FARSA LLAMADA ALARQUINA


Edición realizada por José Manuel Lacoba Vila
(Universidad de Valencia)

Revista Lemir, nº 1 (1996-7)
30/9 /96


/Aj r/

Farça nuevamente compuesta llamada Alarquina, la materia de la qual es aquel antiguo Romance del conde Alarcos. Es obra muy sentida y graciosa y muy regozijada, en la qual se introduzen las personas siguientes: primeramente dos pastores, llamados el uno Corcuera y el otro Penoso, entre los
quales passan cosas muy graciosas; el Rey Ruano;
la infanta Solisa su hija; dos pajes, el uno
llamado Felestín y el otro Galindo;
y el conde Alarcos y su
muger la Condessa.

/Aj v/ Entra un pastor llamado Corcuera, que haze la entrada.

[CORCUERA]: Dos, que noramalas son,

las que traygo para dar,

començaldas de tomar.

Diros he para quien son:

la primera, 5

sea para qualquier o qualquiera

que dixere para ti;

la otra quédese aquí

para toda esta renclera.

Dios me vala 10

de no pagar alcavala

todo el tiempo que biviere;

venga, venga en ora mala

el puto que la pidiere.

Pese a san, 15

si Dios me hiziesse sacristán

o arçobispo, al menorete

para ponerme un bonete;

mas quál estaría el gañán

si lo fuesse, 20

y en tal quillotro me viesse;

con plazer de verme rico,

voto solemne hiziesse

de quitarme el çamarrico.

Mas quál 25

estaría de pontifical,

hinchado como unos fuelles;

vestirme ya muy real:

medias calças, çaragüelles.

Qué capones, 30

qué gallinas, qué ansarones

metería so este pancho,

atestar en perdigones

que me parasse tan ancho.

Más de mil, 35

y aun vaca con perexil

y carnero con mostaza,

y buena oveja gentil

cozida con gallinaza;

qué de vinos 40

que ternía, tan refinos,

salidos por candiota,

que cantassen cherubinos

cada vez una gran bota.

Mis criados 45

serían muy bien tratados

en su próspera juventud,

después en la senetud

de mí mal galardonados.

Pues en cama, 50

en esto ternía yo fama.

Sí, juro a san Dionés,

que no me faltasse una dama

que me rascasse los pies;

y diría: 55

"Moços, moços ¿es de día?";

"Señor, dadas son las diez";

y entonces, me dormiría.

Sí, por ésta, y aun par diez,

más haría, 60

levantarme a mediodía

y echarme en anocheciendo;

y en la cama almorzaría

y amanescería comiendo,

y diría: 65

"Traelde a mi señoría

buenas migas, buena leche,

longanizas en lexía,

morcillas en escaveche".

Y pornía 70

en las cartas que daría

(escucha, mira si ruedo):

"De nos, don Pero García,

arçobispo de Toledo;

los abades, 75

de todas nuestras ciudades

qu'estáys so el arçobispado,

salud y gracia, sepades

que tenéys un gran perlado.

/Aij r/ En linaje 80

no ay quien le haga ventaje:

es muy grande esgrimidor,

baylador d'un personaje

y no mal dessollado[r]".

Qué honor 85

ternía un tan gran señor,

y no de baxos parientes,

sentado en un servidor

y mondándome los dientes.

Mis criados, 90

con los bonetes quitados

como en Portugal y en Roma,

los cañones atapados,

yo oliendo en una poma.

Mas queremos, 95

con el mando que tenemos,

aunque no lo merescía,

que comamos y holguemos

con la renta que tenía.

Entra otro pastor llamado Penoso

PENOSO: ¿Qué hazías, 100

que tanta trisca tenías

que te sentí desde el hato?

CORCUERA: Llegué a las avemarías

y paréme aquí un rato,

y parado 105

entre mí he pernotado

qué haría si tuviesse

un valiente arçobispado.

PENOSO: No havría quien te conosciesse.

CORCUERA: Pardiez, sí. 110

No me conoscería yo a mí

viéndome tan quillotrado.

PENOSO: Di pues, ¿qué darías a mí?

CORCUERA: Un oficio muy honrrado:

cozinero 115

o a lo menos despensero,

que traxesses de comer.

PENOSO: Yo, juro a diez verdadero,

más vale ser botiller.

CORCUERA: ¡Qué diabro, 120

yo no entiendo esse vocabro!

¿Botillero es despensero,

o calonge, o racionero,

o la cría del estabro?

PENOSO: Acertar, 125

el que te havía de guardar

las conservas y los vinos.

CORCUERA: ¡Qué harías de tragar

de aquellos manjares finos!

PENOSO: Ora ver, 130

si tu alcançasses a ser

quiçás Papa o Sancto Padre,

¿qué me havías de hazer?

¿Havíasme de hazer compadre?

CORCUERA: ¡Qué locura! 135

¿Toda essa es tu cordura?

¿Y tal dicho se te escapa?

¿Soy yo muger por ventura

que havía de ser Papa?

¡Qué dezir, 140

y todo esse es tu argüyr,

pues, aunque fuesses mochacho!

PENOSO: ¿Pues cómo havía de dezir?

CORCUERA: ¡Papo, Papo!, pues soy macho.

[PENOSO]: No caya 145

en aquessa astrología,

que soy necio como un sapo.

CORCUERA: Pues clara está la porfía:

la Papa, muger del Papo.

PENOSO: Sí, par Dios, 150

ygualaros queréys vos,

por tu mal creo que escarvas.

¿Pues quién soys vos?

CORCUERA: Quien hos pelará essas barvas.

PENOSO: Noramalas 155

¿Dónde hos han nascido alas?

No miráys qué pundonores,

yo lo vi vendiendo palas

/Aij v/ y agora álçase a mayores.

CORCUERA: ¿Vos a mí? 160

PENOSO: Yo digo que yo lo vi.

CORCUERA: Juro a Sant, quiçá que hos dé.

PENOSO: Ora dadme vos; sí, sí.

CORCUERA: Pardiez, esso sí haré.

PENOSO: ¡Ay, cuytado, 165

el sopino me ha quebrado,

ya no soy para muger!

¿Dó se fue aquel derrengado?

¿Dónde se fue a esconder?

Mal peccado, 170

que'l dolor que me ha quedado

m'a hecho c'aya mal día;

y me ha hecho que aya olvidado

el quillotro a qué venía.

Sin remedia, 175

sepan que una comedia

les traygo pintaparada;

en breve casi la materia

me ha sido relatada.

No es de amor, 180

sino plazer y dolor,

que'n pensallo me ha espantado

embiar por embaxador

un asno enalbardado.

Una donzella 185

muy galana y muy bella,

toda llena de agonía,

porque no se acuerdan d'ella

ni tal cuydado tenía.

Al fin, fin, 190

señores, por Sant Martín,

que obra es de plazentorio.

Nunca medre el hi de ruyn

que no prestare auditorio.

Aquí se va el pastor y entra la Princesa, hablando consigo misma.

PRINCESA: Mi soledad tan esquiva 195

de pensamientos raviosos

veo que siempre me priva

los plazeres desseosos.

