¶1 LA CONSTANTE | AMARILIS. | PROSAS Y VERSOS | de Christóval Suárez de Figueroa: | Divididos en quatro discursos. | A DON VINCENCIO GVERRERO | Marqués de Montebelo, Cauallero del há- | bito de Alcántara, Gentil hombre de la | Cámara del Duque de Mantua | y su Cavallerizo mayor. [Escudo en el que hay un jarro con cinco azucenas] Con licencia, y Privilegio. | Impresso en Valencia, junto al molino de Ro | uella. Año mil 600, y nueve.

 

 

APROBACIÓN.

 

¶/2/ Por orden y comisión del Illustríssimo y Excellentíssimo señor don Iuan de Ribera, Patriarcha de Antiochía, Arçobispo de Valencia,(1) he visto y examinado un libro de prosas y versos, intitulado La constante Amarilis, de Christóval Suárez de Figueroa, y en él no he hallado cosa repugnante a la fe y buenas costumbres, antes bien, debaxo de disfraz pastoril, muchos discursos provechosos y sentencias graves, acompañadas de agudeza de ingenio, eloquencia en el dezir y suavidad en el estilo, de donde pueden los moços aprender a reglar sus antojos, los graves, a sentir altamente en sus opiniones, y los aficionados a la poesía, a professarla con la pureza que ella merece. Fecha en Valencia, a primero de agosto de 1609.

 

El Licenciado Gaspar Escolano, Retor de
San Estevan y Coronista del Rey nuestro
Señor en el Reino de Valencia. (2)

 

 

¶/2v/ A don Vincencio Gverrero, Marqvés de Montebelo, &c.(3) Con dedicar a V.S. esta muestra del desseo que tengo de servirle, pretendo acudir a parte del mucho agradecimiento que deven descubrir infinitos españoles amparados y favorecidos de V.S. en ocasiones diferentes, no sólo en Mantua de paso, sino de assiento en Flandes, donde V.S. sirvió con gran valor a su Magestad no pocos años. Estos discursos ciñen una reziente istoria de tan dignos amores que pueden los más encendidos amantes aprender de su tela el modo de conseguir lo que dessearen con largo padecer y sufrir. V.S. admita el don tan rico de voluntad quanto V.S. de las partes que hazen ínclito y heroico a un cavallero, que, con tal protector, él quedará seguro de maldizientes, y su dueño alentado para ocuparse en más cosas del servicio de V.S.

 

Christóval Suárez de Figueroa

 

 

Al letor.

¶/3/ Si esperas deste libro alguna grande suspensión de ánimo fundada en intricados sucesos, ciérrale sin pasar adelante, que no todos pueden ser Teógenes o Ariostos. Mi intento ha sido celebrar la constancia y sufrimiento de dos amantes perseguidos desde el principio de sus amores hasta su venturoso casamiento, entreteniendo al uno en su prisión con verisímiles juntas y conversaciones, a cuyo efeto e querido valerme de lo que me pareció más a propósito, sin poderlo estorvar el imaginado temor de tu censura. Ni te parezca busco en los siguientes episodios nuevas ocasiones de dilación, que, si lo miras con cuidado, hallarás ser su travazón no violenta, antes llamarse uno a otro con propiedad, o por razón de materia, o por novedad de sujeto; y para ornamento y belleza de obra digna de alabanza no sólo es lícita, mas forzosa, la variedad de digresiones y extensión de coloquios.

 

¶/3v/ Por no cansarte en las bodas con invenciones y torneos usados de otros en semejantes ocasiones, las quise ceñir con pocas palabras, apuntando como de paso -también por evitar molestia-, los juegos que pudo aver en ellas.

 

Podrá ser que quando alabo la poesía para confusión de qualquiera irracional que la vituperare, repares en que nombro algunos antiguos no conocidos de ti por poetas. Mas advierte que hasta el tiempo de Aristóteles todos los filósofos escrivieron sus obras en verso, estilo que casi tenía fuerza de ley. Bien sé te parecerá estraño el pronóstico de la batalla y vitoria de Arauco por Menandro; mas ten noticia que quanto se escrive allí se funda en lo que juzga de su nacimiento cierto astrólogo eminente en su facultad. Y pues la falta de tiempo sobrelleva muchas de entendimiento, hallen contigo alguna escusa las desta obra por la brevedad con que fue compuesta, pues apenas se tardó en ella espacio de dos meses, como saben muchos y, en particular, los sujetos celebrados en su discurso.