Wilcox, Nicholas

La lápida templaria

Barcelona, Planeta, 1996

Nicholas Wilcox es el pseudónimo literario con el que Juan Eslava Galán publica obras de tipo superventas, insertas dentro de la novela policial. Nació en Arjona (Jaén) en 1948. Estudió Filosofía y Letras en la Universidad de Granada y posteriormente amplió estudios en el Reino Unido. Al regreso obtuvo una Cátedra de Instituto de Bachillerato y se doctoró, en la Universidad de Granada, con la tesis «Poliorcética y fortificación bajomedieval en el reino de Jaén».

Trilogía templaria I. Los falsos peregrinos (2000) Trilogía templaria II. Las trompetas de Jericó (2000) Trilogía templaria III. La sangre de Dios (2001) La lápida templaria (1996) Los templarios y la mesa de Salomón (2004)

En el año 1994, una llamada trunca la vida tranquila de profesor de Pío Expósito: Juan Montilla, el hombre que fue su tutor, ha muerto, y le cede todas sus propiedades como herencia. Pío acudirá a la llamada del notario para hacerse cargo de la opípara herencia, pero cuando visite las propiedades de su padrino se dará cuenta de que alguien ha estado expoliando sus papeles. Para los que lo conocían, Juan Montilla había cambiado en los últimos años, convirtiéndose casi en un demente, y una llamada en la que se afirma que su tío fue asesinado despertará la curiosidad de Pío. Juan Montilla pasó los últimos años de su vida descuidado y centrando todos sus esfuerzos en la búsqueda de una lápida templaria que esconde los secretos de la Mesa de Salomón. Quizá por reconciliarse con el hombre que lo protegió, y más tarde acuciado por el enigma, Pío formará un equipo con Isabel e Íñiguez para seguir el sendero abierto por su tío en busca del secreto más relevante de la humanidad. Sin embargo, ignora que sus pesquisas son seguidas de cerca por mucha gente. Tanto el Mossad israelí, que pretende que hacerse con las lápidas para presionar a la secta integrista luvatich, como las facciones conservadora y liberal del Vaticano, que pretenden mediante la lápida controlar el solio de Pedro, han contratado hombres peligrosos para que los sigan de cerca. Tras duras pesquisas, Pío averiguará que a principios del siglo XX tanto judíos como católicos formaron una secreta alianza «Los doce apóstoles» para custodiar la lápida, alianza que fue traicionada y que, por error, dio con la desaparición de la misma. Sin embargo, cuando Íñiguez la encuentre, se desencadenará la violencia de sus perseguidores. El medievalista será asesinado, y Pío secuestrado y torturado hasta que quede patente que desconoce su paradero. Sólo al volver a casa se dará cuenta de su error y podrá ver la lápida templaria, cuyo secreto guardará celosamente.

Novela de indagación histórica

Orden del Temple (fundación, final, Bafomet, esoterismo...) Órdenes que en la actualidad perviven

http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/12460 LINARES, Inmaculada «Los templarios: una reactualización de la leyenda», en Las órdenes militares: realidad e imaginario, eds. María Dolores Burdeus, Elena Real, Joan Manuel Verdegal, Castellón, Publicacions de la Universitat Jaume I, 2000, pp. 461-467.

Pío Expósito

Antiguo párroco que, vencido por el idealismo, renunció a una prometedora carrera eclesiástica para marchar a Latinoamérica a prestar ayuda a los más desfavorecidos. Pío colgó los hábitos tras enamorarse de una mujer, por lo que acabó decepcionando a su padrino y continuó su vida ejerciendo como profesor de latín en un instituto privado.

Isabel

Archivera divorciada que, tras sentirse atraída por Pío, se sumará a la búsqueda de la lápida templaria. A pesar de su recurrencia al alcohol como método de vencer su inseguridad, iniciará una relación con Pío llena de pasión y deseo, e incluso ambos planearán vivir juntos cuando finalice la búsqueda.

Alfonso Íñiguez

Medievalista profesor de la universidad de Jaén. A pesar del mal inicio que tuvieron años atrás, Isabel sugerirá su nombre para que Pío obtenga la información necesaria para sus pesquisas. Íñiguez se sumará a la búsqueda con fervor y pasión, y sus conocimientos serán esenciales para resolver los enigmas, pero será asesinado. Tras su muerte, Pío descubrirá que Íñiguez padecía un cárcel terminal que determinó su apasionamiento.