Señor,

tú que das al qu'es menor 200

alegría y contentamiento,

y por contrario, al mayor,

congoxoso pensamiento,

de tal suerte

qu'es muy bien cierto temerte 205

para haver el galardón;

mas mi pena es grande y fuerte,

grande sin comparación

en que navego.

Pon, Señor, algún sossiego 210

en mí, triste apassionada,

amatando aqueste fuego

que me tiene assí abrasada,

y no me dexa,

sino contino me aquexa 215

combidándome a la muerte.

El bien todo se me alexa

de mi desastrada suerte.

Desdichada,

triste malaventurada, 220

llena de muchos cuydados,

sin reposo apassionada.

Ya mis ojos son cansados

de llorar

sin dexarme sossegar, 225

y el cuydado que me aquexa

y sin nunca reposar

jamás por jamás me dexa;

mis tormentos

y mis tristes pensamientos, 230

ansias, cuydados, passiones,

que todos son recontentos

de me echar en perdiciones

/Aiij r/ con las tristes.

¡O madre que me paristes! 235

¿Qué sería si tú biviesses?

¿Y aquello que prometistes

antes que tú te muriesses?

Todas deven,

aquellas que madres tienen, 240

rogar mucho por sus vidas,

porque como yo, se pueden

sin ellas verse perdidas.

¿Quién creyera

que a mi padre le pluguiera 245

ententar tal desatiento,

pues mi madre le dixera

en su postrer testamento?

Aunque cruel,

determino embiar por él 250

con desseo de quexarme,

y confío tanto en él,

qu'él havrá de remediarme

desde agora.

¡Pages, pages venid hora! 255

PAGES: ¿Qué manda tu gran alteza

que nos llamas adeshora?

PRINCESA: Mando que vays con destreza,

con honor,

al Rey mi padre y señor 260

que me venga luego a ver,

que me ha dado tal dolor,

que mayor no puede ser.

Aquí se van los pages a llamar al Rey, y la Princesa se queda sola

y dize hablando consigo misma pensando:

[PRINCESSA]: Estoy y[o] considerando

la locura de los padres, 265

que hablan de quando en quando

por consejo de comadres;

y al nascer,

dizen a mi parescer

cómo estamos en desgracia, 270

que si buenas no han de ser

Dios las cumpla de su gracia;

y si es varón

ay tanta conversación:

¡"Dios hos guarde el heredero"! 275

Críanlo con presunción

y al padre roban primero

los ducados,

y después de bien gastados

viénense sin mas desdén, 280

y como son tan amados

todo les paresce bien;

y la hija

dizen qu'es mala vasija

y que se alçan a mayores, 285

si virtud no las cobija

mando yo los guardadores.

En verdad

y con gran certenidad,

si con mí no se declara, 290

por la Sancta Trinidad,

que le costará bien cara.

¿Qué he hablado?

Bien havía negociado

si alguno aquesto me oyera. 295

¡Buelve coraçón malvado,

buelve, buelve a la carrera

del honor!

¡O, diablo engañador,

ya andas por enlazarme! 300

Tu engaño no es valedor,

de lo bueno quiero armarme,

que es perfecto,

y tener muy buen subjecto.

Y tener tales desvíos, 305

padescerme yo el secreto

por no deshonrrar los míos.

/Aiij v/ No se gana

sino de bivir muy llana,

y mi padre murmurando, 310

qué haría si fuesse vana

y anduviesse tropeçando.

Que estos fines

andan llenos de malsines

y vanse a todo correr, 315

que aunque hos asáys a las crines

no podéys sino caer.

¡Qué afanar

y qué negro trabajar

este mío cada día! 320

Aqueste tanto esperar

aflige el ánima mía.

¿Qué, no viene?

Parece que se detiene;

no le deve de agradar 325

ni es cosa que le conviene

de venirme a visitar.

Su intención

es ponerme en religión

por no darme casamiento; 330

es cruel como un león,

mas diré que no consiento.

Helo aquí.

Aquí entra el Rey

REY: ¡O trabajado de mí,

lleno de mucho cuydado!, 335

que jamás nunca me vi

sólo un punto descansado;

qu'el pesar

es un rezio trabajar

qual no puede ser mayor; 340

más descanso es que reynar

ser un pobre labrador.

¡Ay de mí!

Hija mía ¿qué's de ti?

Cuéntame hora tu dolencia; 345

dime cómo estás assí,

pues que quieres mi presencia.

Que turbado,

de la nueva que has embiado

vengo apriessa y sin vagar. 350

Dime quién te ha enojado

y mandarle he castigar,

que a mi ver

yo no sé qué pueda ser,

pues te veo levantada, 355

sino que a mi parescer

deves estar enojada.

Con lealtad,

dime agora la verdad,

mira qu'estoy sin sossiego, 360

y si es de enfermedad

vengan mis médicos luego

a te servir.

Mas a todo mi sentir

deve ser otra tu pena, 365

no lo dexes de dezir

por cosa mala ni buena,

que he mirado

que si alguno te ha enojado

en honrra y en deshonor, 370

será luego castigado

como alevoso traydor.

Dilo pues.

PRINCESA: Señor mío, pues assí es,

yo te lo quiero dezir 375

de la manera que ves,

sin palabra te mentir,

demudada.

Mira qu'estoy ya mediada

de la edad que Dios me dio, 380

y estó en ti encomendada

de aquella que me parió,

y dixiste

quando d'ella te partiste

en una rezia porfía, 385

/Aiiij r/ y aún allí le prometiste

de darme [a] mí compañía

muy honrrada;

y viendo qu'es ya passada

de mis días ya la flor, 390

con vergüença, apassionada,

te lo pido, mi señor.

Y te pido

como a padre muy querido,

no con gana que tenía, 395

que me diesses mi marido,

pues mi edad ya lo pedía.

REY: Descontento,

essa culpa y gran tormento

toda es vuestra, hija mía, 400

que yo's truxe casamiento

con el príncipe de Ungría.

Sin mirar

no quesistes escuchar,

no sé por qué, la embaxada, 405

que por cierto, a mi pensar,

muy bien fuérades casada.

Si miraras,

de Lucifer te acordaras,

que con sobervia crescida 410

la tuya mucho templaras,

porqu'él dio muy gran cayda.

Que todas beven,

las que assí sobervia tienen,

un bever tan ponçoñoso, 415

que de más a menos vienen

sin tener ningún reposo

ni plazer.

Pues que ya no puede ser

casar con él, ni es razón, 420

porque tiene por muger

la Princessa de Aragón;

pues acá,

tampoco se hallará

cosa que hos convenía, 425

si el conde Alarcos, que ya

hijos y muger tenía;

aunque viejo,

dadme hija vos consejo,

que lo pido y lo querría 430

qu'en mí no ay tal aparejo

ni el mío no bastaría

ni podía.

PRINCESA: El conde Alarcos un día

me dio su fe con testigo 435

que yo su muger sería

y él a mí que mi marido;

justo fuera

que tomara la primera,

pues yo era su muger, 440

y la fe me prometiera

delante de su canceller.

