PACO

ZARZOSO

(Puerto de Sagunto, 1966)

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PACO ZARZOSO (Puerto de Sagunto (Valencia), 1966) es actor, director y autor dramático. Comienza como actor en dos montajes de la compañía Moma de Valencia: Basted (1990) y El cas Woyzeck (1992) Ese mismo año se inicia en la escritura con El afilador de pianos y más tarde con Un hombre, otro hombre (1995), ambas estrenadas por su compañía Grieta Teatre. Otro grupo de teatro valenciano, Debarrani, pondrá en escena su tercera pieza: Nocturnos (1995). En este tiempo participa en los Seminarios de Escritura dramática de Sanchis Sinisterra en la Sala Beckett, de donde han salido otros conocidos autores como Sergi Belbel y Lluïsa Cunillé. En 1995 conoce a la actriz Lola López y junto a Cunillé crean la compañía Hongaresa de Teatre. La idea es dedicarse exclusivamente a los textos de Cunillé y Zarzoso. El primer trabajo será Intempèrie (1995-6), un texto escrito entre los dos y dirigido por López. En 1996 gana el conocido premio Marqués de Bradomín con Umbral, que al año siguiente montará Moma. Será con Vacantes (1997), de Cunillé, cuando la Hongaresa salga de Valencia y se dé a conocer en Madrid y Barcelona. En esta última ciudad ha sido donde se le ha prestado mayor atención a la obra de Zarzoso: en el 97 estrena Valencia en el Festival Grec, dirigida por Rafael Durán; y en el 99 Yvette Vigatà dirige Ultramarinos (98) para el Festival de Sitges, obra que será premio al mejor espectáculo del año. Mientras, en Valencia, estrenaba Cocodrilo con dirección de A. Jornet. Actualmente, la Hongaresa ha estrenado en Valencia El asunto de Cunillé y Moma ha llevado su última obra, Mirador (Premio SGAE 98), dirigida por X. Albertí.

La obra de Zarzoso se caracteriza por un intento de mitificar lo cotidiano a partir de encuentros entre personajes extraviados en sí mismos en espacios urbanos y, normalmente, nocturnos. Una misteriosa poesía emana siempre desde los discursos de estos personajes anónimos, que tratan de comunicarse por todos los medios posibles. A veces llegan a lo ridículo y patético, aparece entonces el peculiar humor agridulce del autor, otras su tragedia se desnuda detenida en el umbral de la muerte. Distorsiona la linealidad de sus historias que a veces llega a fragmentar en cuadros. Sus obras se preocupan por aspectos de la realidad, especialmente por las relaciones humanas viciadas por el actual sistema económico y social.