Roberto de Lucca

Cardenal perteneciente a la facción progresista de la Iglesia Católica cuyo grupo pretende conseguir la lápida templaria para asegurarse la preeminencia en la elección del nuevo papa. La figura de De Lucca es la que se esconde tras la muerte de Juan Montilla, y tampoco dudará en recurrir a sus contactos con la mafia para torturar a Pío Expósito e intentar que confiese el paradero de la lápida, pertenece al «Priorato».

Martín

Conocido como El figurín, Martín fue compañero de estudios de Pío en el seminario, y le arrebató el primer puesto de la promoción debido a la ascendencia roja del progenitor de Pío. Ahora, canónigo archivero, tras tres doctorados y un periplo por el Vaticano. Martín, que desprecia profundamente a su excompañero, es colaborador del cardenal De Lucca, y participará activamente en saqueos y robos a la antigua casa de Juan Montilla. Será asesinado, junto con su protector, en Roma.

Carmen

Amante de Pío. A pesar de los años vividos en común, Pío sólo sentirá deseo por ella, ignorando que Carmen mantiene otras relaciones carnales. Ambos darán rienda suelta a su pasión en Madrid, pero cuando Pío considere abandonar la búsqueda y decida visitarla por sorpresa, la encontrará en brazos de otro hombre, y dará por terminada la relación.

Vanesso Restrepo

Sicario colombiano exiliado por el asesinato desmesurado de un periodista. Finalmente acabó en Madrid, haciendo pequeños trabajos, hasta que sea contratado por los hombres de De Lucca para seguirle los pasos a Pío. Vanesso será quien acabe con la vida de Nikolai y mantenga a salvo a Pío porque recordó su cara en una de las fotos de su jefe, el Chino Mantecas.

Anastasio Cifuentes

Solitario escritor granadino autor de un reciente libro sobre la Mesa de Salomón. Anastasio, cuya documentación basó en una investigación de Joaquín Morales, acogerá a Pío con amabilidad y compartirá sus hallazgos, pero será interrogado por Vanesso y Billy el Niño y morirá.

Samuel Gotmann

Cabalista al que Pío recurrirá tras ver su nombre en uno de los papeles de Juan Montilla. Gotmann, hombre de gran cultura y erudición, instruirá a Pío en la Cábala, el Shem Shemaforash y en la posible orientación de la lápida templaria, pero, como eventual colaborador del Mossad israelí, informará al servicio de información de las intenciones y el alcance de los conocimientos de Pío.

Guillermo García Rucker (Billy el Niño):

Antiguo policía chileno durante la dictadura de Pinochet. Sicario presuntamente exquisito que, junto con Vanesso, seguirá los pasos de Pío por orden de Roberto de Lucca. Ambos forman una pareja chapucera, desastrada y violenta. García Rucker será asesinado por Nikolaiev cuando intente secuestrar a Pío, y posteriormente será Vanesso el encargado de esconder su cadáver

Boaz Sharon

Antiguo katsa del Mossad israelí cuya pericia quedó ampliamente demostrada al lograr salvar la vida de la primera ministra Golda Meir. Desencantado por el poco reconocimiento de su labor, Sharon dimitió y se retiró a trabajar el campo, pero la escasez de hombres del Mossad propiciará que sea contratado para seguir a Pío. Sharon lo liberará en roma cuando esté siendo torturado por los hombres de De Lucca.

Nikolai Yakolev

Antiguo agente de la KGB, frío, calculador y metódico, que será contratado por la facción conservadora del Vaticano para perseguir a Pío Expósito y recuperar la lápida templaria. Nikolaiev someterá a una intensa vigilancia al antiguo cura y, cuando averigüe que Íñiguez ha descifrado el paradero de la lápida, lo secuestrará y lo asesinará. Posteriormente, Vanesso acabará con su vida.

Antonio Huertas Morales
Marta Haro Cortés
Proyecto Parnaseo (1996-2018)
FFI2014–51781-P