A mi ver,

él no lo pudo hazer,

pues soy su esposa primera, 445

y en tomar otra muger

no era cosa sufridera.

Sin tardar,

mándelo luego llamar,

pues con él soy desposada, 450

que si él lo quiere mirar

la Condessa es la burlada.

REY: Estoy pasmado

de cómo se me ha encelado

una tan gran trayción, 455

pero él será castigado

si no haze la razón

requerida.

¡Qué pesar para mi vida!

Cosa es ésta que m'espanta; 460

d'essa manera, la Infanta,

vuestra honrra ya es perdida.

PRINCESA: No en verdad,

/Aiiij v/ nunca en essa deslealtad

él nunca me requirió 465

ni me dixo otra maldad,

sino que su fe me dio

sin pensar,

lo qual no puede negar

que testigos ay en medio; 470

y pues él me quiso atar,

él me deve dar remedio.

Bien veya

que para mí convenía,

si no, por el no querer, 475

el hijo del rey de Ungría

me tomava por muger.

REY: No aya más,

el remedio que verás

que en esto se ha de tener: 480

dime tú si tú querrás

ser del Conde su muger.

PRINCESA: Mas lo soy.

REY: Pues yo hija ya me voy

para lo mandar llamar. 485

El remedio será oy,

aunque tengo gran pesar

en sentir

lo qu'el Conde ha de dezir,

pero darse ha tal manera 490

que, quiera o que no quiera,

contigo aya de cumplir.

Aquí se sale el Rey y dize la Princesa a solas:

[PRINCESA]: ¡O Dios mío!

En tu clemencia confío

que remedies mi passión, 495

y no permitas desvío

de mi triste perdición,

que yo siento

que se me dobla el tormento

de contino estar pensando; 500

ya no basta sufrimiento,

descansar sino llorando.

Aquí torna a entrar el pastor Cor[c]uera, cavallero en la burra y andávala a buscar, y dize:

CORCUERA: ¡O, desdichado de mí!

¿Qué haré cuerpo de san?

No sé para qué nascí, 505

pues no sé ganar un pan.

¡O, cuytado!

Si la burra me han hurtado

¿de qué oficio usaré?

¿Que me vaya a ser soldado?, 510

dome a Dios que no osaré.

Pese al ciego,

si me torno palaciego

será el diablo el pendar,

y si aprendo para crego 515

quiero ver si sé cantar.

No sabré,

mas yo prometo que sé

de la gramata un sinfín;

son, mira como destruyré 520

aunqu'esté escuro el latín.

Con primor:

domino es el señor;

me furor es un hurón;

arguas me es unas arguenas; 525

en fin que la constructión

es cosa de caçar gangas

en un cesto;

yo's prometo que sé d'esto

y tomar dos mil plazeres, 530

y también dominus testo,

a vos lo meto mugeres.

No sé nada.

¡Ay mi burra la manchada,

ay de mí, desventurado, 535

que por ti me davan soldada

y era de todos honrrado!

/Av r/ Por señera

trae un dogal a la pescocera

y es rabi[r]retortijada, 540

chica, ancha de cadera,

ogituerta, alcoholada.

¡Hao, señor!

¿Havéys visto, por mi amor,

quién de aquí me l'a hurtado?, 545

que'l conde Alarcos sin rencor

me la dio para el ganado.

En mi consciencia,

que viene con gran hemencia

porqu'el Rey lo ha llamado, 550

que con toda diligencia

venga luego a su mandado.

Con gran duelo

traemos yo y mi compañero

la prata, también la cama. 555

Por Dios, con un repostero

mi burra paresce dama,

y verés

que viene sin interés.

Si está acá algún mayordomo, 560

que mi burra perdida es

¡Juro a san que l'estó en somo!

¡Qué pesar!

¿No podíades rebuznar?

Presumís d'un animal, 565

creo devíades pensar

qu'ésta es casa principal.

Entra otro pastor llamado Penoso y dize

PENOSO: ¡Mal regido!

¿A dónde andas, pan perdido,

que no te he podido ver, 570

que nuestro amo es venido

más ha d'un hora a comer?

CORCUERA: ¡Qué pesar!

Ando todo [o]y a buscar

la burra que la perdí; 575

y ¿dó la huve de hallar?,

sino debaxo de mí.

PENOSO: Compañero,

¿y no estava ay el borrero

que te fuera detrás dando? 580

Quanto yo, muy plazentero,

me fuera tras él mirando.

CORCUERA: Guarda fuera.

Mi fe, mejor estuviera

en tus espaldas tal jubón. 585

PENOSO: A la fe, hermano Corcuera,

tómate tú essa ración.

CORCUERA: Por plazer,

hazme ya, si quiés hazer,

con tu flauta una musica. 590

PENOSO: Sea assí, mas ha de ser

que bayles con tu borrica.

CORCUERA: Sea assí;

comiença, que juro a mí

de la sacar a baylar. 595

PENOSO: Ya escomienço; veys aquí.

CORCUERA: Pues agora

havéys de salir, señora,

muy bonica y simulada.

¿Que no sale la traydora? 600

¿Haze de la vergonçada?

Qué'mbaraço.

¿Queréys que hos saquen del braço?

Creo que ha devido ver

cómo sacan del regaço 605

a las señoras de gran ser.

Sus, andar,

del braço hos quiero sacar.

Reverencia lo primero;

vos creo, devéys pensar 610

que yo so algún majadero.

Sale, hermana,

sal, mi burra la galana,

pues tu amo te lo ruega;

sal si quiés de buena gana. 615

/Av v/ Mas paresce que reniega.

PENOSO: Compañero,

bézala a baylar primero,

muy bonico y con razón.

CORCUERA: Mas alzándole el sombrero [Ap] 620

la besa en el salvonor.

PENOSO: No aya más,

quédese'sto por demás.

Aquí vienen unos dos;

guarda la burra, verás, 625

no te la hurten, jurianós.

CORCUERA: ¡Ola, hey!

¿Soys del palacio del Rey?

Aquí entran dos pages, el uno llamado Galindo y el otro Felestín

FELESTÍN: Mas ¿por qué lo demandás?

CORCUERA: Porque dizen qu'es de ley 630

preguntar por saber más

bien hablar.

GALINDO: Venímoste a rogar

que el uno de los dos

hos lleguéys hasta el lugar, 635

y pagalle hemos, por Dios.

CORCUERA: ¡Qué plazer!

Yo bien hos devo entender;

no miráys con qué replica,

por san, que deven querer 640

de hurtarme mi borrica.

FELESTÍN: Que no quiero.

Pues vaya tu compañero

y tú la podrás guardar.

PENOSO: Mía fe, primero quiero 645

ver lo que me havéys de dar.

GALINDO: Bien queremos.

Si tú vas, te pagaremos

a dozena por razón,

la paga que te daremos 650

al tono de la ron ron.

PENOSO: Rebolver,

La paga quería yo ver,

que no sé lo que hos dezís.

FELESTÍN: ¿Quánto quiés sin detener? 655

PENOSO: Hasta dos maravedís.

CORCUERA: ¡Qué pesar!

Bien te pueden, par Dios, dar

tres blancas, sí jurianos.

