			en la qual dubdo si vieres(4)
			razón(5) que mucho te plega(6), 
			antes creo, si me quieres,
			que, después que la leyeres,
			de mi fabla(7) te desplega(8).(9)
			                 
  			Por mi carta non sabrás
			ninguna nueva plaziente(10),
			nin te pienses que podrás,
			desque bien la notarás(11), 
			bevir más entre la gente;		
			ca(12) serás en tanto grado(13)
			con dolor amanzillada(14),
			que tu mal atribulado(15)
			nin tus quexas avrán vado(16),
			nin podrás ser consolada.	
		
  			Non curo tanto de mí(17)
			nin de mi dura fatiga(18),
			¡O reina! quanto(19) de ti;
			Fortuna, por que(20) sentí
			ser tan crüel(21) enemiga,				
			que jamás non te dexó
			del marido ser tratada(22),
			mas los tienpos(23) que bivió
			tan lexos te lo llevó 
			que non fuiste maridada(24).
			
 [f.241r]

 			 Y maguer que(25) mejor fuera
			para mi tribulación(26),
			cuitada(27), si yo pudiera
			non fablar de tal foguera(28)
			qual quema mi coraçón,					
			porque yo, la sin ventura(29),
			amarga ciudat cativa(30),                    
			non tomase con tristura(31)
			tantas vezes sepoltura(32)
			y restase sienpre biva(33).			
 
			 Pero, si quieres que fable
			por do ronpa mis entrañas(34),
			sepas que la miserable
			fiera Muerte detestable,
			con su carniceras mañas(35),			 
			faziéndome cruda guerra
			por que(36) yo fuese plagada(37), 
			tu marido so la tierra(38),
			do ninguna llave cierra,
			le faze tener morada.			
 
			 Allí comen sin themor
			de su carne los gusanos,
			la que pierde tal honor(39)
			mira si seria(40) mejor
			que muriese con sus manos.		
			¡O loba(41) que tal consiente,
			reina triste, dolorosa,
			un tal rey tan excelente(42)
			ser robado prestamente
			de la Muerte rigurosa(43)!(44)
			
  [f.241v]

			 Ha matado y destruído
			tu marido e mi señor.
			Tu plazer es consumido(45),
			todo tu favor perdido,
			biuda triste con dolor.			
			¡O feroce, dura Muerte(46),
			raviosa(47), crüel, tirana!
			presumiendo(48) de muy fuerte,
			que robaste, por mi suerte(49),
			tal riqueza soberana.			
 
			 Llora tú, la reina triste,
			y faz(50) llanto pasionado,
			llora bien, pues que perdiste
			tal marido qual toviste
			de virtudes tan dotado.			
			Tú sola más que ninguna
			por cierto(51) deves llorar,
			blasfema(52) de la Fortuna
			que tanto(53) rica coluna(54)
			crüel te quiso robar.			
 
			 Da maldición(55) a los Fados(56),
			que tanto mal te fizieron.
			¡O planetas desdichados,
			dias mal afortunados(57)
			que tal ventura te dieron!			
			Tirana,crüel, raviosa,
			¡O perpetua muerte cruda(58)!
			enemiga porfiosa(59),
			que de gloria tan famosa
			así te dexó desnuda.
			
 [f.242r]

			 ¿Qué será de tu plazer,
			reina mal aventurada(60)?
			¿A dó te podrás bolver,
			que tristeza y desplazer(61)
			en ti non fallen morada?			
			¿Qué será de tu conorte(62)                   
			y de tu singular(63) gozo?
			Pues abatida(64) tu corte
			y somido  tu deporte(65)                       
			es en muy escuro pozo(66).                               
 
			 Vengamos ya, desastrada(67),               
			a mí, la ciudat mesquina(68),
			do tristeza es encerrada,
			de todos bienes privada,
			fecha sola tan aína(69).                                      
			Y si qualque(70) pïedat
			de mí te puede vencer(71),
			consuela tu soledat
			con mi grant calamidat,
			non te dexes perescer.			
 
			 En los tienpos que bivía
			tu marido, e trihunfava,
			era tanta mi valía
			que qualquiera que me vía(72)
			grant princesa me llamava.		
			Agora mi triste fado(73), 
			por me más amanzillar(74),
			entre dos tablas ligado
			lo tiene tan apretado
			que non me puede fablar.
	
 [f.242v]

			 Los gentíos(75) que me vieron
			abrigada de tal manto,
			veyendo(76) como murieron
			mis gozos  y fenescieron(77),
			me demandan(78) con espanto		
			dónde [son](79) sus grandes fiestas,
			¡O ciudat! ¿E las tus galas?
			Con trïunfos e riquezas,
			¿Cómo tornaron tenpestas(80)
			los tus conbites(81) y galas(82)?			
 
			 Bien que tu fiera pasión
			¡O reina desaventurada(83)!
			consiente justa razón
			que con más biva mención(84)
			sea de todos mirada(85).(86)			
			Pero(87) cierto(88) yo te juro,
			si bien quisieres mirar
			este mi dolor escuro(89),
			yo pierdo tan rico muro
			qual jamás podré cobrar(90).                    	
 
			 Ca non resta quien me pueda
			consolar de tanto duelo(91).
			La Fortuna que non queda,
			subvertiendo la su rueda(92),                   
			me maldixo desde el cielo.		
			Ha podido fazer tanto
			con sus perversas maneras              
			que soy llena de quebranto,
			convertidas son en llanto
			mis caminos y carreras(93).
			
 [f-243r]

			 Ya non fuera yo nascida,
			Muerte, para tanto fuego,
			pues non quieres, condolida(94),
			que yo salga desta vida
			nin te vences por mi ruego.		
			Non te mueve(95) mi porfía(96),
			nin tu sonbra me da ley(97),
			nin quieres, por cortesía, 
			que yo faga conpañía 
			con los huesos de mi rey.			
 
			 Yo seré por ti nonbrada
			con estraña conpasión(98),
			tú por mí tan blasfemada(99)
			que jamás te será dada
			si non grande maldición.			
			Reputaste ser victoria
			esta mi pena cuidosa(100),
			y por más doblada(101) gloria,
			creyendo darte memoria(102),
			déxasme triste, llorosa.			
 
			 Por ende(103), reina bendita,
			sabia, virtüosa e casta,
			a mí digan ser maldita,
			pues mi cuita es infinita
			y ningunt llorar me basta.		
			Que tú eres por derecho(104)
			reina de grant puridat(105),                   
			do virtudes por tu lecho
			guardaron sienpre de fecho(106),
			al maridar(107), castidat(108).

  [243v]

			 Y consuela tu persona,
			te suplico caramente(109)
			¡o reina de grant corona!
			Tu linpio nonbre de dona
			faz que suene virilmente(110);
			agora muestra quien eres
			mejor que quando casada,
			que, si bien mirar quisieres,
			tú sola de las mugeres
			eres lunbre preservada.
		
  				Última

			 Tus exenplos y dotrina(111),
			los tus muy discretos modos,
			tu clemencia tan divina,
			la tu condición benina(112),
			tu real sangre de godos,			
			nescesario es que parescan(113)                   
			en la tal nescesidat,
			porque(114) jamás non perescan
			tus virtudes(115), mas(116) que crescan
			con mayor filicidat.			


© Loudes Simó (1998)