PENOSO: Esto es lo que m'éys de dar. 660

CORCUERA: Sí, que más son tres que dos.

PENOSO: Cuento ya.

Juro a diez, que es verdá,

que me errava en el contar;

pues si tengo d'ir allá 665

aquesto me havéys de dar.

GALINDO: No aya más,

darte hemos si más que[r]rás.

Vete luego sin espacio

y allá preguntarás 670

por los pages de palacio;

y as de traer

para vosotros comer,

ladrón, dolondrón, pelillo,

que te lo ayan de poner 675

en el molde del capillo;

y comeréys

entrambos de lo que traeréys.

CORCUERA: Corre, ve presto, hazino.

FELESTÍN: Entrambos bien llevaréys 680

buena paga del camino.

GALINDO: Dezí, hermano,

¿soys por dicha castellano?

CORCUERA: Mas poneos mucho de lodo.

FELESTÍN: Pues aora, don villano, 685

lo pagaréys junto todo

lo que dexistes.

¿Dónde vos comer me vistes

los potajes en la sala?

Don puerco, vos lo dexistes 690

a nuestro mastresala.

CORCUERA: ¡Qué razón!

GALINDO: Ande presto la ron ron,

/Avj r/ comencemos a pelar.

CORCUERA: Si yo tuviera un navajón 695

yo hos hiziera apartar

hendo assina.

FELESTÍN: Ladrón, dron, ayna, ayna;

quede bien escarmentado.

CORCUERA: ¡Ay mi Dios! 700

Dexadme, que jurianós

de quanto tengo hos dar,

daros he para los dos

hasta dentros el cuchar.

GALINDO: Bien atinas. 705

Dexadas todas las riñas

sola la burra queremos,

porque ymos a las viñas

y luego la bolveremos.

CORCUERA: No hagáys, 710

que si la burra me lleváys

me metéis en ospital.

No me hagáis tanto mal,

daros he quanto queráys.

FELESTÍN: Sus, andar, 715

qu'el Rey te la manda dar.

Dala luego sin espacio,

que se tiene de cargar

de fruta para palacio.

CORCUERA: Bien podéys 720

herme fuerça, si quer[é]ys,

mas par Dios, yo no la dé.

FELESTÍN: Ea, que vos la daréys

o yo me la llevaré.

CORCUERA: Ea pues. 725

GALINDO: Hermano, anden los pies,

pues solo está este grossero;

cata allí, mira pues,

no venga su compañero.

FELESTÍN: Es covarde. 730

GALINDO: Hermano, Dios que me guarde

de quadrilla de villanos,

que si es grande el alarde

saben bien vengar sus manos.

CORCUERA: ¡Qué pesar, 735

que ande todo oy a buscar

la burra que me han hurtado,

y después de la hallar

que quede medio cansado!

Mas andar, 740

yo me yré al Rey a quexar

de la burra y repelones,

y reziamente acusar

que son dos grandes ladrones.

¿Qué haré? 745

Allí dentro m'esconderé

mientras que viene Penoso,

y allí, quedo m'estaré

por tener algún reposo.

REY: Gran pesar 750

tengo de mandar matar

a quien nunca me ha enojado;

mas no se puede escusar

por la honrra de mi estado,

que a mi ver 755

no deviera tal hazer,

son, que muera la Condesa

para haver de guaresscer

la honrra de la Princessa.

CONDE: Soy llegado, 760

que un paje me ha llamado

que venga con brevedad.

¿Qué manda tu magestad?,

que cump[l]iré tu mandado

si te agrada. 765

REY: Nunca, Conde, fue loada

en los grandes la vileza,

ni menos aposentada

donde assienta la nobleza.

Los mejores 770

y medianos y mayores

procuran hechos famosos,

y en mi reyno mil traydores

/Avj v/ en forma de virtuosos.

Convenía 775

que tan grande villanía

con la vida se pagasse;

porque hos quiero bien querría,

ser possible, se escusasse.

Que a mi ver 780

no deviera tal hazer,

sino mandaros matar,

porque quien su Rey quiere ofender

tal pago le deven dar.

Los malvados 785

deven ser castigados,

porque con justa razón

de buenos galardonados

se les doble la passión.

Los punidos, 790

los malos, sean destruydos,

qu'esto es justicia notoria

para que los escogidos

conozcan mejor su gloria.

Arrastrado 795

seréys y descabeçado,

pues soys lleno de trayciones;

como vil descuartizado

y puesto por los cantones.

Mas andar, 800

que sentencia se ha de dar

que sea conforme a ley

a quien quiere desonrar

a la hija de su Rey.

Con piedad 805

yo hos doy seguridad

con muy cumplido perdón.

Si ay disculpa a tal maldad

dezilda sin dilación.

CONDE: Mi señor, 810

pésame que por traydor

me tenga tu magestad;

si en algo soy peccador

dezirte quiero la verdad.

Es assí: 815

no reyna maldad en mí

en caso de ser traydor,

mayormente contra ti

qu'eres mi Rey y Señor.

Lo demás 820

de mí, señor, lo sabrás,

que sólo por más valer

desseé siempre sin compás

a tu hija por muger.

¿Quiés mirar? 825

¿Quién a Adam hizo peccar

siendo tanto del Señor

y a Salomón quitó el hablar?

Assí hizo a mí el amor:

vano y ciego; 830

hízome andar sin sossiego

lleno de mucho cuydado,

y agora dentro del fuego

veo cierto que me ha echado

y en prisión. 835

No me culpes de trayción,

pues nunca la cometí,

ni tu hija con razón

la pensara contra mí.

Muy bien sé 840

que le prometí mi fe;

no pienses que yo te mienta,

pero ella nunca fue

de concedello contenta;

y en pensar 845

que te havíamos de enojar

no te lo osamos dezir,

y ella sin más mirar

me quiso assí despidir.

No aya más, 850

haz de mí lo que querrás.

Siempre te desseé servir,

obidiente me hallarás

/Avij r/ hasta dentros al morir.

REY: De otra suerte, 855

Conde, no [c]on vuestra muerte

esto se ha de remediar;

aunque ha de ser cosa fuerte,

pues la culpa del peccar

toda es vuessa, 860

matad, Conde, a la Condessa;

mi honrra será sabida.

Casaréys con la Princessa

como cosa no sabida.

CONDE: Mi señor, 865

escúchame, por mi amor,

que yo nunca te ofendí;

no mandes que tal error

sea cometido por mí.

Bien sé yo 870

qu'ella nunca meresció

de ti sino mil favores;

nunca a buenos paresció

paguen justos por peccadores.

Mas, Rey eres, 875

no contra flacas mugeres.

Dispone, mira consciencia,

mira a Dios, pues suyo eres,

qu'es sobre toda potencia.

REY: ¡Qué glosar! 880

Antes, Conde, era el mirar

essa cosa por espejo,

y mirando no errar

para no me dar consejo.

CONDE: Mira más; 885

escucha, señor, sabrás

cómo tu consejo yerra,

porque tú señor serás

convertido en polvo y tierra.

Mira a Cayn, 890

nota bien, señor, su fin

que mató a su hermano Abel,

mira su vida tan ruyn,

no te acontezca como a él.

No lo digo, 895

d'esto Dios me sea testigo,

por hazerte a ti trayción,

mas su padre será enemigo

contra ti con gran razón.

REY: Yo he pensado 900

de cómo será encelado

con un medio que daré:

Yo diré que hos he llamado

a unas cortes que haré;

que vengáys 905

y fingí que desseáys

de venir si puede ser,

y en secreto le digáys

a sola vuestra muger,

cuerdamente, 910

que haga de la doliente

y qu'está para espirar,

y con este inconveniente

hos podréys bien escusar

y concluyr. 915

Una noche sin sentir,

ahogalda sin piedad,

y assí podéys bien dezir

que murió de enfermedad.

Sin dudar, 920

esto se ha de remediar;

no curéys más de argüyr.

Podéys luego caminar,

que no hos quiero más oyr.

CONDE: Sí haré, 925

mi señor, yo cumpliré

todo lo que me ha mandado.

REY: Complid[l]o, que yo's haré

rey de todo mi reynado.

Tornan a entrar los pastores

CORCUERA: ¡Bide Dios, quán sin sossiego 930

entre las matas he estado!

/Avij v/ ¡O despecho, o reniego

que en las haldas m'ensuziado!

Mal peccado,

ascondíme amedrentado 935

con esto que havía sentido,

que por san que avía pensado

qu'era del todo perdido.

¡Compañón!

¡Ha, no praga a sant Antón! 940

Corre, ve presto, hazino;

con tanto estropeçón

no sé como no me fino.

PENOSO: ¡O, hermano,

por la fe del soberano, 945

qu'es más mal el que yo tengo!

Abracémonos temprano

que del otro mundo vengo.

En buen lenguaje

les dixe yo mi mensage 950

y agarráfanse de mí

a tanto diabro de page.

Unos aquí, otros allí,

y al son son,

me bozían ladrón, dron. 955

Mira qual vengo pelado,

ya yo hazía la oración

pensando qu'era finado.

Sin espacio,

yo reniego del palacio 960

y de quanto en él está.

En fin, es grande cansancio,

que bien peynado me ha

mis cabellos.

¿Qué s'an echo, hermano, aquéllos 965

que tan mal nos han tratado?

¡Quién tuviesse uno d'ellos

para que fuesse vengado!

¡Qué garrotazo

le daría en el espinazo 970

y detrás de aquel cogote;

rompiéndole pierna y braço

él me pagaría el escote!

¡O, hermano!

Yo juro al mundo mundano 975

qu'es más mal el que yo trayo;

no me dexaron hueso sano

ni la capa ni el sayo;

mi melena

nunca se vio en tanta pena 980

que por muerto me dexaron,

y aun yo lo huviera por buena

mas la burra me llevaron.

Y después

un hombre sin interés 985

con el Conde passeava,

y dezíale: "mal hecho es";

en fin, que lo amenazava.

Lo peor,

dezía nuestro amo: "Señor, 990

no me mandes tal hazer".

"Hi de bagassa, traydor,

mates, Conde a tu muger".

Passearse

y dezía que matasse 995

a nuestr'ama la Comdessa,

y no sé con quién casasse,

se me antoja la Princesa.

Muy llorando,

fuesse el Conde passeando 1000

y el otro muy espantado.

PENOSO: ¿Sabes qué'stoy yo pensando,

que si lo han también repelado?

CORCUERA: No lo he vido,

qu'entre las matas metido 1005

que todo me retemblava,

pensando de ser perdido,

que miga no ressollava.

PENOSO: Puede ser

que nos cumple proveer 1010

de pedille a los ladrones.

CORCUERA: ¿Quién osara tal hazer

/Aviij r/ por miedo de repelones?

PENOSO: ¿Qué, qué, qué?,

yo, par diobre, osaré 1015

que soy harto ressabido,

y aun agora lo provaré

lo que basta mi sentido.

Mala grey,

pongo que tú eres el Rey; 1020

pósate haz del hinchado

y mírame bien y vey

si soy medio licenciado

bachiller.

Lo primero he de her 1025

una grande reverencia,

que la sé yo bien hazer,

aosadas, por excelencia

estirada;

mi carapuça quitada 1030

encomienço de habrar:

"Vuestra quillotrança honrada

os me praga d'escochar,

que a mi ver

assí lo devéys hazer, 1035

assí al grande como al chico,

porque más le havéis menester,

que no aquel qu'es mucho rico".

CORCUERA: ¡Qué pesar,

que no quieren escuchar 1040

a pastores ningún Rey!

PENOSO: Sí, que bien sabré hablar:

"Señor, ma[n]ténnos la ley;

nota bien,

quando Dios nasció en Belem 1045

por la nuestra salvación

se sirvió, sin haver desdén,

de hombres de baxa nación;

y llamaron

los ángeles, que cantaron 1050

la gloria in excelsis deo,

y a los ricos se dexaron,

no sin causa, según creo".

CORCUERA: ¡Qué argüyr!

La burra querría yo ver 1055

y no tantas armonías.

PENOSO: Sí, que bien la sabría pedir

en son de aquestas porfías.

CORCUERA: La oración

que dizen de sant Antón 1060

si te plaze rezarías,

qu'es de buena devoción

para todas cosas perdidas.

[PENOSO]: Sus, pues sea.

Dominus oratio mea, 1065

creo que tengo de dezir,

clavos, gengible, canela,

y en ello concluyr.

Oremus:

"Onipstens sempiterne deus 1070

qui gloriosi pape Antoni

libra burra deus meus

como librasti demoni".

CORCUERA: Sus, priado,

pues que ya m'e santiguado 1075

no es possible que erremos.

PENOSO: Pues yo también he rezado,

sus agora comencemos,

por San Gris.

CONDE: ¡O, gentes que no venís 1080

a oyr los mis clamores!

Llorad comigo los que me oys,

mis amigos y señores.

¡O muger,

que te me manden hazer 1085

una tan gran crueldad!

Vença, pues pudo vencer

tu hermosura y bondad

a mis manos.

Ya se cump[l]iessen mis años, 1090

y mi jornada passada,

/Aviij v/ y nos viera los engaños

de la Princessa malvada.

¡O, mi vida!

¡O, Condessa dolorida! 1095

¡O, memoria de contar!

Siendo de mí tan querida

que te me manden matar.

Peccador,

pues yo harto tuve amor 1100

a mis hijos como padre,

y que sea yo causador

queden huérfanos sin madre.

Los christianos

digan por tierras y llanos 1105

las ansias que yo posseo,

que oydas de los paganos

les darán remedio creo,

por ser tales,

que hallar otras ser yguales 1110

lo tengo por impossible,

porque a todos los mortales

paresce cosa increyble.

Por favor,

invoco el orbe mayor 1115

con sossiego y quietud,

apartando el disfavor

influyan en mí tal virtud.

Mis passiones

salgan todas a montones 1120

y huelgue mi coraçón,

y los brutos sin razones

sientan todos mi passión;

y las peñas,

y las montañas y breñas 1125

se duelan de mis gemidos,

y las aves más pequeñas

pongan todos sus sentidos

muy atentos,

que lamenten mis tormentos, 1130

mis dolores assí causados;

ábranse los monumentos

y sepan los sepultados

que padezco

mayor pena que merezco 1135

ni se puede imaginar,

y dende aora me ofrezco

a llanto sin lo cessar.

¡Qué dolores!

De pajes y servidores 1140

ya no me quiero servir.

Aquí vienen dos pastores,

con ellos me quiero yr.

CORCUERA: ¿Qué hazéys?

Calla, habra, no lloréys, 1145

señor mío, por bestia vida,

ni tampoco hos fatiguéys.

Cata la burra perdida

que llevaron,

después que nos repelaron, 1150

aquellos cachipolidos.

Por san, que se la dexaron

allá arriba en los exidos.

CONDE: ¿Cómo fue?

CORCUERA: No sé si me acertaré. 1155

CONDE: Por Dios, lo tengo creydo.

CORCUERA: ¿Para qué hos lo contaré,

pues lo tenéys ya sabido?

CONDE: No sé nada.

PENOSO: A mí vino una manada 1160

como qu'era milanera;

traemos la cholla pelada

yo y el triste de Corcuera.

CONDE: No te entiendo.

CORCUERA: No sé a quién hos encomiendo. 1165

¿Por qué assí dissimuláys?

Par Dios, que yo bien entiendo

los passos que rodeáys.

CONDE: ¿Qué rodeo?

CORCUERA: Juriamí, que yo bien creo 1170

que la fuestes en hurtar,

/Aix r/ y tenéys grande desseo

de mi cholla repelar.

CONDE: Desastrado,

que vienes desatinado 1175

y hablas a tu sabor;

no es esse mi cuydado,

muy mayor es mi dolor.

PENOSO: Sin dudar,

hos han devido hurtar 1180

el cavallo a vos, señor;

si aquí queréys cavalgar,

él se yrá a pie por vuestro amor.

CONDE: Antes quiero

esse vestido grossero, 1185

si me lo queréys trocar

a éste de terciopelo,

que me quiero disfreçar,

y assí yr

donde no sepan dezir 1190

de mi parte ni saber,

y mi vida assí cumplir

por tal yerro no hazer.

Daca pues.

PENOSO: Juro a mí, no llevaréys. 1195

¿No miráys ?¡Y qué ropilla!

El mío llega a los pies

y el suyo no a la rodilla.

¡Qué plazer!

Con el vuestro podría ser 1200

que de frío me muriesse;

con el mío no ay que temer

que nevasse ni lloviesse.

CONDE: Sin faltar,

con el mío podrías comprar 1205

cien vestidos mejor qu'ésse.

PENOSO: ¿Qué hazéys de linsogear

como que no's entendiesse?

CORCUERA: Pues, señor,

yo's daré [é]ste qu'es mejor, 1210

con pro lana y bigorrado,

todo a pelo de pastor;

no ay bonete ni cayado,

sin dudar,

y vos me tenéys de dar 1215

el sayón con el sombrero,

y aquellotra para assar,

y essos calçones de cuero.

CONDE: Si haré;

daca, hermano, por tu fe. 1220

CORCUERA: ¿Que me despoje primero?

Juro a sant que no haré,

que yo quiero ser postrero.

CONDE: Soy contento.

¡O, dolor, o gran tormento! 1225

¡O, quán triste soy tornado!

¡O, dolor sin sufrimiento!

¡O, coraçón lastimado!

Desigual,

que aun en esto me va mal, 1230

que doy mi ropa preciada

por una de vil sayal

y que no la precien en nada.

CORCUERA: ¡Qué dezir!

Acabaos de desvestir. 1235

CONDE: Toma tú, pastor, mi sayo.

CORCUERA: Troque, troque, tiene de yr.

Toma vos el que yo trayo.

¡Qué pesar!

¿Por dó diabros a de entrar? 1240

¿Por aquí o por allí?

Por los pies se ha de calçar;

no va bien, pardiez, assí

d'esta manera.

¿Y aquesta arrastradera? 1245

Di, ¿qué te parece a ti?

PENOSO: Cercenalla con tisera,

no ay otro remedio aquí.

CORCUERA: Nesciarón,

mas con un buen navajón 1250

se podrá mejor hender.

CONDE: ¡O, mi triste coraçón!

/Aix v/ Yo te lo quiero poner,

villanazo;

mete por aquí esse braço. 1255

CORCUERA: ¿Por dó diabros ha d'entrar?

Nunca vi tanto embaraço.

¿Por dónde lo usáys calçar?

¡O, ventura!

Que m'estrujáys la assadura; 1260

según qu'estoy de galán

con tan polida cintura,

sin tripas me juzgarán.

PENOSO: Yo querría

diga vuestra señoría 1265

por qué lloráys o que havéys.

CONDE: Que de pura sed me moría.

Yd pastores, si queréys,

a traer agua,

que la lengua se me trava 1270

de la muy cruda passión;

procede dentro la llaga

salida del coraçón.

PENOSO: Para esse mal

habla con el menescal, 1275

que sabrá bien conescello;

y si es cosa d'esse metal

que hos eche un torcicuello.

CORCUERA: ¿Queréys creer?

Toma vos mi parescer 1280

y en esto pone las mientes,

que dizen que ha gran saber

un herrero que está en Fuentes,

que sanó,

según dizen, y libró 1285

sin blanca ni sin quatrín

el asno que se ahogó

del abad de Alfajarín;

y él lo hará,

que blanca no's llevará 1290

que no estará en las meajas;

y si no's aprovechará,

que hos eche luego unas pajas.

Es provado

y hombre muy esperimentado 1295

y en herrar persona docta,

que sanó el año passado

la mula de Vacarrota,

el mesonero;

y assí, señor, hos requiero 1300

que hos pongáys con él en cura,

qu'es hombre muy verdadero

y muy buena criatura.

PENOSO: Peccador,

vamos al abrevador 1305

a traer tu bota llena,

y beviendo este señor

quiçá aplacará su pena.

CORCUERA: Vamos priado.

CONDE: Ya que solo me he quedado 1310

quiero agora caminar.

Bien yré assí disfraçado

para mi mal començar;

bien vestido

luego fuera conoscido. 1315

Este mal tan lastimado

no lo huviera cometido

quando fuera publicado.

¿Qué haré?

De fuera la sacaré, 1320

darle he un golpe sin desvío,

y luego la mandaré

echalla dentro del río.

Aquí se sale el Conde.

CORCUERA: Pro llevamos.

PENOSO: No está aquí do lo dexamos. 1325

¿Dó diabros puede ser?

Qualque grande mal buscamos.

¿No havía gana de bever?

CORCUERA: Trasponiendo,

mira qual va ya corriendo 1330

/Ax r/ por medio de la espessura;

juro a sant, que vo entendiendo

que le toma la locura.

PENOSO: Quiera Dios

no aya mal para los dos 1335

en tomar tú su vestido.

CORCUERA: Ya tenéys embidia vos

de verme tan repolido.

PENOSO: Yo bien vía

que muy mucho más valía 1340

su vestido que no el mío.

No quiero son capa mía,

aunque me muera de frío.

Tú, Corcuera,

anda, vete por doquiera 1345

con tu ropa qu'es agena,

que de aquí se nos ordena

una muy amarga cena.

CORCUERA: Compañero,

como qu'eres l[i]song[e]ro 1350

como perro de majada;

¿quieres algo del apero?

pues ya arranco de la espada.

¡Peccador!

¿Tú no ves que só señor 1355

con los vestidos que tengo?

PENOSO: Más te valiera ser pastor

y comer migas con sevo

con el palo.

CORCUERA: Mas solíbranos a malo. 1360

Doyte, par Dios, la vencida;

mas digo, ¿quién sin entervalo

me ayuda a poner la luzida?

PENOSO: Todavía

no quiero tu compañía, 1365

ni menos con ruyn reñir.

CORCUERA: ¿Ruyn sea yo? Si hos querría

para mi moço vestir.

PENOSO: Pues agora

quedaos mucho en mal hora; 1370

nunca medre quien hos parió.

CORCUERA: Yd a buscar la borra

que anoche se hos perdió,

mal criado.

CONDE: Yo, Condessa, hos he sacado 1375

a esta nuestra pradería

lleno de mucho cuydado,

y apartado de alegría;

con dolor,

en figura de pastor 1380

vengo lleno de passión;

de luto lo exterior,

lastimado el coraçón.

Desdichada,

serás muy breve llagada 1385

con un mal que se te ordena,

mas al fin ya es llegada

tu descanso y mi gran pena.

Sin dudar,

siempre te solía alegrar 1390

contino con mi venida;

agora es tiempo de llorar

ya los días de mi vida.

CONDESSA: Alma mía,

diga vuestra señoría 1395

qué's la causa del llorar,

pues me days del alegría

dadme parte del pesar.

¡Qué turbada,

viendo su cara bañada 1400

de lágrimas solloçando!

¡Triste, penosa, cuytada,

las carnes m'están temblando!

CONDE: ¡O, pesar!

¿Cómo podré començar 1405

a dezir la tal razón,

ni la lengua a lo contar

ni a sufrir el coraçón?

Muy atenta

escuchad tan rezia afrenta, 1410

/Ax v/ en la qual mi alma encierro,

porque dándote la cuenta

no culpes tanto mi yerro.

Por mis peccados,

muchos días ha passados 1415

por la Princesa pené

con amores lastimados;

yo le prometí mi fe,

y d'esta afrenta

ella nunca fue contenta 1420

ni me quiso dar su fe.

Yo, haziéndome'sta cuenta,

con vos, triste, me casé,

de lo qual,

si pluguiera al celestial, 1425

yo tenía contentamiento,

no pensando hallar mi ygual,

desdichado, en casamiento.

Y assí,

ya sabéys qu'embió por mí 1430

el mal Rey estotro día

y la fe que prometí

reziamente me pedía

muy ayrado,

que, pues yo havía engañado 1435

a su hija de tal suerte,

en fin, que me ha mandado

que so pena de la muerte

y con rigor,

pues havía sido traydor, 1440

que sería descabeçado,

haziendo a otro señor

de mis tierras y d'estado,

no escusasse

que con su hija casasse 1445

y antes de aquesto hazer,

a vos, triste, que matasse

sin persona lo saber.

CONDESSA: Mi señor,

no me mates, por mi amor. 1450

Mi vida tenga remedio

por más servir al Redemptor,

de dentro d'un monesterio

por mejor.

CONDE: Yo sería mi matador, 1455

Condessa, mas me verán,

y acusado por traydor

a mis hijos quitarán

sus estados,

y los mis antepassados 1460

luego se escurescerán,

y mis vassallos honrrados

otros los señorearán.

PENOSO: ¡A, señor!

Yo, juro a mí, peccador, 1465

que he venido de corrida.

CONDE: No me dobles mi dolor,

pastor, vete, por tu vida.

PENOSO: No hazé;

son que primero sabré 1470

porque assí hos avéys venido,

y si queréys yo's trocaré

esse vuestro al mi vestido,

de la manera

que havéys hecho con Cor[c]uera. 1475

CONDE: Vete, pastor, en buen hora.

PENOSO: Pues dezidme ya, siquiera,

por qué llora essa señora.

¡Qué pesar!

¿No la podéys acallar? 1480

Quanto si con mí estuviesse

osaríaos yo apostar

no llorasse, mas riesse.

CONDE: Por mi amor,

llégate acá, pastor, 1485

di de presto lo que quiés.

PENOSO: Venimos acá, señor,

a contar lo que oyrés.

CONDE: Sea assí.

Yo estoy esperando aquí 1490

/Axj r/ cosa que después sabrás.

Mientras yo no fuere a ti

d'allí no te partirás,

y si passare

algún hombre y caminare 1495

tocarás tu caramillo.

PENOSO: Señor, porque si acertare,

quiero tocar un poquillo.

CONDE: Calla ya.

PENOSO: Quando alguno passará 1500

entonces lo tocaré.

CONDE: De ay no te partas ya

hasta que yo te llamaré,

azemilón.

Pues, Condessa, coraçón, 1505

esto tengo de cumplir;

tened grande contrición

que havéys luego de morir.

CONDESSA: ¡Ay de mí!

Conde, no os lo merescí 1510

ni en mí huvo tal yerra;

pues que el caso es assí

yo me yré, triste, a mi tierra,

do estaré

escondida y criaré 1515

vuestros hijos con fe tanta.

Esto yo mejor lo haré,

Conde, que no la Infanta.

¡Grande error!

Y mira qu'esse pastor 1520

lo podría descobrir,

y mi padre, con rigor,

ésta, mi muerte, hos pedir.

CONDE: No hos curéys,

Condessa, ni trabajéys 1525

de rogarme por la vida,

sino que hos aparejéys,

que la hora es ya venida

del pesar.

PENOSO: Yo creo la quiere ahogar. [Ap.] 1530

Hurriallá digo, señor, [Alto]

¿y assí la queréys matar?

Cuerpo de mí, peccador

de seso falto,

no le deys tal sobresalto. 1535

Dádmela, pese a la perra,

y desque yo esté bien harto

embiarla héys a la guerra.

CONDE: Bien mirado,

el diablo lo ha ordenado 1540

qu'éste la podrá llevar,

desque yo la aya matado

donde se pueda anegar,

porque yo,

con la flaqueza que estó 1545

creo cierto no podré;

y pues que sentido só

d'estocadas le daré.

PENOSO: ¿También llora? [Ap.]

¡Válasme, Nuestra Señora, 1550

cómo d'ella se ha apartado!

¡Ya se fuesse él en mal hora,

que yo sería su enamorado!

¿Queréyslo hazer? [Alto]

Dádmela para muger 1555

que yo mucho la querré;

y si lo queréys hazer,

pardiez, yo's la pagaré

en contadero.

CONDE: Quita, villano grossero, 1560

vete de ay en mal hora.

PENOSO: Para vos ser cavallero

mal tratáys a la señora.

¿Vos pensáys

que no sé que la ahogáys? 1565

CONDE: ¡Quita de ay, puerco vestido!

PENOSO: Yo me yré si le rogáys

que me tome por marido,

si hazé.

[PENOSO]: Ora, por Dios, me aviaré. 1570

/Axj v/ Quiero callar, juriamí,

y de aquí escucharé

si quiçá dirán de sí.

Vi a ver.

Bien será de me poner 1575

muy galán y de fación.

¿Con qué lo podré hazer?

Aquí traygo bermellón;

bien atino,

y aun blanquete de lo fino 1580

y el almagre es bermejón.

Juro a mí que yo magino

que lo traygo en el çurrón.

Bi a [l]a mojar;

esto se ha de refregar, 1585

y estotro, por los carrillos.

¡Quién se pudiesse mirar

tan hermoso a los espillos!

¿Qué hará?

No es possible, que dirá 1590

sino que me quiere a mí,

y aun ella me rogará

des que me verá assí

mi muger.

CONDESSA: Conde, pues assí ha de ser, 1595

Dios perdone mis peccados;

dexéysme primero ver

a mis hijos tan amados.

CONDE: No podéys,

sino a esse que tenéys 1600

por la sobra del dolor.

CONDESSA: Hijo mío.¿Qué haréys?

Abráçame, por mi amor,

con devoción.

Oydme, Conde, en confessión, 1605

con vos quiero confessar;

ya qu'estoy en perdición

vaya el alma a buen lugar.

CONDE: Sea assí.

Apartémonos allí 1610

debaxo de aquel sombrío.

CONDESSA: Vamos, Conde.¡Ay de mí!

¿Quién te criará hijo mío?

Aquí entra el pastor Corcuera cantando

CORCUERA: Gran gasajo tengo yo,

pues tan bien vestido estó. 1615

Yo m'estó tan bien vestido

que no quiero ser marido

son de la hija del Merino,

y óxala que quiera yo,

pues también vestido estó. 1620

Aquí entra el paje Felestín.

FELESTÍN: ¡Qué dolor! [Ap.]

¿Quién es este cantador

que con mí viene a encontrar?

¿Dónde soys? Dezí, señor. [Alto]

CORCUERA: Creo que só de algún lugar. 1625

FELESTÍN: Yo lo creo,

porque de una parte hos veo

terciopelo que me pasmo,

viendo's de talle tan feo

cavallero en esse asno. 1630

CORCUERA: ¡Qué pesar!

¿Vos venísme a repelar?

Pues si arranco de mi espada,

¿vos pensáys que ha de passar

como la otra madrugada? 1635

FELESTÍN: ¿Qué passó?

CORCUERA: El del conde Alarcos só.

FELESTÍN: ¿El conde Alarcos dó es ydo?

CORCUERA: Par Dios, esso no sé yo.

Allá me lleva mi vestido 1640

de pastor.

FELESTÍN: Dame hermano, por mi amor,

essa espada en un florín.

CORCUERA: ¿Para qué la queréys, señor?

FELESTÍN: Para hazer burla de un ruyn. 1645 /Axij r/

CORCUERA: Toma pues.

FELESTÍN: ¡Don villano, pues assí es!

CORCUERA: ¡Ay yo, triste, descalabrado!

FELESTÍN: Pues dezí el Conde dó es.

CORCUERA: Por allá es trasportado. 1650

FELESTÍN: Descavalga.

¡Hea, presto! acava ya

y poné esse vestido

sobr'esse asno y camina,

don ahorcado perdido. 1655

Sus, priado.

CONDESSA: Conde, pues he confessado,

todo lo quiero sufrir

por complir vuestro mandado,

mas dexéysme ora dezir 1660

con devoción

una pequeña oración,

en la qual tengo gran fe.

CONDE: Dad, Condessa, conclusión.

CONDESSA: Conde, presto acabaré. 1665

Oración

Angelical,

reyna madre celestial

del mundo y cielo señora,

en éste, mi passo final,

vos seáys mi intercessora; 1670

pues paristes,

Virgen Sancta, y concebistes

al imenso Dios eterno,

que libre[s] están, ma[s] tristes,

de las penas del infierno; 1675

y mirad,

pues soys madre de piedad,

por mis amados hijitos,

que les hazen gran crueldad

en dexallos orfanitos. 1680

Virgen Sancta,

demándagelo a la Infanta

y a su padre sin clemencia,

pues usan comigo tanta

crudelíssima sentencia 1685

como oy.

Veyme, Conde adonde estoy,

tan humilde, en vu[e]stras manos.

Hijo mío, ya me voy.

¿Dónde están vuestros hermanos? 1690

¿Qué harán

desque mi muerte sabrán,

tan penosa y sin razón?

Nunca jamás me verán.

Yo te doy mi bendición; 1695

prestamente,

Conde, sey muy deligente

para haverme de ahogar;

apretad muy reciamente

porque no me hagáys penar. 1700

PENOSO: Yo he tocado,

¡o, cuerpo de mi peccado!

que vien[e] uno de correndera

con un sayo repicado

en la burra de Corcuera. 1705

Helo aquí.

CORCUERA: ¿Dónde vas, Penoso? Di.

¡O, mi leal compañón!

Bien me lo dexiste a mí

qu'el diabro sería el sayón. 1710

Vos, señor,

aun muráys de mal dolor

porque assí me avéys engañado.

Soys un grande burlador,

que yo lo he bien alcançado. 1715

Grande mayo,

dadme en mal hora mi sayo;

toma el vuestro para vos.

La ganancia que d'él trayo,

essa misma hos dé Dios. 1720

FELESTÍN: Calla ya.

Señor, yo soy venido acá

con cartas que me han dado;

mira lo que en ellas va,

/Axij v/ qu'el gran Rey me ha embiado. 1725

CONDE: Léelas pues.

FELESTÍN: "Conde, creo qu'estaréys

muy triste por la Condessa.

Digo que no la matéys

porque a mí mucho me pesa. 1730

En tal mandar,

que me quiera perdonar

mi diabólica intención,

que la Infanta fue a casar

con un muy noble varón, 1735

muy honrrada.

Y pues la Infanta es ya casada

con plazer muy general,

la Condessa es ya librada

por la mano divinal". 1740

CONDE: ¡Dios loado,

qu'este caso ha remediado!

Abráçame, alma mía,

perdonadme mi peccado,

pues que culpa no tenía. 1745

CONDESSA: ¿Yo, señor?

Perdónehos el Redemptor,

que yo perdonaros quiero.

CORCUERA: No será perdonador

hasta que me dé mi apero. 1750

CONDE: Desde aquí

te mando quanto te di

y más todo tu vestido.

PENOSO: ¿Pues qué me mandáys a mí?

CONDE: Mucho bien has merescido. 1755

En contados

te daré yo cien ducados

en siendo de aquí partido.

Y a ti, paje, sean doblados

por la nueva que has traydo. 1760

FELESTÍN: Sin falacias,

perdonad nuestras desgracias,

noble compaña y honrrada,

y a Dios demos todos gracias,

pues la obra es acabada. 1765

Fin.

DEO GRACIAS.